
Sin comunicar en sus obras infructuosas de las tinieblas, antes bien, denunciadlas y reprobadlas (Efesios 5, 11)
jueves, 14 de agosto de 2008
15 de Agosto

lunes, 11 de agosto de 2008
Una verdad que es necesario recordar siempre en nuestro días
viernes, 8 de agosto de 2008
Urgente difundir:
Con profunda preocupación Acción Provida\Filial de Vida Humana Internacional, ha recibido en las últimas tres semanas, las amenazas del “Comando Salvador Allende”, la primera a través de una carta dejada en casa de nuestra Directora Ejecutiva, en segunda ocasión una caja de zapatos con una rata muerta en el interior, con el mensaje “MUERTE A LOS PROVIDA”, hoy 6 de agosto a las 18H30 tendremos el lanzamiento del libros “TESTIMONIOS DE VIDA”, un libro que narra la vida de mujeres y hombres valientes que nos comparten lo que significó en su vida decirle SI A LA VIDA a pesar de las difíciles circunstancias que atravesaban, es un acto cultural, al que ya llegaron las amenazas de que nos cuidemos, que “no sabemos de lo que son capaces”.
En el ámbito Nacional, la llamada del señor Presidente de la República a insultar a los sacerdotes durante la Eucaristía, si hablan sobre el atentado a la vida y a la Familia que contiene el Proyecto de Constitución de Montecristi, ha ocasionado que seis Iglesias sean profanadas, se ha profanado en dos de ellas a la Santa Eucaristía, en una de ellas se destrozó las Sagradas Formas, se las pisoteó y en otra capilla dejaron un perro degollado con una Eucaristía en la lengua del perro, pintaron las paredes con símbolos satánicos destrozaron las puertas y en algunos templos se ha insultado a varios sacerdotes mientras leían el comunicado de prensa de la CEE, ante el silencio y miedo de todos los presentes.
Desde el día lunes 4 de agosto por todos los canales de televisión y emisoras del país, el Gobierno transmite una propaganda pagada por impuestos de ciudadanos católicos, en la que se utiliza la imagen del presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Monseñor Antonio Arregui, quién también está amenazado de muerte por estos grupos extremos, en la que ridiculizan su mensaje, lo tachan de mentiroso y dan un mensaje mutilando del proyecto de Montecristi.
En cadena de televisión, el día sábado 2 de agosto, el Ec. Rafael Correa, insultó a dos líderes próvida, ex asambleístas que jamás depusieron su postura de defensa a la vida y a la familia, les ha insultado y denigrado como mujeres, esposas, madres y ciudadanas, por el solo hecho de denunciar al país el contenido anti vida y anti familia de este proyecto de Constitución.
Nos preguntamos, hasta donde vamos llegar?, acaso vamos a retroceder en la historia, al tiempo del Gral. Eloy Alfaro, a quemar Iglesias, asesinar sacerdotes, expulsar órdenes religiosas y asesinar a todos y todas los que pensamos diferente?. La postura de las iglesias cristianas ha sido la de informar a sus fieles sobre cuáles son los puntos que atentan a nuestros principios y valores cristianos, por ello nos van a matar?.
Estamos seguros, que a nivel nacional e internacional, todos se preguntarán, pero que hacer, pues sencillamente no callar, respaldar a nuestros pastores, a nuestros hermanos los sacerdotes y no permitir que se insulte a nuestra Madre la Iglesia, somos la mayoría y no podemos callar. Les invitamos a:
· Enviar cartas a la presidencia de la República, calle García Moreno y Chile, Palacio de Gobierno, al Ec. Rafael Correa, expresando su respaldo a los comunicados de la Conferencia Episcopal y rechazando los insultos y amenazas de las que somos objeto todos los católicos.
· Denunciar a los organismos internacionales, que Ecuador está entrando en una etapa de totalitarismo y que la democracia está agonizando, que como en todo régimen totalitario sea de extrema derecha o extrema izquierda, lo primero que se acaban son los derechos humanos y los pueblos se tiñen de sangre.
· No permitir que nuestros templos, nuestra Iglesias sean agredidas, estar vigilantes y atentos a que no se den nuevamente estos hechos vandálicos y profanos.
· Lo màs importante: REPARAR, con nuestras oraciones a Jesús Eucaristía.
CRISTIANOS DEL ECUADOR DEFENDAMOS NUESTRA FE, NO CALLEMOS, APOYEMOS A NUESTRA SANTA MADRE IGLESIA Y A SUS REPRESENTANTES!!.
