viernes, 15 de octubre de 2010

Dilma gesticula signo de los illuminati

La candidata para la presidencia de Brasil, en el último debate televisado, gesticula con su mano izquierda la señal de los illuminati, fíjese en el video. Y ella no es la única... personalidad que lo hace.

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martes, 5 de octubre de 2010

Impresionante película: se estrena en España 'Blood Money"

El próximo viernes 8 se estrena en España, al fin, Blood Money. El valor de una vida, un documental sobre la verdad del aborto y de los que se lucran con esta práctica violenta y cruel.

Blood Money. El valor de una vida es una película de producción norteamericana, realizada por el joven cineasta David K. Kyle.
El personaje conductor del relato es la Doctora Alveda King (sobrina de Martin Luther King), que guía al espectador por la historia del aborto en Estados Unidos, desde las primeras políticas públicas de planificación familiar, pasando por la célebre sentencia judicial Roe vs. Wade, que impulsó la industria del aborto, hasta llegar a la situación actual de este negocio, uno de los más boyantes y sucios.
El documental se apoya en testimonios de profesionales del aborto, mujeres que han abortado y médicos.
Blood Money. El valor de una vida ha conseguido reavivar el debate sobre el aborto en la sociedad norteamericana y poner contra las cuerdas al poderoso lobby abortista.
La versión que puedes ver en España desde el próximo viernes 8 de octubre ha sido adaptada especialmente a la realidad social, jurídica y política del aborto en nuestro país.
Un grupo de excelentes profesionales del cine, comprometidos con la causa del derecho a la vida y encabezados por Javier Santamaría, ha acordado con los productores de la cinta original introducir testimonios de científicos y portavoces del movimiento provida español (participan, por ejemplo, Ignacio Arsuaga, Alcia Latorre o Beningo Blanco), así como imágenes de las recientes manifestaciones cívicas a favor del derecho a la vida y en contra de la ley del aborto.

He aquí el trailer de la película

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sábado, 25 de septiembre de 2010

San Isaac Jogues y el antiecumenismo

Sobre San Isaac Jogues y los misioneros a los salvajes de América del Norte (1642): “El peor de los obstáculos que los misioneros encontraban en sus esfuerzos por cristianizar a los hurones eran las numerosas formas de superstición, brujería y culto diabólico… La parte mayoritaria y esencial de este sistema de influencias preternaturales son los brujos… Todos los brujos reclaman un origen sobrenatural y se jactan de estar en comunicación con los espíritus. Los misioneros descubrieron que muchas de sus prácticas eran engaños y charlatanerías, pero a otros le atribuían la acción directa del demonio. Las cabañas y chozas donde ellos celebraban sus sesiones de espiritismo eran muchas veces violentamente sacudidas; ellos mismos se ponían brazas en sus bocas sin quemarse o sumergían sus brazos en agua hirviendo sin quemarse. Los ritos y ceremonias que realizaban eran tan indecentes y repugnantes que ellos superaban la ayuda de intervención humana” (Santos entre los salvajes, pp. 116-117).

San Francisco Xavier y el antiecumenismo

San Francisco Xavier (1552): “Por mi parte, no me sorprende que los bonzos (los falsos líderes religiosos paganos de Japón) estén cubiertos de tantos y tan grandes pecados. Ellos son un grupo de hombres que tienen al diablo en lugar de Dios, y es una cuestión de necesidad que ellos deban cometer innumerables y abominables crímenes… Os ruego encarecidamente que leáis esta carta mía… para rezar para que Nuestro Señor Jesucristo nos de la victoria sobre estos dos demonios Xaca y Amida (los falsos dioses de los japoneses), y otros como ellos, sobre todo porque en la actualidad su creencia se ha debilitado en Amanguchi, no sin especial providencia de Dios” (29 de enero de 1552)

