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viernes, 19 de septiembre de 2014

Profecía sobre el restaurador de la sociedad entregada a la completa anarquía

“Antes que se levante Carlos, u otro rey católico, Dios dirá a un hombre lo que dijo a Moisés: “Ahí tienes una vara: en ella ostentaré a todas las naciones mi existencia y mi omnipotencia”. A este hombre serán entregados a discreción los demonios, para ser arrojados del cuerpo de la sociedad actual, del cuerpo de las naciones… A este hombre obedecerán tierra, infierno y cielos, los elementos y la naturaleza entera: este hombre estará en pie firme insignitis et potentis ante reges horrendos, ante esos reyes con quienes ahora Pío IX tiene que transigir, y en ese hombre terminará el sistema de las transacciones; este hombre, el más extraordinario que hayan visto los siglos, tendrá el poder de “percutere terram omni plaga quoties cumque volverit”, este hombre es escogido por la Reina de este monte Carmelo por el general en jefe de todos los ejércitos de Dios, y este hombre está a las órdenes de su Reina, escondido en el monte santo, y preparado para el día y hora en que Dios ha marcado su misión, y por este hombre la Reina del Carmelo restituirá a su orden la sociedad humana…
“¿Cuándo vendrá? Cuando nadie lo crea; cuando todas las naciones hayan consumado en la persona de sus reyes la apostasía de la Fe; cuando veas al diablo gloriándose en su triunfo, resistiendo al poder de los católicos. Cuando el diablo llegue al extremo de presentarse al frente de todos los reyes de la Tierra dando en guerra contra Dios bajo su lema propio: ¡Revolución! Cuando vosotros los encargados de arrojarle al abismo, seáis impotentes para vencerle por causa de vuestra incredulidad. Entonces aparecerá al mundo este hombre para anunciarle su fin…
“Sí: “venturus est et restituet omnia”, pero será despreciado y horriblemente perseguido de los mismos católicos, porque son estos los que han perdido al mundo por su incredulidad…” (El Ermitaño, Año III, n° 89, 21 de julio de 1870)
“No se conoce otro restaurador que él. Si viene la restauración verdadera que consiste en la conversión a Dios de todas las naciones y de sus reyes, el restaurador no puede ser un rey, sino un apóstol… Y este apóstol será Elías, el Elías prometido, sea cual fuere el nombre que al parecer se le dé. Llámese Juan, Moisés, Pedro, el nombre importa poco; la misión de Elías restaurará la sociedad humana porque así Dios lo tiene en su Providencia ordenado”. (El Ermitaño, Año IV, n° 113, 5 de enero de 1871)

lunes, 8 de diciembre de 2008

En el día de la Inmaculada

María de Agreda(*) señala los castigos anunciados a causa de las injurias hechas a la Madre de Dios
Prosiguiendo la letra del capítulo 21 del Apocalipsis, dice de esta manera: Y vino uno de los siete ángeles, que tenían siete copas, llenas de siete plagas novísimas… (...)
Estos ángeles, de quien habla en este lugar el evangelista, son siete de los que asisten especialmente al trono de Dios y a quien Su Majestad ha dado cargo y potestad para que castiguen algunos pecados de los hombres. Y esta venganza de la ira del Omnipotente sucederá en los últimos siglos del mundo; pero será tan nuevo el castigo, que ni antes ni después en la vida mortal se haya visto otro mayor. Y porque estos misterios son muy ocultos y no de todos tengo luz, ni tocan a esta Historia, ni conviene alargarme en esto, paso a lo que pretendo. Este uno, que habló a san Juan, es el ángel por quien singularmente vengará Dios las injurias hechas contra su Madre santísima con formidable castigo. Por haberla despreciado con osadía loca, han irritado la indignación de su omnipotencia; y por estar empeñada toda la santísima Trinidad en honrar y levantar a esta Reina del cielo sobre toda criatura humana y angélica y ponerla en el mundo por espejo de la divinidad y medianera única de los mortales, tomará Dios señaladamente por su cuenta vengar las herejías, errores y blasfemias y cualquier desacato cometido contra ella y el no haberle glorificado, conocido y adorado en este su tabernáculo y no se haber aprovechado de tan incomparable misericordia. Profetizados están estos castigos en la Iglesia santa. Y aunque el enigma del Apocalipsis encubre con oscuridad este rigor, pero ¡ay de los infelices a quien alcanzare! y ¡ay de mí, que ofendí a Dios, tan fuerte y tan poderoso en castigar! Absorta quedo en el conocimiento de tanta calamidad como amenaza. (Mística Ciudad de Dios, Libro I, cap. 18)
____________
(*)María Coronel y Arana, más conocida por su nombre religioso de Sor María de Jesús de Ágreda (2 de abril de 1602 - 24 de mayo de 1665), abadesa del convento de las MM Concepcionistas de Ágreda, Soria, nacida y fallecida en aquella ciudad. También conocida como La Venerable, Sor María, o Madre Ágreda, fue una escritora y monja concepcionista española.
Tuvo fama de santa por sus penitencias y mortificaciones corporales, llegando a ser procesada y absuelta por la Inquisición. Mantuvo una larga y nutrida correspondencia (1643, 1665) con Felipe IV de quien fue consejera en asuntos de estado. En 1627 con tan sólo 25 años, sería nombrada abadesa del convento franciscano de Ágreda, fundado por sus padres.
Se dice que tenía el don de la bilocación, siendo señalada por franciscanos e indígenas contemporáneos como predicadora en Nuevo México, pese a que nunca abandonó su claustro.
En 1673 se inició su proceso de beatificación, llegando a ser declarada venerable por Clemente X.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Preguntas básicas sobre Nuestra Señora del Buen Suceso