NO TENGAIS MIEDO!!! (SS. Juan Pablo II)
Amparo Medina
Acción Provida\Filial de Vida Humana Internacional
miércoles, 6 de agosto de 2008
http://www.reaccioncatolica.blogspot.com/
martes, 22 de julio de 2008
Fervorosa oración de Santa Teresa
Padre Santo, que estáis en los cielos. No sois Vos desagradecido para que piense yo dejaréis de hacer lo que os suplicamos a honra de Vuestro Hijo… No por nosotros Señor, que no lo merecemos, sino que por la sangre de Vuestro Hijo, y de sus merecimientos, y de su Madre gloriosa y de tantos mártires y santos como han muerto por Vos. Pues, Creador mío, ¿Cómo pueden sufrir unas entrañas tan amorosas como las vuestras, que lo que se hizo con tan ardiente amor de Vuestro Hijo, sea tenido en tan poco? Estáse ardiendo el mundo, quieren retornar a sentenciar a Cristo, quieren poner su Iglesia por el suelo, desechos los templos, perdidas tantas almas, los sacramentos quitados. Pues, ¿qué es esto mi Señor y mi Dios? O dad fin al mundo, o poned remedio a tan gravísimos males, que no hay corazón que los sufra, aun de los que somos ruines. Os suplico, pues, Padre Eterno, que no lo sufráis ya Vos. Atajad este fuego Señor, que si queréis podéis, algún medio ha de haber, Señor mío. ¡Póngale Vuestra majestad! Habed lástima de tantas almas que se pierden y favoreced vuestra Iglesia. No permitáis ya más daños a la Cristiandad. Señor, dad ya la luz a estas tinieblas. ¡Ya Señor!, ¡ya Señor! haced que sosiegue este mar. No ande en tanta tempestad esta nave de tu Iglesia y salvadnos, Señor mío, que perecemos.El naturalismo es más que una herejía: es el más puro anticristiano. La herejía es la negación de algún dogma: pero el naturalismo es la negación de todos los dogmas.
La herejía es una alteración de una verdad Revelada por Dios: el naturalismo niega la existencia de la Revelación. De aquí procede la inevitable ley y la obstinada pasión de destronar a Nuestro Señor Jesucristo y acabar con Su influencia en la sociedad.
Esta es la suprema ambición de Satanás y del Anti-Cristo…
El mayor obstáculo para la salvación del hombre contemporáneo, como bien lo declara el Concilio Vaticano I (1879) en su Primera Constitución Doctrinaria, lo que envía a un mayor número de personas al infierno en nuestros días, más que en cualquier época, es el Racionalismo o Naturalismo…
El Naturalismo se empeña con todas sus fuerzas en excluir a Nuestro Señor Jesucristo, nuestro único Maestro y Salvador, de la mente de los hombres, como también de la vida cotidiana y de la costumbre de los pueblos, con el fin de instaurar el reinado de la razón o de la pura naturaleza.
Ahora, donde sea que los aires del Naturalismo han entrado, la propia fuente de la vida cristiana se marchita. El Naturalismo significa la completa esterilidad en cuanto a la salvación y a la vida eterna.
¡Perseverancia!
Coraje en nuestras convicciones
Cuando les pregunto a las personas sabias de nuestros días cuál es la mayor plaga de la sociedad presente, la respuesta siempre es el deterioro del carácter, el debilitamiento de las almas… Pero esta respuesta levanta otra cuestión. ¿De dónde provienen estos síntomas de debilitamiento de los caracteres? ¿Podría ser verdadero decir que es la natural e inevitable consecuencia del debilitamiento de las doctrinas, de las creencias, y, para usar la palabra correcta, del debilitamiento de la Fe? La voluntad es una facultad ciega cuando no es iluminada por la inteligencia. Nadie camina firme cuando pisa en la obscuridad o en las penumbras. Entonces, si el hombre de hoy camina a tientas ¿no será acaso, oh Señor, porque tu palabra ya no es la luz que guía nuestros pasos, la luz que alumbra nuestros caminos?
Nuestros ancestros, en todas las cosas, buscaban la orientación en las enseñanzas del Evangelio y de la Iglesia; ellos caminaban a plena luz del día. Sabían lo que querían, lo que rechazaban, lo que amaban, lo que odiaban, y por eso ellos fueron fuertes en la acción. En cuanto a nosotros, caminamos en la obscuridad. Ya no tenemos nada definido, nada firme en la mente y ya no somos conscientes de la meta que queremos alcanzar. Y como consecuencia de ello, somos débiles y vacilantes.
domingo, 20 de julio de 2008
Cada uno de los seres de la creación tiene señalada una función en el universo; tiene su destino, y recibe con su naturaleza los medios que le permitan dirigirse fácilmente y con seguridad a su fin.
El orden es la proporción existente entre la naturaleza de un ser, el fin para el cual ha sido criado por Dios y los medios que le da para alcanzarlo.