martes, 7 de septiembre de 2010

NUESTRA SEÑORA DE COVADONGA

7 de septiembre, fiesta de Nuestra Señora de Covadonga
comentario de Plinio Corrêa de Oliveira
Selección biográfica:En el año 711, los árabes musulmanes invadieron la península Ibérica. El rey visigodo Rodrigo murió luchando contra ellos en el campo andaluz de Guadalete al sur de España. Tomando posición de resistencia contra la rápida conquista y dominación del infiel, Don Pelayo condujo a un grupo de valientes caballeros que se habían retirado a las montañas al norte de Asturias para recuperarse y luchar.
La Virgen de Covadonga
Los árabes consideraban a España un país conquistado y se preparaban para entrar en la Galia de los godos cuando oyeron de la rebelión de los asturianos. En el año 722, los moros enviaron un ejército bien entrenado bajo las órdenes del general Alkamar con la orden de destruir a Don Pelayo y a sus hombres.
Don Pelayo preparó la resistencia para enfrentarse con el grande ejército musulmán en la montaña de Alzeba, donde los acantilados ofrecían una ventaja frente a los que eran muchos más numerosos que los católicos. Colocó a sus hombres estratégicamente a lo largo de los acantilados, y mientras esperaban que el enemigo avanzara, él se dirigió a la cercana cueva de Covadonga, donde había colocado una estatua de Nuestra Señora y le pidió su especial protección en la batalla que se aproximaba.
Los moros iniciaron el ataque, lanzando flechas a los soldados cristianos por detrás de los acantilados de piedra. Pero ya, en este primer ataque, algo extraordinario sucedió: las flechas se devolvían contra los arqueros moros matándolos. Un grupo de católicos avanzó para la lucha, mientras otros disparaban flechas y lanzaban piedras y troncos sobre las tropas enemigas desde la montaña Alzeba.
Después de un breve tiempo, Suleiman, el segundo al mando, cayó muerto, haciendo que estallara el desorden entre el ejército y Alkamar tuvo que dar la orden de retirada.
En ese momento, se desató una terrible tormenta. Los truenos rugían, los relámpagos iluminaban las oscuras pendientes y la fuerte lluvia causó deslizamientos de lodo arrastrando rocas y árboles que caían sobre las tropas árabes que se retiraban. Luchando en el barro, muchos soldados moros se resbalaron cayendo en el río Deva donde se ahogaron. La Virgen Santísima hizo que la misma montaña cayera sobre los soldados de Mahoma.
La Basílica contruida en honor de Nuestra Señora de Covadonga
La batalla de Covadonga fue ganada, y Pelayo fue proclamado rey de Asturias. En reconocimiento de la milagrosa intercesión de Nuestra Señora, el rey Alfonso I el católico (739-757) ordenó que se construyese en el lugar un monasterio y una capilla en honor de Nuestra Señora de Covadonga.
Posteriormente fue reemplazada por una gran basílica que fue consagrada en 1901.
Incluso los historiadores árabes relatan esta batalla con asombro, sin ocultar el enorme número de musulmanes que murieron en ella.

Comentario del Prof. Plinio:
¿Cuál es la lección que podemos tomar de estos hechos?
Ustedes conocen la desproporción entre el tamaño de los ejércitos y los medios en nuestras batallas contra la Revolución. Aquí la selección describe una gran desproporción entre los soldados españoles y las tropas musulmanas. Desde una perspectiva natural, los católicos estaban completamente perdidos. Sin embargo, ellos no se dieron por vencido. Ellos hicieron todo lo posible que pudieron para ganar, a pesar que la victoria pareciera imposible. Yo insisto en esta fórmula: hacer todo lo posible para ganar una victoria imposible.
Los católicos liderados por Pelayo enfrentan las fuerzas superiores de los musulmanes
Ellos estaban en una montaña en una gruta que era para ellos la base militar de operaciones. En preparación para la batalla, algunos se ubicaron a lo largo de los acantilados que le ofrecían una buena defensa; otros fueron a la cima de la montaña. Entonces, cuando los moros avanzaban, ellos entraron en la batalla contra el agresor con ferocidad. Ellos actuaron como verdaderos héroes para lograr lo que humanamente parecía imposible. Ellos ya habían hecho lo más importante: llevaron con ellos una estatua de Nuestra Señora y se pusieron bajo su protección, pidiéndole que les diera la victoria que ellos no podían alcanzar por sí mismos.
En este escenario, después de ellos haber hecho todo lo humanamente posible, ocurrieron una serie de milagros. Ellos lanzaban piedras y troncos desde la cima de la montaña sobre los enemigos que avanzaban, además de disparar flechas contra ellos. Entonces, Nuestra Señora intervino: Ella hacía que las flechas de los moros se volvieran contra ellos mismos. Ella envió una tormenta que hizo que las rocas y árboles de la montaña cayeran sobre las huestes enemigas. Cualquiera que conozca España tiene una idea de la violencia de la naturaleza en esas regiones montañosas y puede imaginar una terrible tormenta con agua que inunda descendiendo por los acantilados de la montaña abajo en el valle. Lo más probable es que los católicos se refugiaron de la tormenta, ya sea en la cueva de Covadonga como en otros pequeños refugios de la montaña. Con estas acciones milagrosas Nuestra Señora ganó la batalla.
Santuario en la Cueva de Covadonga
Ella exigió todo de sus soldados para ganar una batalla imposible. A medida que luchaban con toda su energía, ella intervino y multiplicó sus acciones de una manera milagrosa y ganaron la batalla. La victoria era suya.
La lección es que debemos tener una perspectiva sobrenatural en concebir nuestra vocación y nuestra lucha. Debemos hacer todo lo necesario para ganar, incluso cuando es imposible. La divina Providencia no nos pide que seamos ciegos de la realidad. Debemos analizar la situación, e incluso cuando veamos que es imposible ganar esta o aquella batalla, tenemos que luchar de todos modos. Debemos desear lo que la divina Providencia desea. Debemos creer en lo que es humanamente increíble. Debemos estar convencidos de que Nuestra Señora es por excelencia la Madre de lo imposible. Ella nos pide que hagamos lo que es imposible – ella tiene el derecho de pedirnos eso – y ella nos asistirá para alcanzar la victoria, después de que hayamos hecho todo lo que podamos.
Los moros se tomaron toda España sin una reacción seria hasta Covadonga porque ellos se encontraron con católicos españoles tibios y mediocres, que sólo tenían argumentos de buen sentido. Ellos se habían resignado en no hacer nada excepto lo que era razonable. Por tanto, ellos fueron derrotados y España fue conquistada.
En el momento en que unos católicos creyeron en lo imposible bajo la protección de Nuestra Señora, el juego cambió, y la Reconquista comenzó. Los moros fueron derrotados en Covadonga, pero también ellos fueron derrotados potencialmente en toda España debido a la mentalidad que se puso en movimiento en Covadonga. Muchos siglos habrían de pasar antes que los moros fueran expulsados completamente en el siglo XVI. Pero la mentalidad que inspiró la Reconquista fue la misma que ganó en Covadonga: creer en lo imposible bajo la protección de la Virgen.
Debemos pedir a Nuestra Señora la gracia de nunca dudar en una victoria que estamos seguros que ella quiere, incluso si pareciera imposible. Debemos hacer todo lo que podemos para alcanzar ese objetivo y confiar en que ella nos dará la victoria final.