Marian Therese Horvat, Ph.D.
Una devoción aprobada por la Iglesia por más de tres siglos.
Pregunta 1: Nunca he escuchado sobre las profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso. ¿Es ésta una nueva aparición? ¿Ha sido aprobada por la Iglesia?Respuesta: Esta no es una nueva aparición. Sucedió a comienzos del siglo XVII. Las revelaciones de Nuestra Señora del Buen Suceso y la devoción a su estatua milagrosa han sido aprobadas por la Iglesia Católica desde sus comienzos.Fue el noveno Obispo de Quito, Salvador de Ribera, quien certificó en documentos oficiales los hechos milagrosos de la Estatua de San Francisco de Asís y de los tres Arcángeles – San Miguel, San Gabriel y San Rafael – y presidió la solemne consagración de la Estatua en la Iglesia del Convento Real de la Inmaculada Concepción el 2 de febrero de 1611. La devoción y las apariciones también fueron autorizadas y promovidas por el Obispo de Quito siguiente, Pedro de Oviedo, quien gobernó la Diócesis desde 1630 hasta 1646. Por lo tanto, esta devoción ha contado con el apoyo y la aprobación de la Iglesia desde sus inicios.
Pregunta 2: ¿De qué hablan estas revelaciones?
Respuesta:
Muchas de las profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso ya se han cumplido. Ella predijo la proclamación de los dogmas de la Inmaculada Concepción y la infalibilidad papal, la consagración de ese país al Sagrado Corazón de Jesús, el martirio de un presidente católico de Ecuador por masones, y muchas otras cosas que ya han pasado. Mons. Luis E. Cadena Y Almeida, postulador de la causa para la beatificación de la Sierva de Dios, la Madre Mariana de Jesús Torres, ha escrito un libro (en español) sobre los muchos mensajes proféticos que ya han tenido lugar.
Las más importantes profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso, sin embargo, hablan de la crisis mundial de la Iglesia y de la sociedad que se iniciarán en el siglo 19 y se extienden por todo el siglo 20. Durante ese tiempo, advirtió, habrá una casi total corrupción de las costumbres y Satanás mandará, casi por completo, por medio de las sectas masónicas. En la Iglesia Católica los sacramentos serán profanados y abusados, y la luz de la fe estará casi completamente extinguida de las almas. Verdaderamente, las almas religiosas se verán reducidas a un pequeño número de vocaciones y muchas perecerán. La impureza reinará y el pueblo no tendrá cuidado en los asuntos espirituales. Usted puede leer acerca de estas profecías en detalle en el libro Our Lady of Good Success: Prophecies for Our Times.
Nuestra Señora le dijo a la Madre Mariana, la religiosa Concepcionista que recibió las revelaciones, que las almas que se mantengan fieles en los tiempos difíciles, necesitarán una gran fuerza de voluntad, constancia, valor y confianza en Dios. Estos momentos vendrán cuando todo parezca estar perdido y paralizado, pero ese será el momento, ella prometió, del "feliz comienzo de la completa restauración". "Mi hora llegará" predijo, "cuando yo, de una manera asombrosa, derrocaré con orgullo a Satanás, aplastándolo bajo mi pié, encadenándolo en el abismo infernal, dejando a la Iglesia y a la tierra libre de esta cruel tiranía. "A pesar de que el mensaje de Nuestra Señora del Buen Suceso es muy grave, también es de gran esperanza.
Pregunta 3: ¿Quién fue la Madre Mariana de Jesús Torres, la hermana que recibió las revelaciones?
Madre Mariana de Jesús Torres (1563-1635)
Respuesta: La Madre Mariana de Jesús Torres (1563-1635) fue una hermana Concepcionista española que viajó desde su país hacia el Nuevo Mundo para ayudar a fundar el Convento Real. La vida de la Madre Mariana fue verdaderamente extraordinaria. El número de visiones místicas y favores atribuidos a ella, así como los milagros realizados a través de su intercesión son numerosos. Durante su vida, fue la superior del Convento tres veces. En su primer mandato, como abadesa, sufrió persecuciones de un grupo de monjas rebeldes que querían relajarse ante las reglas. La rebelión creció, y las "inobservantes" hermanas colocaron a la Madre Mariana y a las otras madres españolas, fundadoras del Convento, en la cárcel. La Madre Mariana aceptó todo esto y accedió a la condición de Nuestro Señor de sufrir por cinco años los tormentos del Infierno con el fin de obtener la conversión de la líder de las hermanas rebeldes.