Lo natural es lo que viene de la naturaleza, lo que un ser trae consigo al nacer y que debe rigurosamente poseer, sea para existir, sea para ejercer su actividad en vista del fin que le es propio.
Lo sobrenatural es algo sobreañadido, sobrepuesto a lo natural para perfeccionarlo, elevarlo y hacerlo pasar a un orden superior. Así, lo sobrenatural es lo que está por encima del poder y de las exigencias de la naturaleza: es como el injerto que hace que el patrón produzca frutos de una especie superior.
El orden natural para el hombre es el estado de ser racional, provisto de los medios necesarios para alcanzar el fin conforme a su naturaleza.
El orden sobrenatural es el estado al cual Dios eleva al hombre, dándole un fin superior a su naturaleza y medios proporcionados para conseguir este nuevo destino.
I. Orden natural – Un orden supone tres cosas: 1°, un ser activo; 2°, un fin; 3°, los medios para alcanzar este fin.
En el orden natural, el hombre obraría con las solas fuerzas de su naturaleza. Tendría por fin, por destino, la Verdad suprema y el Bien absoluto, es decir, Dios; un ser inteligente no puede encontrar en otra parte la felicidad perfecta. Como medios naturales, el hombre posee facultades proporcionadas al fin que exige su naturaleza; una inteligencia capaz de conocer toda verdad; una voluntad libre capaz de tender al bien. Estas dos facultades permiten al hombre conocer y amar a Dios, que es la verdad y el bien por excelencia.
Pero, en la vida futura, Dios puede ser conocido y poseído de dos maneras: directa e indirectamente. Se conoce a Dios directamente cuando se le contempla cara a cara; e indirectamente, cuando se le percibe en sus obras. Viendo las obras de Dios, el hombre ve reflejada en ellas, como en un espejo, la imagen de las perfecciones divinas: de este modo se conoce a una persona viendo su retrato.
Ninguna inteligencia creada puede, con sus fuerzas naturales, ver a Dios de una manera directa. Ver a Dios cara a cara, tal como es en sí mismo, es verle como El se ve, es conocerlo como El mismo se conoce, es hacerse participante de un atributo que no pertenece sino a la naturaleza divina. Por consiguiente, si Dios se hubiera limitado a dejarnos en el estado natural, el hombre fiel, durante el tiempo de la prueba, por la observancia de los preceptos de la ley natural, habría merecido una felicidad conforme a su naturaleza. Hubiera conocido a Dios de una manera más perfecta que en esta vida, pero siempre bajo el velo de las criaturas. Hubiera amado a Dios con un amor proporcionado a este conocimiento indirecto, como un servidor ama a su dueño, un favorecido a su bienhechor. En este conocimiento y en este amor, el hombre habría hallado la satisfacción de sus deseos. No podía exigir más.
Tal es el orden natural. Este orden jamás ha existido, porque el primer hombre fue creado para un fin sobrenatural. Pero era posible. Según la opinión común de los teólogos, los niños muertos sin bautismo obtienen este fin natural... Gozan de una felicidad conforme a la naturaleza humana; conocen a Dios por sus obras, mas no lo pueden ver cara a cara: no contemplan su belleza inmortal sino a través del velo de las criaturas.
Tanto los ángeles como los hombres han sido elevador por Dios al orden sobrenaturalEl fin sobrenatural del hombre consiste en ver a Dios cara a cara, en contemplar la esencia divina en la plenitud de sus perfecciones. Un niño conoce mucho mejor a su padre cuando le ve en persona, cuando goza de sus caricias, que cuando ve su retrato. Esta visión intuitiva de Dios procura al alma un amor superior y un gozo infinitamente más grande. Así, ver a Dios cara a cara en su esencia y en su vida íntima, amarle con un amor correspondiente a esta visión inefable, gozar de El, poseerle de una manera inmediata, he ahí el fin sobrenatural de los hombres y de los ángeles. Nada más sublime...
El fin exige medios, que deben ser proporcionados al mismo. Un fin sobrenatural pide medios sobrenaturales. El hombre necesita, para alcanzar, este fin superior, de luces que eleven su inteligencia por encima de sus fuerzas naturales; de auxilios que vigoricen su voluntad para hacerle amar al Sumo Bien, como El merece ser amado. Estas luces y estos auxilios se llaman, aquí en la tierra, gracia actual y gracia santificante; en el cielo, luz de la gloria.