martes, 31 de agosto de 2010

Discución sobre el exorcismo de Annaliese Michel

LA HISTORIA REAL DETRÁS DE LA PELÍCULA EL EXORCISMO DE EMILY ROSE
Se puede escuchar o descargar el audio de esta discucion haciendo click en el siguiente enlace:

Discusión sobre el exorcismo de Annaliese Michael

domingo, 15 de agosto de 2010

La Asunción de Nuestra Señora

Plinio Corrêa de Oliveria
A menudo se oyen meditaciones sobre los dolores de la Virgen, pero las personas del pasado, a diferencia de los hombres contemporáneos, también solían a menudo hablar de las alegrías de Nuestra Señora. Por esta razón, uno de los santuarios más famosos de Brasil es la iglesia de Nuestra Señora de los Placeres, sobre el monte Guararapes, construido en honor a sus alegrías.
Iglesia de Nuestra Señora de los Placeres construida en 1565 en el norte de Brasil para celebrar las victorias católicas sobre los invasores protestantes
Hoy, en la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora, vamos a considerar sus alegrías. Hay una buena razón para esto. Santo Tomás de Aquino sostiene que nadie puede subsistir en la tierra en completa infelicidad. Para soportar los sufrimientos de la vida, una persona necesita tener algo de placer, incluso si es pequeño; de lo contrario, un sufrimiento constante e intenso es insoportable. Él no habla de los placeres que el mundo imagina, sino de los buenos placeres y alegrías católicas.
Nuestra Señora tuvo muchas alegrías. El Magnificat es la expresión de una alegría suprema, la Encarnación, pero hay otras, como las celebradas en los misterios gozosos del rosario. Ninguna fue mayor, en cierto sentido, que la de la Asunción. Acerca de estos placeres terrenales y celestiales, voy a decir algunas palabras.
Ustedes conocen la coronación de la reina de Inglaterra – hay películas, artículos y álbumes de fotografías que la ilustran. La reina sale de su palacio llevando una diadema y otros atuendos esplendidos y entra en un magnífico carruaje dorado. El carruaje es precedido y seguido por un brillante cortejo de caballeros que avanza lentamente y llega a la abadía de Westminster. Suenan las campanas y los cañones rugen. La procesión de la reina avanza por la nave central de la abadía y recibe el homenaje de la nobleza, los pares del reino, y los miembros de la casa real. A continuación se realiza la ceremonia de coronación. Después que ella es coronada y sentada en su trono, su alegría alcanza su ápice. Su alegría se extiende por toda la ciudad, el reino y el mundo entero. Ella es la reina por excelencia, y ello es una celebración universal de la monarquía.
El carruaje de la reina usado en la ceremonia de coronación
La alegría de la reina gradualmente se incrementa a medida que avanza el día. Ella se despierta alegre, y su alegría va creciendo hasta el momento de la coronación, cuando alcanza el pináculo. Entonces su triunfo es completo, y su alegría es la que refleja la dignidad, el honor y el destino magnífico de gobernar un gran pueblo.
No estoy tomando en consideración que la reina Isabel II es una anglicana que es coronada en una ceremonia religiosa que es llevada a cabo por esta falsa religión. Yo estoy considerando la Inglaterra católica del pasado que dio a luz a esta monarquía, cuyas ceremonias todavía arden bajo las cenizas de esa funesta rama protestante. Estoy reflexionando sobre esta coronación como un símbolo.
Ahora, consideremos la Asunción de Nuestra Señora. Después de su serena muerte y resurrección, Nuestra Señora supo que sería llevada al cielo. Ella lo sabía porque había alcanzado la cumbre de su santidad y sabiduría, la cual le comunicó que había llegado la hora de su glorificación. También su amor de Dios nunca había sido tan intenso y sintió que el momento de la visión beatífica estaba cerca. Por tanto, los ángeles de los coros más altos descendieron para conducirla al cielo.
Yo imagino que su carruaje angélico, para usar una metáfora, fue precedido y seguido por un cortejo de selectos ángeles, quizás ángeles guerreros con muchas victorias contra el Demonio, similar al cortejo militar de la reina de Inglaterra. Luego ella llegó al lugar más solemne del cielo, donde los habitantes se reunieron para rendirle homenaje. Ella fue recibida por su casto esposo San José y, juntos como en una catedral, ellos avanzaron en procesión a través de una nave entre el conjunto ordenado de los santos.