Uno de los más extraordinarios hechos de su vida fue un místico-fenómeno físico: sus diversas muertes y resurrecciones. Registros documentados del Convento Diocesano y los archivos, muestran que esta santa religiosa realmente murió tres veces. Su primera muerte fue en 1582. De pie ante el tribunal, fue juzgada y se le ofreció una elección: permanecer en la gloria celestial en el cielo o volver a la tierra y sufrir, como víctima expiatoria, por los pecados del siglo 20. Ella eligió la última. Su segunda muerte fue el Viernes Santo de 1588 después de una aparición en donde fue puesto de manifiesto los horribles abusos y herejías que existen en la Iglesia de nuestros tiempos. Ella resucitó dos días después, el domingo de Pascua por la mañana. Finalmente falleció el 16 de enero de 1635. Inmediatamente se realizaron milagros a través de su intercesión.
El cuerpo de la Madre Mariana de Jesús Torres
La causa de su beatificación fue iniciada por el Arzobispo de Quito, Antonio J. González el 8 de agosto de 1986. El nombró a Mons. Luis Cadena y Almeida como postulador de la causa y estableció un tribunal eclesiástico para iniciar la primera fase del proceso. También emitió un decreto por el cual se afirma que la Madre Mariana había practicado todas las virtudes en un grado heroico y reconoció sus dones sobrenaturales y carismas durante su vida. En 1906 durante la remodelación del Convento, el sarcófago en el que había sido enterrada en 1635 se abrió y su cuerpo fue descubierto, completo e incorrupto. Hoy en día se conserva en el nivel inferior del claustro Convento.
Pregunta 4: ¿Por qué no he oído hablar de estas apariciones, hasta hace poco?
Respuesta:
Puede parecer extraño que tan importante devoción ha sido casi desconocida fuera de Ecuador durante tanto tiempo. Pero hay una explicación sobrenatural para ello. La Madre de Dios le dijo varias veces a la Madre Mariana que sólo después de tres siglos de silencio misterioso el mensaje de las apariciones se conocerá. Nuestra Señora vinculó la propagación de esta devoción a una milagrosa intervención extraordinaria que hará para la restauración de la Iglesia Católica, cuando la crisis sea tan grande que casi todo parezca perdido. Nuestra Señora también se comprometió a darle buenos sucesos a aquellos que hayan recurrido a ella bajo esta invocación durante estos tiempos difíciles. Así pues, de una manera muy especial, esta profecía es para nuestros días.
Pregunta 5: ¿Cuál es el origen de la invocación?
Respuesta:
En 1607 el Papa Pablo V dio el nombre de Virgen del Buen Suceso a una estatua milagrosamente encontrada por dos hermanos españoles de la Orden de Minims para el Servicio de los Enfermos. Después de la muerte del Hermano Bernandine de Obregón, su fundador, Gabriel de Fontaned fue elegido su sucesor. Acompañado por Guillermo de Rigosa, el nuevo Superior establecido fuera de Roma para invocar el caso de la aprobación oficial de su Orden ante el Romano Pontífice. A medida que fueron pasando por la ciudad de Traigueras (en Cataluña), fueron atrapados por una tormenta tan grave que les hizo temer por sus vidas.
En su temor, le rezaron a Nuestra Señora de la protección y socorro. Viendo una suave luz en las montañas distantes, dejaron la ruta y subieron hacia ésta. Encontraron una cueva tallada como una piedra pulida y con fragantes flores que glorificaban una muy bella estatua de María Santísima con su Divino Hijo en su brazo izquierdo, un báculo a su derecha, y una preciosa corona en su cabeza. El vestido era sencillo pero elegante. Cayeron de rodillas para venerar la hermosa estatua, y se preguntaron cómo llegó a este lugar distante.
Al día siguiente viajaron a los poblados más cercanos para hacer investigaciones. Ninguno de los habitantes, ni siquiera la mayor, que conocía la historia de todos y de todo en la zona, había escuchado de la cueva o de la estatua. Así pues, los hermanos se convirtieron en los dueños de la santa estatua, ofreciéndole su más sincero agradecimiento y eligiéndola como su patrona especial. Con esta amigable y potente compañía, siguieron su viaje a Roma.
Al llegar allí, le contaron al Sumo Pontífice lo que había sucedido, y el Papa Pablo V no sólo reconoció la naturaleza sobrenatural de este descubrimiento, sino que, tras confirmar la nueva Orden, la colocó bajo la protección de la misma Virgen, a quien le dio el nombre de la Virgen del Buen Suceso.
La estatua fue colocada en el Hospital Real de Madrid, y pronto se hizo famosa por los numerosos favores concedidos por el cielo a través de ella. En 1641 el Rey Felipe III ordenó la construcción del espléndido santuario de la Puerta del Sol en Madrid. Con el paso del tiempo tras la difusión de la devoción, la estatua fue copiada y colocada en diferentes lugares, a veces bajo una invocación diferente. Hoy en día hay una serie de localidades en España, donde esta imagen se venera: Orduña, La Puebla de Gordon, Tudela, Abla, entre otros.