La gracia santificante es una participación de la naturaleza de Dios, según las hermosas palabras de San Pedro: Divinae consortes naturae; es una cualidad verdaderamente divina que transforma la naturaleza del alma y sus facultades y se hace en ella el principio de las virtudes y de los hábitos sobrenaturales, moviéndole a ejecutar actos que le merecen un galardón infinito: la participación de la felicidad de Dios. Por la gracia santificante, el hombre deja de ser mera criatura y siervo de Dios para convertirse en su hijo adoptivo y poseedor de una vida divina.
Así como el fuego penetra el hierro y le comunica sus propiedades, y entonces el hierro, sin perder su esencia, alumbra como el fuego, calienta como el fuego, brilla como el fuego; así también el alma, transformada por la gracia santificante, sin perder nada de su propia naturaleza, tiene, no ya solamente una vida humana o una vida angélica, sino una vida divina. Ve como Dios, ama como Dios, obra como Dios, pero no tanto como Dios. Ya no hay entre ella y Dios tan sólo una vinculación de amistad, sino una unión real. La naturaleza divina la penetra y el comunica algo de sus perfecciones. Sin embargo, el hombre no queda absorbido por esta transformación: conserva su naturaleza, su individualidad, su personalidad. La gracia no destruye la naturaleza, sino que la presupone y perfecciona.
Tal es el orden sobrenatural. Después de esto, se comprende bien que todas las obras hechas sin la gracia santificante nada valgan para merecernos el fin sobrenatural.
Fuente: Hillaire, La Religión Demostrada
martes, 15 de julio de 2008
Verdad Olvidada
¿Qué es el liberalismo?En el orden de las ideas es un conjunto de ideas falsas; en el orden de los hechos, es un conjunto de hechos criminales, consecuencia práctica de aquellas ideas.
¿El liberalismo es pecado?
(*) P. Félix Sardá y Salvani, Eclesiástico español. Sacerdote desde 1868, fijó su residencia en Sabadell. Polemista, dirigió durante 43 años la Revista Popular, semanario católico, y publicó los siete volúmenes de Propaganda católica (1883-1890). No obstante, su obra más controvertida fue "El liberalismo es pecado" (1884).
domingo, 6 de julio de 2008
Verdad Olvidada
...es oportuno exponer y rechazar cierta opinión falsa que se halla en el fondo de esta cuestión y de ese complejo movimiento por el cual los no católicos buscan la unión de las iglesias cristianas. Aquellos que favorecen esta idea citan constantemente las palabras de Cristo: «Que todos sean uno... Y habrá un solo rebaño y un solo pastor...», en el sentido de que, con ello, Cristo expresó meramente un deseo o una esperanza, la cual aún no ha sido cumplida... Agregan que la Iglesia, por naturaleza, está dividida en partes, que se compone de varias iglesias separadas; y aunque coinciden en algunos artículos doctrinales, no obstante, difieren en cuanto al resto; y que todas ellas gozan de los mismos derechos ...Por tanto — dicen — es necesario dejar a un lado las controversias ...Parecería que éstos, que luchan por la unión de las iglesias, persiguen el más noble de los ideales al promover la caridad entre todos los cristianos. Pero,... San Juan mismo, el Apóstol de la caridad... prohibió estrictamente cualquier trato con aquellos que profesaran una versión mutilada y corrupta de la enseñanza de Jesucristo: «Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!» (II Juan, 10). ...claro está, pues, por qué esta Sede Apostólica nunca ha permitido a sus hijos tomar parte en las asambleas de los acatólicos. Sólo hay una forma en la que puede fomentarse la unidad de los cristianos, y es favoreciendo el regreso de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo ...es, principalmente, por el lazo de una sola Fe que han de unirse los discípulos de Cristo.Papa Pío XI, Encíclica Mortalium Animos
jueves, 3 de julio de 2008
Verdad Olvidada
Tan grande es la audacia y tan desmedida la rabia con que se ataca en todas partes la religión, se combaten los dogmas de la fe y se hacen enconados esfuerzos por impedir y aún por aniquilar todo medio de comunicación del hombre con Dios. Y a su vez, lo que, según el mismo Apóstol, constituye la nota característica del Anticristo, el mismo hombre con inaudito atrevimiento ha usurpado el lugar de Dios, elevándose a sí mismo sobre todo lo que lleva el nombre de Dios (…) y ha hecho de este mundo como un templo dedicado a sí mismo para ser en él adorado por los demás. Se sentó en el templo de Dios mostrándose como si fuera Dios (II Thess. 2,4).martes, 24 de junio de 2008
La Vendée: El genocidio en nombre de la Libertad
Un Chouan: campesino Vendeano
El sufrimiento y muerte de los católicos en la Vendée no fue en vano. Ellos lograron una gloriosa victoria, ya que finalmente, a causa del heroísmo que mostraron, la persecución anti-católica de 1790 fracasó. La Iglesia en Francia fue supuestamente erradicada. Sin embargo, ella tomó nueva vida. Como decía Tertuliano, “la sangre de mártires es la semilla de la Iglesia”. En 1801, cuando Napoleón concedió la libertad de culto a todos los católicos de Francia, aquello fue visto como la victoria de la Vendée.