A medida que pasaba y avanzaba hacia el trono de la Santísima Trinidad que la esperaba, ella recibió la reverencia de todos ángeles y santos. En este cortejo de honor, ella no solo recibió el homenaje de cada uno, sino que ella tuvo una comprensión y discernimiento perfecto de lo que representaba cada homenaje. A cada santo o ángel que ella reconocía personalmente, ella le daba la retribución proporcionada de afecto y admiración. Ella recibió la gran alegría de esta hiperdulía de los habitantes del cielo que la honraban porque ella era la Madre de Nuestro Señor Jesucristo y la criatura más fiel a Él.
Los ángeles llevan el trono de la Virgen al cielo
Cuando la procesión llegó a su fin, la fiesta de la Asunción alcanzó su ápice. Por primera vez la Virgen experimentó la visión beatífica; en el mismo momento ella fue recibida por el Verbo divino, el Espíritu Santo y Dios Padre. Ellos le dieron solemnemente la bienvenida, saludándola como la más devota hija del Padre, la más admirable Madre de Dios y la más fiel esposa del Espíritu Santo. Entonces Ellos la proclamaron Reina del cielo y de la tierra. Después de esta proclamación, los Tres la coronaron como tal.
Todos los pasos anteriores de su Asunción la condujeron a este final estupendo. Ella deseaba ardientemente este final y ello la contentaba enormemente. Esta descripción hipotética nos da una débil idea del conjunto de gozos que Nuestra Señora experimentó aquel día.
Quiero subrayar que esto no fue una hipérbole, una exageración. Yo creo que una fiesta como está realmente tuvo lugar en el cielo como parte de la Asunción de la Virgen. Su asunción, su glorificación, y su coronación fueron tres cosas que se dieron juntas en una gran ceremonia en el cielo.
Una glorificación similar ocurrirá al final de la historia después del Juicio Final. Siguiendo la suprema glorificación de Nuestro Señor como Rey de la historia y el reconocimiento solemne de su victoria sobre Satanás y su séquito de secuaces, es probable que Nuestro Señor rendirá un homenaje final a Nuestra Señora, y nuevamente la Santísima Trinidad confirmará su soberanía sobre el cielo y la tierra – la tierra glorificada y el fin del mundo.
Es mi opinión que esta glorificación de la Virgen en su resurrección y asunción tuvo un efecto sobre la tierra y la naturaleza. Como en Fátima cuando el sol cambió sus colores y bailó, dando vueltas hacia la tierra para confirmar las palabras que ella había dicho a los niños, en el día de su asunción, yo imagino que el sol brillaba con una luz especial, el aire era excepcionalmente puro, y toda la naturaleza estaba inmensamente jubilosa.
La coronación de la Virgen de Fray Angélico
El rostro de Nuestra Señora antes de su asunción habría brillado con un brillo creciente que expresaba el gran amor de Dios que ella estaba sintiendo, su deseo de estar con Él, y un presentimiento de las alegrías que ella en breve tendría. Yo creo que el último día de Nuestra Señora en la tierra en un cierto sentido representa la transfiguración de Nuestra Señora; ello fue su Tabor. Las personas que estaban con ella y la vieron nunca olvidarían aquel día por el resto de sus vidas
Yo creo que ella nos lo comunicará a nosotros y al mundo entero, cuando el Reino de María predicho en Fátima sea solemnemente establecido, algo de la alegría que ella tuvo el día de su Asunción y que ella ahora tiene en el cielo.
Hay una invocación en una letanía a Nuestro Señor que pide: ut ad celestia Desideria erigas, te rogamus, audi nos – que nuestras almas se eleven en deseos por las cosas celestiales, te rogamos óyenos. Esta invocación debe ser la conclusión de nuestra meditación sobre la Asunción de Nuestra Señora. Debemos pedir que podamos amar la felicidad celestial de la Virgen para darle gloria y para que un día podamos estar con ella en el paraíso. También tenemos que meditar sus alegrías como forma de aceptar con paz y resignación las tristezas y sufrimientos que Dios nos envía para que podamos probar nuestro amor por Él.