La invocación no tardó en hacer su camino a través del océano hacia el Nuevo Mundo. La Santísima Virgen se dignó a beneficiar al Convento de la Inmaculada Concepción en Quito de una forma muy especial por medio de esta advocación particular. En una aparición a la Madre Mariana de Jesús Torres, la Santísima Virgen apareció y le pidió que se hiciera una estatua de ella bajo el título del Buen Suceso. Debía ser creada a partir del momento de la aparición, con el Niño Jesús en su brazo izquierdo, y el báculo de la abadesa y las llaves del Convento en su mano derecha. Ella (la estatua) debía colocarse sobre la silla de la abadesa en la parte superior del coro, porque ella deseó ser abadesa del convento hasta el final de los tiempos. Es por esto que la Virgen del Buen Suceso de Quito aparece con el báculo en su mano derecha, en lugar del cetro que lleva en Madrid.
Las Hermanas del Convento de la Inmaculada Concepción de Quito siempre han tenido un gran amor por su abadesa celestial. La Estatua de la Virgen del Buen Suceso ha sido amada y venerada por el pueblo de Quito durante casi tres siglos.
Pregunta 6: ¿Cómo se propaga, hoy en día, esta devoción?
Respuesta: Hoy en día la fama de esta aparición se extiende mucho más allá de Quito. Nuestra Señora del Buen Suceso le dijo a la madre Mariana que ella quería ser conocida y amada en todo el mundo, y que la devoción se comenzaría a propagar sólo en el siglo 20. Esto es, de hecho, lo que ha sucedido. Ella reservó esta devoción para estos tiempos porque la Iglesia estaría tan asediada y sufriendo tanto, que sólo el poder divino y el amor de la Santísima Virgen que mantendría a los fieles.
Pregunta 7: La Estatua de la Niño Jesús no parece ser de la misma calidad que la de la Virgen María. ¿A qué se debe, si ambas fueron milagrosamente completadas por los Arcángeles y San Francisco de Asís?
La imagen del Niño Jesús no es la original
Respuesta: Tiene razón acerca de la diferencia. La Estatua del Divino Niño que vemos hoy en el brazo de Nuestra Señora de la Buen Suceso, no es la estatua original. La original, de acuerdo a las descripciones de la época, era de la misma particularidad de la perfecta y majestuosa Estatua de Nuestra Señora. Durante una revolución en Quito, una Hermana escondió la estatua del Niño, junto con algunos documentos importantes de los archivos del Convento en una pared del edificio. La hermana falleció poco tiempo después sin revelar el lugar en donde los objetos estaban ocultos. Para reemplazar la pérdida, se hizo otra estatua del Niño, que no logra la misma perfección que la primera. Según la profecía hecha por la madre Mariana, la estatua original se encontrará, pero sólo después de que la crisis actual haya terminado y la restauración de la Santa Iglesia haya comenzado.
Pregunta 8: ¿Es esta la misma devoción que la de Nuestra Señora Dolorosa en Quito?
Respuesta:
La imagen de Nuestra Señora de Quito, una imagen de Nuestra Señora con las siete espadas perforando su corazón, se instaló por primera vez en la escuela de los Padres Jesuitas en Quito. El 20 de abril de 1906, el Padre Andrew Roesch junto con 36 niños de la academia, fue testigo del primer milagro de esta famosa imagen. Mientras se encontraban en el comedor vieron a la Santísima Madre abrir y cerrar lentamente sus ojos. El mismo milagro ocurrió varias veces después. El proceso canónico de examinación se llevó a cabo por las autoridades eclesiásticas, y el Vicario General ordenó que la imagen fuera trasladada en procesión desde el Colegio a la Iglesia de los Padres Jesuitas en el centro de la plaza, no muy lejos del Convento Concepcionista. En la Iglesia de los Jesuitas, el fenómeno se repitió muchas veces, y se llevaron a cabo numerosas conversiones. En Quito esta imagen es conocida como la Mater Dolorosa del Colegio [Madre Dolorosa del Colegio].
Mater Dolorosa, Nuestra Señora de Quito
En el 50º aniversario del primer milagro, Su Santidad, el Papa Pío XII ordenó la Coronación Canónica de la milagrosa imagen de Nuestra Madre Dolorosa, declarándola Reina de la Educación Católica en el Ecuador.
Por lo tanto, la devoción a Nuestra Señora Dolorosa no es la misma que la de Nuestra Señora del Buen Suceso.Pregunta 9: ¿Qué se entiende por las palabras "buen suceso"? En inglés, puede dar la impresión de que se está pidiendo por un suceso material.
Respuesta:
Esa no es la connotación original en español. La invocación de los "buenos resultados" se refiere al feliz desarrollo de la gestación de Cristo desde la concepción al nacimiento. La invocación de "Buen Suceso" fue comprendido por los fieles en su primer significado con el simple motivo para la seguridad en el parto. Este fácilmente puede extenderse a la invocación de María de la meditación y la intercesión en tiempos de necesidad personal (enfermedad, viaje, el matrimonio). La expresión más tarde se amplió aún más, en el sentido de buen éxito en diversos asuntos. Por ejemplo, su popularidad en las regiones marítimas de Cataluña, Isla de la Gomera y Granada, indica una relación con los viajes marítimos. Los navegantes pedían a María un regreso seguro a puerto. La ampliación del significado también puede ser el de tener una santa muerte. En resumen, Buen Suceso, en el sentido de éxito o de la suerte, se refiere a bienestar y a la seguridad cuando, por los medios humanos, no se encuentre una solución.