Estos dos libros de Michael Davies y Reynald Secher se complementan mutuamente. “Por el Altar y el Trono” de Davies es una introducción a esta épica historia, una visión general. Es un vistazo, un relato emocionante de la heroica resistencia católica de 1793 y del posterior genocidio. Davies tomando una amplia perspectiva, muestra las evidencias basado en sólidas y bien documentadas historias publicadas en Francés e Inglés. “El Genocidio Francés” de Secher es una detallada, y cercana descripción de los eventos, basado en los testimonios “ricamente e insospechados” de falsedad de los archivos nacionales, departamentales y comunales de Francia. Secher los obtiene de los testimonios de los campesinos católicos y de los informes de los oficiales encargados del genocidio; él muestra con mapas y gráficos de cómo muchos murieron y cuántas propiedades fueron destruidas en cada localidad.
El impacto de estas dos obras es abrumador. Los historiadores han dejado al margen o minimizado este genocidio, a veces (como sucede con Michelet) hasta han culpado a las víctimas. ¿Por qué? Porque esto no encaja con el mito ateo – de que los católicos son los perseguidores, mientras que los ateos y liberales son los tolerantes. La historia del genocidio Vandeano es incluso muy necesaria para corregir el interminable vitoreo ofrecido desde 1989 por causa del bicentenario de la Revolución Francesa. Hubo una horrible cara oculta de la Revolución, un corazón tenebroso.

Cuando la Asamblea Nacional reemplazó a los sacerdotes heroicos que se habían rehusado a jurar la “constitución civil del clero”, los campesinos Vendeanos se negaban rotundamente a ir a la iglesia. Los padres de niños recién nacidos tuvieron que marchar a punta de pistola para ir a bautizarlos a las pilas bautismales. Secher relata una conmovedora anécdota que revela la profundidad de la adhesión que los campesinos tenían a los verdaderos pastores. Un domingo, en Saint-Hilaire-de-Mortagne, un sargento encontró a unos feligreses arrodillados en silencio en el cementerio porque su iglesia había sido cerrada. El sargento le preguntó a un viejo campesino qué era lo que estaban haciendo ahí, y el campesino explicó: “Cuando nuestro cura nos dejó, nos prometió que todos los domingos a esta misma hora diría la Misa por nosotros donde sea que se encontrase”. El sargento reaccionó con desprecio: “¡Imbéciles supersticiosos!” creen que escucharán la Misa desde el lugar en que él esté”. El anciano respondió dócilmente: “La oración viaja más de cien leguas, desde ya que asciende desde la tierra al cielo”.
Muchos de los sacerdotes Vendeanos que se habían rehusado jurar retornaron a sus ciudades natales y vivieron en la clandestinidad entre sus parientes y amigos. Ellos decían Misa en graneros, en áticos o en bodegas. Ellos tenían un precio sobre sus cabezas, pero confiaban en la protección de los campesinos. En virtud a una ley aprobada en agosto de 1792, fueron ofrecidas 50 libras como recompensa por la captura de algún sacerdote no juramentado. Los municipios podían incrementar la recompensa a 100 libras.Lo que finalmente desencadenó una resistencia generalizada entre los campesinos católicos de la Vendée fue que la Asamblea nacional ordenó a comienzos de 1793 que 300.000 hombres fueran reclutados para el ejército nacional. Esto fue el colmo – los obligaron a unirse a las tropas para que fueran a la caza de sus sacerdotes.
Una ilustración de Thomas Brennan puesta en el libro de Davies muestra la bravura y garbo de los líderes católicos. Ellos eran unos caballeros. El Marqués de Bonchamps, por ejemplo, pidió como último deseo antes de morir a los 33 años, que fuesen liberados los soldados gubernamentales que habían sido capturados. Cerca de 5.000 prisioneros fueron liberados, mientras que por el lado del gobierno, 29 carros de prisioneros católicos fueron ahogados en el depósito de Vihiers. Era difícil para el ejército católico acatar un código de honra frente a las incesantes atrocidades de sus enemigos. Los prisioneros liberados por Bonchamps devastaron La Chapelle, donde habitaban en aquél entonces ancianos, mujeres y niños.