sábado, 26 de junio de 2010

Sociedad orgánica II: Las sociedades perfectas

La Iglesia y el Estado
Plinio Corrêa de Oliveira

De ambas sociedades perfectas – la Iglesia y el Estado – la Iglesia es la más elevada. ¿Qué significa “perfecta” en este caso?
Yo he visto a progresistas reírse de la Iglesia diciendo: “Los católicos tradicionalistas dicen que la Iglesia es una sociedad perfecta, pero mira a este o aquel Papa quienes eran imperfectos. ¿Cómo puede la Iglesia llamarse a sí misma una sociedad perfecta?”. Este tipo de objeción sólo prueba que esa persona no tiene idea de lo que está hablando.
Perfecta aquí no quiere decir que es moralmente perfecta, sino perfecta socialmente. Perfecto viene del latín per factum, lo que significa que es una sociedad que, de hecho, tiene todos los medios necesarios para alcanzar su finalidad propia. El objetivo del Estado es proporcionar orden, armonía, asistencia, instrucción y protección a sus miembros. Puesto que, un Estado posee normalmente los medios para hacer esas cosas, es por lo que se le llama una sociedad perfecta.
La Iglesia es una sociedad perfecta porque Nuestro Señor Jesucristo para conducir a las personas a conocer, amar y servir a Dios sobre todas las cosas y, haciendo esto, salvar sus almas. La Iglesia también se esfuerza por cumplir la voluntad de Dios en la tierra de manera que la vida aquí sea lo más similar posible a la del cielo.
La llave papal de oro representa su poder directo sobre la esfera espiritual, la llave de plata, su poder indirecto sobre la esfera temporalPara alcanzar estos objetivos, Nuestro Señor estableció el Papado y la jerarquía para gobernar y enseñar a la Iglesia, instituyó los sacramentos para distribuir la gracia y le dio todos los medios necesarios para que sea saludable, armónica e independiente, como también para protegerse contra los enemigos espirituales que la atacan sea desde fuera o desde dentro. Por consiguiente, la Iglesia también es una sociedad perfecta.
La llave papal de oro representa su poder directo sobre la esfera espiritual, la llave de plata, su poder indirecto sobre la esfera temporal
Dado que tanto las esferas temporal y espiritual son sociedades perfectas, y ambas ejercen su influencia y su poder sobre las mismas personas, sus respectivas esferas deben estar definidas para evitar conflictos.
La doctrina y la historia nos enseñan que el Estado no debe intervenir ni los asuntos de la Iglesia (como la elección de los Papas, la nominación de los obispos y sacerdotes) como tampoco en la enseñanza moral y dogmática de la Iglesia y en la promulgación de sus leyes. Análogamente, la Iglesia no debe intervenir en los asuntos del Estado, a menos que sea para evitar el pecado (ratio peccati – por razones de pecado). La Iglesia puede ejercer una influencia sobre el Estado por medio de las virtudes sobrenaturales que emanan de ella, como la única Iglesia verdadera del único Dios verdadero. Pero esto no significa que ella deba intervenir directamente en la esfera temporal.
Por consiguiente, tanto la esfera espiritual como temporal son independientes y ella deben entablar un relacionamiento armónico. Ellas no se necesitan mutuamente para alcanzar sus objetivos esenciales, sino para fines secundarios. El Estado debe proporcionar a la Iglesia protección contra sus enemigos temporales y darle la ayuda material que ella necesita. La Iglesia debe darle al Estado protección contra sus enemigos espirituales, mejorar la relación del Estado con sus súbditos, e inspirar sus costumbres y leyes para conformarlas con la doctrina católica.
Ambas esferas son perfectas y soberanas, pero deben vivir en armonía.
De las dos sociedades perfectas, la Iglesia es la más elevada porque su objetivo es eterno, mientras que el objetivo del Estado es transitorio. Esto no quiere decir, sin embargo, que el Estado es prescindible. Tanto la Iglesia y el Estado son indispensables. Cada uno tiene su rol propio que no puede ser reemplazado – excepto temporalmente – por el otro.
Como consecuencia, el sacerdote no debe inmiscuirse en los asuntos de lego, así como el lego no debe entrometerse en los del sacerdote.
Los católicos contra-revolucionarios como nosotros, tienen una vocación especial de conocer, amar y defender la relación armónica entre la Iglesia y el Estado.


Obediencia y participación en el poder
Estas dos sociedades están formadas por un gran número de cuerpos intermedios.
En la medida que el Estado mantiene esos cuerpos intermedios y promueve su desarrollo, es orgánico y feudal; en la medida que los sofoca o destruye, se hace artificial y revolucionario.
Por ejemplo, en un Estado feudal, existe un inter-relacionamiento entre él y los miembros de aquellos cuerpos intermediarios de modo que ninguno de estos últimos obedecería simplemente sin tener alguna voz o ejercer alguna influencia en el poder del Estado. Creo que este es un punto importante que hay que destacar.
En la Edad Media, los trabajadores de un gremio tendrían una participación en el gobierno de su gremio de una forma u otra. Los gremios tenían su propia jerarquía – el maestro artesano, el jornalero y el aprendiz – que era respetada. También tenían un fuerte componente religioso: normalmente elegían a un santo como patrón, alguno que tuviera una estrecha relación a su profesión. A menudo el presidente de una fraternidad religiosa de un gremio era un jornalero o incluso un aprendiz, y ello no perturbaba la normal jerarquía existente en el gremio. El maestro no se ofendía o lo consideraba como una afrenta a su autoridad. Ello era considerado absolutamente normal.

Edificio de los gremios de la ciudad de Brujas (arriba) Abajo edificio del Gran Palacio de Bruselas, ambos ilustran la influencia que ejercían
Esto debe dar una noción de cómo actúan los cuerpos intermedios en una sociedad orgánica. Si bien que existía una jerarquía oficial en los gremios, en la práctica, la autoridad tendría muchas excepciones a las reglas que sostenían estas instituciones en las vidas de los pueblos. La teoría por sí sola no puede dar una imagen de toda la realidad. Siendo que la teoría es necesaria para comprender la estructura de los gremios, es necesario colocar las reglas entre paréntesis y ver la gran cantidad de excepciones que tejen el rico tejido de la realidad. Quien entiende esto logra captar la totalidad de la realidad, con sus reglas y excepciones. Es difícil tener esta visión, pero también es mucho más interesante.
En esta totalidad del cuadro, vemos que los gremios a menudo desempeñaban un rol en los asuntos administrativos en su pueblo o ciudad. No era raro encontrar, en una ciudad con gremios fuertes y muchos trabajadores, que esos mismos gremios pasaran a ser el poder dominante en la ciudad.
Debemos entender que como regla, las clases sociales son distintas. Al mismo tiempo, debemos darnos cuenta que hay muchas excepciones que deben ser aceptadas amablemente y con buena voluntad, y no con recelo y temor. El hecho de que una organización de naturaleza inferior a veces ejerza un poder de una naturaleza superior, deber ser libremente reconocido. Esto de ninguna manera disminuiría las organizaciones superiores.