Un significado para nuestros tiempos que se refiere a la primera significación, es señalado por Atila Guimarães en su introducción a mi libro Nuestra Señora del Buen Suceso: Profecías de nuestro tiempo. El se dio cuenta de que la invocación pudo ser dicha para ser extendida mucho más allá que con la revelación de Quito:
"Allí, a comienzos del siglo 17, Nuestra Señora vino a " concebir" una nueva era para su gloria, una era que iba a nacer mucho más tarde. El "buen suceso", por lo tanto, habla de la amplia protección que Maria daría a la Santa Iglesia durante este tiempo y de la feliz creación de la nueva era que vendrá. Es una invocación que se relaciona con el futuro ".
Pregunta 10: ¿Cuando puede el público ver la estatua milagrosa de Nuestra Señora del Buen Suceso?
Respuesta:
La estatua milagrosa de Nuestra Señora del Buen Suceso es tomada del coro superior del claustro tres veces al año y colocado por encima del altar principal de la iglesia del convento, de modo que pueda ser venerada por el pueblo de Quito. Puede ser vista por el público en los siguientes horarios:
1. Durante un período de nueve días en la novena de conmemoración del Día de la Fiesta de la Purificación de Nuestra Señora (2 de febrero) – del 24 de Enero al 4 de Febrero; 2. Durante el mes de mayo; 3. Durante el mes de octubre.
Nuestra Señora del Buen Suceso es expuesta para la veneración pública en el principal altar de la Iglesia del Convento.
Pregunta 11: ¿Por qué Nuestra Señora del Buen Suceso lleva un báculo que apunta hacia el exterior?
Respuesta:
Nuestra Señora del Buen Suceso le dijo a la Madre Mariana que ella quería actuar como Abadesa del monasterio de la Inmaculada Concepción hasta el final de los tiempos, y que ella deseaba ser retratada como tal.Como regla general, la Abadesa, al igual que el Abad, es inducida en su oficina con el “crosier” (báculo), anillo y llaves de la abadía en la ceremonia de instalación formal. Ella lleva el “crosier” en su mano derecha como símbolo de su oficio y de su rango. Al igual que el báculo del Abad o del prelado, la parte superior es curva para simbolizar su sumisión ante el Supremo Vicario de Cristo, el Papa. A diferencia del obispo, que lleva su “crosier” apuntando hacia el exterior para simbolizar su jurisdicción sobre el mundo exterior, ella generalmente lo lleva apuntando hacia adentro, un símbolo que ejerce la autoridad suprema nacional (potestas dominativa) dentro de su monasterio y todas sus dependencias. Al mismo tiempo, Las Abadesas no tienen jurisdicción espiritual, y no pueden ejercer una autoridad que no esté, en modo alguno, relacionado con el poder de las llaves o de las órdenes.
Cuando Nuestra Señora le ordenó a la Madre Mariana que hiciera la estatua en 1599, ella le dio las instrucciones detalladas sobre cómo debe ser, con el Divino Infante en su brazo izquierdo y el “crosier” en su mano derecha, tal y como se le apareció a ella. Debido a su especial amor por este convento elegido en Ecuador, ella le dijo que deseaba usar los símbolos de la abadesa y que se colocara sobre la silla de la Abadesa en la parte superior del coro de los claustros, los que rigen el Convento hasta el final de los tiempos.
Explicó que Nuestro Señor deseaba que esta estatua se hiciera por dos razones: en primer lugar, para el pueblo de la ciudad de Quito y el mundo entero a fin de que puedan recurrir a ella en los días difíciles que vendrían, en segundo lugar, de modo que a lo largo del tiempo sus hijas en el Convento recurrieran a ella como su madre y abadesa. Por lo tanto, su “crosier” apunta hacia el exterior, lo que indica una autoridad más allá de las paredes del Convento.
El 2 de febrero de 1611 el obispo de la colonia española de Quito en ese momento, el Obispo Salvador de Ribera, bendijo oficialmente la estatua milagrosa y le entregó las llaves del convento, que había ordenado hacer a sus propias expensas. El, a continuación, reverentemente colocó el “crosier” en su mano derecha, diciendo: "Mi Señora, yo te entrego el gobierno de este convento y de mi rebaño en general".
Desde entonces, la devoción a la Virgen del Buen Suceso ha sido aprobada por los Obispos de Quito hasta nuestros días. En 1991, la Arquidiócesis de Quito pidió a Roma una coronación canónica de Nuestra Señora del Buen Suceso como Reina de Quito, el reconocimiento de su autoridad sobre la ciudad. Ceremonia que tuvo lugar el 2 de febrero, 1991.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Beato Francisco Palau