El genocidio de los católicos Vendeanos no puede ser registrado como hecho por un ejército que se volvió loco. Fue un programa de aniquilación ordenado por los líderes del ateísmo dogmático. La Convención Nacional tomó la fría decisión de que los católicos Vendeanos “deben ser exterminados de la faz de la tierra”. Ordenaron a las tropas nacionales a dividirse en columnas y marchar a través de la región oeste de Francia destruyendo a todos y a todo – ancianos, mujeres y niños, incluso a los “patriotas” (así denominaron los revolucionarios gubernamentales a aquellos que en la Vendée se les opusieron) quienes incluso imaginaban que estarían a salvo mostrando sus certificados de lealtad otorgados por el gobierno. La región se transformó en un cementerio nacional que sirve como lección para todos los católicos en Francia. Ninguna persona, ninguna propiedad fue perdonada. Incluso los bosques intentaron incendiarlos. Esto no ocurrió debido a la incesante lluvia.
Nadie que haya leído las horribles descripciones detalladas por Secher sobre el genocidio de la Vendée puede atreverse a negar la existencia del Pecado Original. Aquí nos enfrentamos al corazón de lo más obscuro que hay en el hombre. Un oficial de policía llamado Gannet escribió cómo vio como eran arrojados mujeres y niños dentro de hornos y cómo sus llantos eran “causa de entretención" para los soldados de Turreau que quería “continuar con sus placeres” incluso corriendo detrás de las victimas católicas para atraparlas. Entonces ellos procedieron a arrojar a 23 esposas de “patriotas verdaderos” dentro del fuego. Otro entretenimiento monstruoso consistía en lanzar a las mujeres por las ventanas para que cayeran sobre las bayonetas. En Angers las pieles de 32 víctimas fueron utilizadas para fabricar monturas para los oficiales, y en Meudon, se hizo la comparación entre la elasticidad de la piel de los hombres y de las mujeres.
El ejército del Sagrado Corazón de Jesús
Hace unos años se realizó una conferencia sobre la Sociedad del Siglo XVIII, escuché a una mujer decir al público citando una máxima de los filósofos franceses de ese siglo: “Los hombres finalmente serán libres cuando el último sacerdote sea estrangulado con las tripas del último de los príncipes”. En dicha ocasión, le pregunté a ella por qué citaba eso como dándole su aprobación, cuando era obviamente una muestra del anti-catolicismo intolerante. Ella negó rotundamente que aquello era fanatismo intolerante. Incluso argumentó que aquello era una respuesta legítima frente a la tiranía católica. Más aun, ella hizo oídos sordos antes otros argumentos. Esto es un ejemplo, si necesario fuese, del dogmatismo anti-católico que prevalece en las universidades de hoy. Desde que no hay príncipes que proporcionen entrañas para el entrenamiento de los ateos dogmáticos, les queda sólo estrangular al sacerdocio católico de otra manera.

Francia Real
miércoles, 4 de junio de 2008
Junio es el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús
En mayo de 1673, el Corazón de Jesús le dio a Santa Margarita María para aquellas almas devotas a su Corazón las siguientes promesas:
* Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.
* Les daré paz a sus familias.
* Las consolaré en todas sus penas.
* Seré su refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte.
* Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas.
* Los pecadores encontrarán en mi Corazón un océano de misericordia.
* Las almas tibias se volverán fervorosas.
* Las almas fervorosas harán rápidos progresos en la perfección.
* Bendeciré las casas donde mi imagen sea expuesta y venerada.
* Otorgaré a aquellos que se ocupan de la salvación de las almas el don de mover los corazones más endurecidos.
* Grabaré para siempre en mi Corazón los nombres de aquellos que propaguen esta devoción.
* Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquél último momento.
Rendido a vuestros pies, ¡oh Jesús mío!, considerando las inefables muestras de amor que me habéis dado y las sublimes lecciones que me enseña de continuo vuestro adorabilísimo Corazón, os pido humildemente la gracia de conoceros, amaros y serviros como fiel discípulo vuestro, para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que, generoso, concedéis a los que de veras os conocen, aman y sirven. ¡Mirad que soy muy pobre, dulcísimo Jesús, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar! ¡Mirad que soy muy rudo, oh soberano Maestro, y necesito de vuestras divinas enseñanzas, para luz y guía de mi ignorancia! ¡Mirad que soy muy débil, oh poderosísimo amparo de los frágiles, y caigo a cada paso y necesito apoyarme en Vos, para no desfallecer! Sedlo todo para mí, Sagrado Corazón; socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio de toda necesidad. De Vos lo espera todo mi pobre corazón. Vos lo alentasteis, y convidasteis, cuando con tan tiernos acentos dijisteis repetidas veces en vuestro Evangelio; “Venid a Mi,… Aprended de Mi,… Pedid, llamad,…” A las puertas de vuestro Corazón vengo, pues, hoy; y llamo, y pido, y espero. Del mío os hago, ¡oh Señor! Firme, formal y decidida entrega. Tomadlo Vos, y dadme en cambio sabéis me ha de ser hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.