Abadesas que ejercía un gobierno temporal
Una abadesa princesa
Nadie se esmera más que la Iglesia en instruir a las mujeres en el lugar que les corresponde en la sociedad, esto es, que deben estar sujetas al hombre: esta es la regla.
Sin embargo, sólo bajo la inspiración de la Iglesia existieron estados donde los gobernadores eran mujeres. Esto ocurrió en los grandes conventos que tenían propiedades tan grandes que se convirtieron en feudos temporales. Por esta razón, las abadesas, las abadesas recibían en efecto títulos como condesa, duquesa o princesa de aquella tierra o provincia. De hecho, ellas ejercían el poder temporal sobre aquellas poblaciones y eran respetadas como tales.
Esta excepción a la regla se hizo sin un comité de planificación: ello ocurrió de manera orgánica.
En parte de su historia, el Sacro Imperio romano estuvo compuesto por cerca de 1000 pequeños Estados. Muchos de esos Estados eran gobernados por mujeres. Es perfectamente comprensible. Es orgánico.

domingo, 13 de junio de 2010

La conversión del moro de Pamplona

Margaret C. Galitzin
Los católicos en Norteamérica tienen un especial interés en los viajes milagrosos a nuestras costas de la abadesa de Ágreda, la venerable María de Jesús. Entre 1620 y 1631, ella se bilocó de su convento en España al Nuevo Mundo, más de 500 veces, instruyendo en la fe católica a los indios de Arizona, Nuevo México y Texas y preparándolos para el bautismo.
Otro caso de bilocación de la venerable María de Ágreda mucho más cerca de su convento en España. Un muy bien documentado episodio que causó sensación en su tiempo es la famosa conversión del moro de Pamplona, un poblado a unos 128 km de Ágreda.
El nombre del moro y las circunstancias de su conversión están registrados en el libro bautismal de la parroquia de Ágreda. El gobernador de armas de Pamplona, un noble que visitaba periódicamente el convento, relató el caso en los registros.
En el otoño de 1626, él recibió una carta de un amigo de Madrid, pidiéndole que trajera de vuelta a un moro que había escapado de Madrid y que ahora estaba siendo retenido en el castillo de Pamplona. Él le advirtió al oficial de Ágreda que debía tener mucho cuidado en el trasporte del moro, que era un “perro grande” que podría escapar si no estuviese fuertemente atado.
Sin dejar su convento en Ágreda, María de Jesús visitó a un moro en el castillo de Pamplona.
La madre María de Jesús, que escuchó estas palabras, no pudo evitar el dolor que le causó oír que una criatura hecha a imagen y semejanza de Dios fuese tratada como un perro. Ella le pidió al caballero que trajese al esclavo a Ágreda antes de llevarlo a Madrid, porque ella creía que Dios tendría misericordia de la ignorancia de ese pobre hombre.
Cuando el gobernador de armas llegó a Madrid, él se sorprendió al enterarse que el moro estaba reclamando que él había sido catequizado por una monja que se le había aparecido dos veces en la prisión del castillo. De rodillas, ella le había suplicado que se hiciese cristiano. Después de que ella lo instruyese en los misterios de la fe, él había decidido recibir el bautismo en la parroquia de Nuestra Señora de los Milagros en el pueblo de Ágreda y de tomar el nombre bautismal de Francisco, como la religiosa le había aconsejado.
Asombrado, el caballero condujo al moro a Ágreda. En el día señalado para su bautismo, las personas más distinguidas de Ágreda y el pueblo estuvieron presentes como testigos de esta maravilla. El moro entró en la Iglesia de Nuestra Señora de los Milagros y, para la edificación y júbilo de todos los presentes, fue solemnemente bautizado el 28 de noviembre de 1626.
Virgen de los Milagros en la basílica de Ágreda.
Debido a que ya se estaban esparciendo los rumores de que la madre María de Jesús se estaba apareciendo a los indios en Nueva España, hubo un sentimiento general de que la monja que se le había aparecido al moro era la madre María de Jesús. Para confirmar esta sospecha, se le pidió y les fue concedido permiso del superior de los franciscanos para hacer una prueba en el convento de la Inmaculada Concepción.
Fray Juan Bautista del Campo, guardián franciscano del monasterio de San Julián de Ágreda, Fray Antonio Vicente y Fray Juan Ruiz, respectivamente vicario general y procurador del convento, el mencionado gobernador de armas, el notario de la ciudad Don Lucas Pérez Planillo y varios otros señores y señoras que habían escuchado de la prodigiosa conversión acompañaron al moro al convento. Ellos se colocaron cerca de la puerta donde ellos pudieran permanecer ocultos y de la vista de las tres monjas que pasaban con sus velos levantados.
Se le pidió al moro que identificase cuál de las tres había sido la que lo había visitado e instruido en el castillo de Pamplona.
El escritorio y la silla en la celda de la madre María de Ágreda
Cuando pasó la primera, le preguntaron al moro: “¿fue ella?”
“Ella estaba vestida como así, pero no es”, respondió.
Cuando pasó la segunda, él dijo “Ella no es”.
Cuando pasó la tercera, que era la madre María de Jesús, él exclamó “¡Ella es!”
No satisfechos con esta prueba, el superior obligó a todas las monjas de la comunidad a que pasaran delante del moro. “No es ella” decía de cada una de las que pasaron hasta la última. “¡Miren, miren! ¡Ella es quien me convirtió!” exclamó. Y luego agregó dirigiéndose a ella “venga y dígame ¿cómo es que usted, que está aquí en este convento de donde no puede salir, viajó a Pamplona para convertirme mientras era prisionero en el castillo?”.
La humilde sierva de Dios no dijo nada y lentamente comenzó a alejarse de las otras monjas. Nuevamente él gritó en voz alta: “¡Señores, esa es la monja que se me apareció en Pamplona y me convirtió!”.
El cuerpo incorrupto de la madre María de Ágreda
El notario, que conocía muy bien a la madre María de Jesús, presenció todo el incidente y dio testimonio público de lo que había sucedido. En la inscripción del registro parroquial de los bautismos hay una nota, escrita a mano, que dice, “este hombre es un moro convertido por la Madre María de Jesús”.
Las noticias de esta joven abadesa – de sólo 24 años de edad y que había profesado hace seis años – que había convertido al moro viajó por toda la región y más allá, edificando al pueblo y haciendo mucho bien por la causa de nuestra Santa Religión.