Síntesis sobre las revelaciones al respecto de los últimos tiempos

El Ermitaño[1], Ano III, n°95, 1 de Setiembre de 1870.

Dios que es único guía no ha dejado de revelamos por boca de los profetas todo aquello que en su porvenir afecta ó compromete gravemente su vida moral, política o religiosa, su vida pública, y esto ha convencido sus intereses, á fin de que los encargados de dirigirlas en su camino como son los prelados, los reyes y los gobiernos y todos los publicistas acierten en prevenirla contra el peligro.

¿Que nos ha dicho Dios sobre el porvenir de la sociedad humana? La política nada entiende de esto, anda a ciegas, y nada sabe porque nada cree, se guía por lo que ve. ¿Y la religión revelada? ¿Y la revelación? ¿Qué nos dice sobre nuestro porvenir?

¿Qué somos católicos? Si los publicistas los somos de veras, estudiaremos esta revelación en la tradición, y el juicio que los Padres y Doctores de la Iglesia han formado sobre la misma revelación.

Todo se reduce á los artículos siguientes:

La formación de un imperio universal, el imperio del mal, el triunfo de Satanás en el terreno de la fuerza política y material.

La vuelta del Gólgota y de la Palestina al dominio de los católicos, y con la conversión a Dios de estas tribus, la entrada en plenitud de todas las naciones a la Iglesia con todos los reyes que ahora nos impugnan.

La destrucción total y completa del imperio de Satanás y de los poderes políticos que ahora nos combaten por la acción inmediata de Dios «quem Dominus Jesus interficiet spiritu orís sui. »

La conversión a Dios y a la Iglesia de todas las naciones, y de su reyes, la venida al mundo de un restaurador con la misión de Moisés «restituet omnia» al frente de un orden de apóstoles, los novísimos, que la Providencia tiene preparados para la última hora.

Satanás desencadenado combatiendo a Cristo y a su Iglesia al frente de todos los poderes políticos, y materiales de la Tierra, su prisión y encadenamiento y en su prisión la ruina de su imperio, del imperio de la maldad.