Pedir las gracias que se desean.
¡Oh Jesús!, yo os consagro mi corazón, colocadle en el vuestro, pues sólo en él quiero vivir y sólo a él quiero amar; en vuestro Corazón quiero vivir desconocido del mundo y conocido de Vos solo; en este Corazón beberé los ardores del amor que consumirán el mío; en él encontraré la fuerza, la luz, el calor y el verdadero consuelo. Cuando el mío esté desfallecido, él me reanimará; cuando inquieto y turbado, él me tranquilizará:
¡Oh Corazón de Jesús!, haced que mi corazón sea el altar de vuestro amor; que mi lengua publique vuestra bondad, que mis ojos estén siempre clavados en vuestra llaga; que mi espíritu medite vuestras adorables perfecciones; que mi memoria conserve siempre el precioso recuerdo de vuestras misericordias; que todo en mí exprese mi amor a vuestro Corazón, ¡oh Jesús!, y que mi corazón esté siempre pronto a sacrificarlo todo por Vos.
¡Oh Corazón de María!, el más amable después del de Jesús, el más compasivo, el más misericordioso de todos los corazones, presentad a vuestro Hijo nuestra consagración, nuestro amor, nuestras resoluciones. El se enternecerá a la vista de tantas miserias y nos librará de ellas; y después de haber sido nuestro refugio y nuestra protectora sobre la tierra, ¡oh Madre de Jesús!, seréis nuestra Reina en el cielo. Amén.
domingo, 1 de junio de 2008
La virtud de la devoción
En qué consiste la verdadera virtud de la devoción: La viva y verdadera devoción presupone el amor de Dios; mas no un amor cualquiera, porque cuando el amor divino embellece a nuestras almas se llama gracia, la cual nos hace agradables a su Divina Majestad; cuando nos da fuerza para obrar bien, se llama caridad; pero cuando llega a un tal grado de perfección, que no sólo nos hace obrar bien, sino con cuidado, frecuencia y prontitud, entonces se llama devoción.La virtud de la devoción es aquel grado de amor de Dios que nos hace obrar el bien con cuidado, frecuencia y prontitud. La devoción no es más que una agilidad y viveza espiritual, por cuyo medio la caridad hace sus obras en nosotros, o nosotros por ella, pronta y afectuosamente. Luego, para ser devoto, además de la caridad se requiere una gran diligencia y presteza en los actos de esta virtud. Además, la devoción nos incita a hacer con prontitud y afecto, el mayor número de obras buenas que podemos, aun aquellas que no están en manera alguna mandadas, sino tan sólo aconsejadas o inspiradas.
Finalmente, la caridad y la devoción sólo se diferencian entre sí como la llama y el fuego; pues siendo la caridad un fuego espiritual, cuando está bien encendida se llama devoción, de manera que la devoción nada añade al fuego de la caridad, fuera de la llama que hace a la caridad pronta activa y diligente no sólo en la observancia de los mandamientos de Dios, sino también en la práctica de los consejos e inspiraciones celestiales.
Mas el mundo no ve la devoción interior y cordial, que hace que todas estas acciones sean agradables, suaves y fáciles.
Ahora bien, la devoción es el verdadero azúcar espiritual, que quita la aspereza a las mortificaciones y el peligro de dañar a las consolaciones; quita la tristeza a los pobres y el afán a los ricos, la desolación al oprimido y la insolencia al afortunado, la melancolía a los solitarios y la disipación a los que viven acompañados; sirve de fuego en invierno y de rocío en verano; sabe vivir en la abundancia y sufrir en la pobreza; hace igualmente útiles el honor y el desprecio, acepta el placer y el dolor con igualdad de ánimo, y nos llena de una suavidad maravillosa.
La devoción es la dulzura de las dulzuras y la reina de las virtudes, porque es la perfección de la caridad. Si la caridad es la leche, la devoción es la nata; si es una planta, la devoción es la flor; si es una piedra preciosa, la devoción es el brillo; si es un bálsamo precioso, la devoción es el aroma, el aroma de suavidad que conforta a los hombres y regocija a los ángeles.
viernes, 30 de mayo de 2008
La Virgen del Buen Suceso y el restaurador

La Santísima Virgen reveló a Sor Mariana Francisca de Jesús Torres – muerta en olor de santidad y cuyo cuerpo se encuentra incorrupto al igual que el de las otras tres monjas fundadoras de dicho monasterio –, entonces priora del Monasterio de las Concepcionistas de la ciudad de Quito en Ecuador en 1594 refiriéndose al fin siglo XX y comienzo del XXI:“Pero cuando parecieren triunfantes (refiriéndose a los enemigos de la Iglesia) y cuando la autoridad abuse de su poder cometiendo injusticias y oprimiendo a los débiles, próxima estará su ruina, cayendo estrellados por tierra.