Fuentes:
1. Ricardo Romero, difusor of the
Order of the Immaculate Conception and the Cause for the Beatification of Ven. Sor María de Jesús
2. Pedro Luis Echeverria Goñi, “La Madre Ágreda y la construcción de su convent,” in Monografias universitarias: El papel de sor María Jesús de Ágreda en el barroco español, (Soria: Un. Internacional Alfonso VIII, 2002), pp. 75-103. 3. José Vilahomat, Sor María de Jesús Ágreda: La autoridad de la fe, Hendrix College.
nota: un lector que nos ha escrito nos ha señalado un error, la fotografía de la Virgen de los Milagros que aparece en este artículo, no sería la imagen, sino la que sale en el siguiente enlace:

viernes, 4 de junio de 2010

Sociedad orgánica I: La luna y su halo

Por Plinio Corrêa de Oliveira

¿Por qué un católico debe interesarse por la sociedad y no sólo por la religión?

La comprensión de la santidad y el esplendor de la sociedad temporal son fundamentales, si no indispensables, para poseer la virtud del amor a Dios. A Dios no lo debemos amar únicamente como a un Ser abstracto perdido en las alturas del cielo, sino también a través de las imágenes que lo reflejan en esta tierra.
Dios estableció la Iglesia católica como un medio para que nosotros lo conozcamos y amemos a través de sus instituciones, su gobierno y estructura jerárquica. También, a través de la santidad de su historia, la majestad de su liturgia, la pureza de su doctrina y, por supuesto, la gracia santificante de la cual ella es el canal necesario.
Dios debe ser glorificado en todos los aspectos de la vida creada
Pero Dios también creó al hombre como un ser social llamado a construir una sociedad temporal con una adecuada vida civil que Lo refleje. El hombre es llamado a moldear la sociedad temporal según los principios católicos, de manera que en todos los aspectos de la vida humana Dios sea glorificado. Esta no es sólo una opción casual para los hombres, sino que es una necesidad, una necesidad imperiosa.
Las perspectivas temporal y religiosa de la gloria de Dios son como los dos ojos que Dios nos dio para ver. Con un ojo, tenemos la noción de la profundidad de un panorama; con el otro, su amplitud. La armonización de los datos de ambos ojos nos da, por lo tanto, un cuadro completo de la realidad objetiva ante nuestros ojos. Del mismo modo, las perspectivas temporal y religiosa de la sociedad deben armonizarse en nuestras almas de manera que tengamos una visión completa del conjunto de la realidad de la creación, amarla en consecuencia, y dar la debida gloria a Dios.
En el conjunto del orden instituido por Dios, hay una perspectiva general, una visión global, que propiamente hablando es la visión completa de la creación. Una noción amplia de santidad proviene de esta visión de conjunto de un mundo organizado según la doctrina católica. Es una santidad más extensa que la santidad de una única persona, familia, o de un seminario piadoso. Al considerar este conjunto del orden instituido por Dios, tenemos una imagen más perfecta de Él.
Este conjunto refleja una tal belleza de Dios que considero que es el más perfecta reflejo de Dios posible que el hombre pueda tener. Es esta la santidad suprema que el hombre está llamado a conocer, amar e imitar.
También creo que nadie puede ser indiferente a este conjunto. Todos los hombres, explícita o implícitamente toman una posición delante de estas dos grandes realidades armonizadas: la Santa Iglesia Católica Apostólica, la sociedad sobrenatural, y el orden temporal cristiano.
La Iglesia Católica es como la luna y el orden cristiano es como la halo de luz que la circunda. El halo luminoso más hermoso es la sociedad temporal. La luminosidad existe en función de la luna, del mismo modo que el Estado católico vive en función de la Iglesia.
Nadie puede ser indiferente a esta realidad. La misma expresión “indiferencia religiosa” en relación al rol de la Iglesia católica en la sociedad temporal es un término acuñado por los enemigos de la Iglesia. Esta es la razón de por qué el indiferentismo religioso está fuertemente condenado.
Además, no se puede ser indiferente ante los reflejos de Dios en la tierra.
Imagine que en dos departamentos colindantes haya familias con estilos de vida completamente diferentes. Una es una buena familia católica en cuyo hogar la atmósfera es sobrenatural y los miembros viven en armonía. La otra es una familia de malas costumbres, en la que unos miembros están habitualmente borrachos, otros usan drogas; el mal lenguaje y el adulterio son comunes; las peleas y los insultos son normales. ¿Cómo puede alguien pretender que los dos departamentos no tienen importancia para la gloria de Dios? ¿Que se es indiferente de si una persona vive en uno o en el otro?
En el primer departamento, el rostro de Dios está representado por la virtud de la familia; la otra familia expresa lo opuesto a Él. Nadie debe ser indiferente a esto. En esta situación en particular, amar la imagen de Dios en todas las cosas implica en amar a la buena familia católica y detestar la maldad de la otra.
El verdadero amor de Dios incluye el amor de todo lo bueno que existe en la tierra y el odio de todos los trastornos y vicios que niegan las perfecciones y excelencias de Dios.
Se trata de uno de los presupuestos que necesitamos tener para entrar en nuestro estudio acerca de la sociedad orgánica.