[1] El Ermitaño, era un pequeño periódico que publicaba el beato Fco. Palau.

lunes, 25 de agosto de 2008

Profecía del beato Francisco Palau

“Antes que se levante Carlos, u otro rey católico, Dios dirá a un hombre lo que dijo a Moisés: “Ahí tienes una vara: en ella ostentaré a todas las naciones mi existencia y mi omnipotencia”. A este hombre serán entregados a discreción los demonios, para ser arrojados del cuerpo de la sociedad actual, del cuerpo de las naciones… A este hombre obedecerán tierra, infierno y cielos, los elementos y la naturaleza entera: este hombre estará en pie firme insignitis et potentis ante reges horrendos, ante esos reyes con quienes ahora Pío IX tiene que transigir, y en ese hombre terminará el sistema de las transacciones; este hombre, el más extraordinario que hayan visto los siglos, tendrá el poder de “percutere terram omni plaga quoties cumque volverit”, este hombre es escogido por la Reina de este monte Carmelo por el general en jefe de todos los ejércitos de Dios, y este hombre está a las órdenes de su Reina, escondido en el monte santo, y preparado para el día y hora en que Dios ha marcado su misión, y por este hombre la Reina del Carmelo restituirá a su orden la sociedad humana…
“¿Cuándo vendrá? Cuando nadie lo crea; cuando todas las naciones hayan consumado en la persona de sus reyes la apostasía de la Fe; cuando veas al diablo gloriándose en su triunfo, resistiendo al poder de los católicos. Cuando el diablo llegue al extremo de presentarse al frente de todos los reyes de la Tierra dando en guerra contra Dios bajo su lema propio: ¡Revolución! Cuando vosotros los encargados de arrojarle al abismo, seáis impotentes para vencerle por causa de vuestra incredulidad. Entonces aparecerá al mundo este hombre para anunciarle su fin…
“Sí: “venturus est et restituet omnia”, pero será despreciado y horriblemente perseguido de los mismos católicos, porque son estos los que han perdido al mundo por su incredulidad…” (El Ermitaño, Año III, n° 89, 21 de julio de 1870)
“No se conoce otro restaurador que él. Si viene la restauración verdadera que consiste en la conversión a Dios de todas las naciones y de sus reyes, el restaurador no puede ser un rey, sino un apóstol… Y este apóstol será Elías, el Elías prometido, sea cual fuere el nombre que al parecer se le dé. Llámese Juan, Moisés, Pedro, el nombre importa poco; la misión de Elías restaurará la sociedad humana porque así Dios lo tiene en su Providencia ordenado”. (El Ermitaño, Año IV, n° 113, 5 de enero de 1871)

lunes, 18 de agosto de 2008

¿Y el Tercer Secreto de Fátima?

El blog chileno-español La Reacción Católica trae un interesante artículo sobre el libro del periodista italiano Antonio Socci "El Cuarto Secreto de Fátima" que levantó un intenso debate sobre la autenticidad del "Tercer Secreto" revelado oficialmente por el Vaticano el año 2000. Ese libro prueba la existencia de dos manuscritos en su génesis y desarrollo histórico y concluye que lo publicado por el Vaticano el año 2000 no está completo.
Recomendamos a nuestros amigos que vean el contenido de dicho artículo en el siguiente enlace:
http://reaccioncatolica.blogspot.com/2008/08/tema-de-debate-el-tercer-secreto-de.html

viernes, 30 de mayo de 2008

La Virgen del Buen Suceso y el restaurador

La Santísima Virgen reveló a Sor Mariana Francisca de Jesús Torres – muerta en olor de santidad y cuyo cuerpo se encuentra incorrupto al igual que el de las otras tres monjas fundadoras de dicho monasterio –, entonces priora del Monasterio de las Concepcionistas de la ciudad de Quito en Ecuador en 1594 refiriéndose al fin siglo XX y comienzo del XXI:
“Pero cuando parecieren triunfantes (refiriéndose a los enemigos de la Iglesia) y cuando la autoridad abuse de su poder cometiendo injusticias y oprimiendo a los débiles, próxima estará su ruina, cayendo estrellados por tierra.

“Y la Iglesia, cual tierna niña resurgirá alegre y triunfante, y descansará tranquila, acariciada en manos del hábil corazón maternal de mi hijo electo, muy querido, de aquellos tiempos. Lo haremos grande en la tierra y mucho mayor en el Cielo, donde le hemos reservado un asiento muy precioso. Porque, sin temor de los hombres, combatió por la verdad y defendió impertérrito los derechos de su Iglesia, por lo que bien lo podrán llamar mártir”.

lunes, 26 de mayo de 2008

Profecía del beato Francisco Palau

El mundo ha de ser redimido una segunda vez, semejante a la forma como fue la primera, pues, Satanás, su verdadero tirano fue nuevamente desencadenado. Y, gozando de libertad, puso a las naciones bajo su cruel y despótico dominio.