“Y la Iglesia, cual tierna niña resurgirá alegre y triunfante, y descansará tranquila, acariciada en manos del hábil corazón maternal de mi hijo electo, muy querido, de aquellos tiempos. Lo haremos grande en la tierra y mucho mayor en el Cielo, donde le hemos reservado un asiento muy precioso. Porque, sin temor de los hombres, combatió por la verdad y defendió impertérrito los derechos de su Iglesia, por lo que bien lo podrán llamar mártir”.
lunes, 26 de mayo de 2008
Profecía del beato Francisco Palau
El mundo ha de ser redimido una segunda vez, semejante a la forma como fue la primera, pues, Satanás, su verdadero tirano fue nuevamente desencadenado. Y, gozando de libertad, puso a las naciones bajo su cruel y despótico dominio. La Iglesia mudará una segunda vez la faz del mundo. Pero antes, debe descender al silencio de los sepulcros, y teniendo sus templos destruidos, Ella se retirará a la soledad de la montaña. Allí recibirá el Espíritu Santo y la plenitud de los dones de que necesita para salvar a la sociedad moderna.
Habrá un ángel que descenderá del cielo, o sea, un hombre con una misión especial de Dios. Este hombre será el restaurador. Ha de ser un hombre, porque Dios decretó que los demonios sean lanzados en el infierno por mano del hombre. ¿Quién será este hombre?
Será el restaurador prometido por Jesucristo a la sociedad disoluta y entregada a la completa anarquía, impotente por sí misma para constituir un orden. Será un apóstol, un profeta, un Moisés, un Elías.
Vuelven las revueltas políticas y el Capitán General de Cataluña, suprime la escuela y confina injustamente a Palau en Ibiza (1854-1860), seis años más de destierro y soledad en famoso peñón del Vedrá fundando cerca de allí la casa y ermita de Es Cubells. Igualmente se ocupará de la reorganización de los ermitaños de San Honorato de Randa en 1860. En todos esos lugares experimentará las vicisitudes de la Iglesia inmerso en su intenso ministerio sacerdotal que luego llevará a las Islas de Mallorca y Menorca.
En Baleares, pone en marcha la fundación de sus dos familias carmelitanas: las Congregaciones de los Terciarios Carmelitas Descalzos (1860-1872), y de las Hermanas Carmelitas Terciarias (1861-1872). Y da inicio a la redacción de su obra Mis Relaciones con la Iglesia en 1861.
Recobrada la libertad, viaja a Roma (1866 y 1870). Lo nombran director de los terciarios carmelitas de España en 1867, comienza la publicación del semanario El Ermitaño en 1868, fundado y dirigido por él mismo. Predica misiones populares, asume la labor de exorcistado y asistencia a los enfermos, extiende la devoción mariana por donde quiera que pasa, se dedica a la formación y dirección de los religiosos y religiosas fundados por él. La rama de los religiosos se incorpora al Carmelo Teresiano después de la guerra civil española de 1936 y la rama de religiosas continúa actualmente en dos congregaciones: Carmelitas Misioneras y Carmelitas Misioneras Teresianas.
En pleno apogeo de vida apostólica, el P. Francisco Palau es asestado por una enfermedad (del 10 al 20 de marzo), y muere entregando su alma a Dios en Tarragona el 20 de marzo de 1872, a los 60 años de edad. Su causa de beatificación y canonización fue introducida el 15 de septiembre de 1981, siendo beatificado por Juan Pablo II el 24 de abril de 1988.
martes, 13 de mayo de 2008
Grandes Personajes

Exiliado
Alcalde, rector y senador
En 1862 se estableció el Concordato ecuatoriano con la Santa Sede. En 1863 se celebró un Concilio nacional, en el que se restauró, entre otras cosas, la disciplina del clero. Llegaron al país no pocos religiosos extranjeros. Y por primera vez en muchos años el Ecuador, país con inmensa mayoría de católicos, pudo vivir en una atmósfera favorable a la Iglesia y a la vida cristiana. Sin embargo, la obstrucción sistemática de liberales y radicales, y la ambición hostil de Colombia y Perú, cuyos masones confraternizaban con Urbina, poniendo en peligro la misma integridad territorial del Ecuador, mantuvieron la vida política en una tensión continua y en un peligro permanente.
Segunda presidencia (1869-75)
Político católico
Hombre católico
Juicios sobre su personalidad política
Los tolerantes no toleran
Asesinato