La Iglesia mudará una segunda vez la faz del mundo. Pero antes, debe descender al silencio de los sepulcros, y teniendo sus templos destruidos, Ella se retirará a la soledad de la montaña. Allí recibirá el Espíritu Santo y la plenitud de los dones de que necesita para salvar a la sociedad moderna.

Habrá un ángel que descenderá del cielo, o sea, un hombre con una misión especial de Dios. Este hombre será el restaurador. Ha de ser un hombre, porque Dios decretó que los demonios sean lanzados en el infierno por mano del hombre. ¿Quién será este hombre?

Será el restaurador prometido por Jesucristo a la sociedad disoluta y entregada a la completa anarquía, impotente por sí misma para constituir un orden. Será un apóstol, un profeta, un Moisés, un Elías.
Francisco Palau vio la luz en Aytona (Lérida), España, el 29 de diciembre de 1811. Sus padres: José Palau y Antonia Quer. Ingresa en el Seminario de Lérida en 1828, donde cursa 3 años de filosofía y uno de teología. Allí se siente llamado al Carmelo, interrumpe los estudios y en octubre de 1832, ingresa al noviciado carmelitano de Barcelona, donde profesa al año siguiente el 15 de noviembre de 1833. Sigue allí mismo con sus estudios teológicos y el 22 de enero de 1834, es ordenado diácono. El 25 de julio del año siguiente (1835) su convento es atacado, asaltado y saqueado por las turbas políticas y rebeldes de entonces, logra huir, pero al año siguiente Mendizábal decretaba la exclaustración de los religiosos de España.
En su pueblo natal vive en soledad su diaconado manteniendo contacto con su provincial carmelita quien le prepara al sacerdocio. Es ordenado Sacerdote en Barbastro el 2 de abril de 1836. Los azares de la patria le obligan a vivir la exclaustración y el exilio. Vive su exilio en Francia: verano de 1841, hasta 1846, con prolongaciones hasta 1851. Allí en Montdésir y Livron pasará largos ratos de soledad alternando su apostolado. Al regresar a España, tras una breve experiencia contemplativa en Montsant (verano de 1851), funda en Barcelona, en la iglesia parroquial de San Agustín, La Escuela de la Virtud, modelo de enseñanza catequética, atendiendo también, la dirección espiritual del Seminario.

Vuelven las revueltas políticas y el Capitán General de Cataluña, suprime la escuela y confina injustamente a Palau en Ibiza (1854-1860), seis años más de destierro y soledad en famoso peñón del Vedrá fundando cerca de allí la casa y ermita de Es Cubells. Igualmente se ocupará de la reorganización de los ermitaños de San Honorato de Randa en 1860. En todos esos lugares experimentará las vicisitudes de la Iglesia inmerso en su intenso ministerio sacerdotal que luego llevará a las Islas de Mallorca y Menorca.

En Baleares, pone en marcha la fundación de sus dos familias carmelitanas: las Congregaciones de los Terciarios Carmelitas Descalzos (1860-1872), y de las Hermanas Carmelitas Terciarias (1861-1872). Y da inicio a la redacción de su obra Mis Relaciones con la Iglesia en 1861.

Recobrada la libertad, viaja a Roma (1866 y 1870). Lo nombran director de los terciarios carmelitas de España en 1867, comienza la publicación del semanario El Ermitaño en 1868, fundado y dirigido por él mismo. Predica misiones populares, asume la labor de exorcistado y asistencia a los enfermos, extiende la devoción mariana por donde quiera que pasa, se dedica a la formación y dirección de los religiosos y religiosas fundados por él. La rama de los religiosos se incorpora al Carmelo Teresiano después de la guerra civil española de 1936 y la rama de religiosas continúa actualmente en dos congregaciones: Carmelitas Misioneras y Carmelitas Misioneras Teresianas.

En pleno apogeo de vida apostólica, el P. Francisco Palau es asestado por una enfermedad (del 10 al 20 de marzo), y muere entregando su alma a Dios en Tarragona el 20 de marzo de 1872, a los 60 años de edad. Su causa de beatificación y canonización fue introducida el 15 de septiembre de 1981, siendo beatificado por Juan Pablo II el 24 de abril de 1988.
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