miércoles, 2 de junio de 2010

Benedicto XVI en Fátima y la hierba de invierno

Atila Sinke Guimarães
La visita de Benedicto XVI fue perfectamente programada para contrarrestar la oleada de acusaciones acerca de su encubrimiento de los escándalos de pedofilia por parte de sacerdotes. Un espectáculo de éxito popular era indispensable para lograr este objetivo. Es difícil decir que este viaje fue planeado con ese propósito porque la visita fue anunciada en septiembre de 2009 cuando dichas acusaciones contra el Papa Ratzinger no estaban en el ojo de la noticia.
De todos modos, la visita fue un éxito. El buen pueblo portugués recibió al Papa – o mejor a su Papa – mucho más que a Joseph Ratzinger. Al ver los videos y al escuchar a los oradores en portugués, uno se da cuenta que a pesar que la jerarquía y el clero de ese país están en completa sintonía con el Vaticano II, el pueblo estaba vitoreando a Pío XII detrás de la silueta de Benedicto XVI.
El pueblo venerando a un Papa ideal, diferente de Benedicto XVI
Así, durante esos jubilosos días, se olvidó que un Papa anti mariano y anti Fátima había sido súbitamente transformado en un devoto de la Santísima Virgen.
Los expertos vaticanos y prelados portugueses consiguieron que el pueblo pasara por alto que fue el mismo P. Joseph Ratzinger con su mentor el P. Karl Rahner quienes estuvieron detrás del rechazo al esquema conciliar para promover la mariología. Que también fue el mismo cardenal Ratzinger quien afirmó que el mensaje de Fátima fue el fruto de la imaginación de los niños. Y que él también fue quien inspiró la vacía revelación del “tercer secreto” en el año 2000, la que, según sus palabras, ahora era “parte del pasado”, poniéndole fin al misterio de Fátima.
Él fue quien sustentó que los rusos cismáticos no deberían ser convertidos, en abierta oposición a las palabras de la Virgen en Fátima. Fue también bajo el pontificado de Benedicto XVI que fue publicado un supuesto libro escrito por la hermana Lucía II el cual le dio un nuevo giro judaico al mensaje de Fátima señalando que la matanza de los judíos, en la Segunda Guerra Mundial, era una parte importante de las revelaciones.
Sin embargo, desde el 11 al 14 de mayo de 2010, todas esas cosas fueron olvidadas, y Benedicto XVI fue presentado como un recién emergido, pero indiscutible devoto de Fátima y de la Santísima Virgen.
Considerable multitud de personas estuvieron presentes en Lisboa y Oporto para recibirlo y despedirlo. Con respecto al pueblo que fue a Fátima el 13 de mayo, yo creo que los 300.000 peregrinos habían ido para rendir honor a la Virgen independientemente de que Benedicto XVI estuviera ahí o no.
En el momento en que el Papa Ratzinger dejó Portugal, la atmósfera alrededor de él cambió. Los fríos vientos de los escándalos sexuales habían dejado de soplar, y una hierba invernal – una hierba sembrada sobre el césped de invierno marrón – comenzó a aparecer, verde y hermosa. Los expertos en opinión pública del Vaticano habían ganado. ¿Pero por cuánto tiempo?
¿Cuál fue el mensaje de Benedicto XVI cuando estuvo en Portugal? He aquí un breve análisis.

Un entusiasta republicano
La historia de Portugal nos dice que el país fue por casi 800 años una monarquía, desde su nacimiento en 1139 hasta la revolución republicana que depuso al rey Manuel II en 1910. Hoy, cerca del 30% del pueblo portugués todavía se muestran reticentes a ser llamados republicanos, de los que alrededor de un 16% se definen como monárquicos.
No obstante, apenas puso pie en suelo portugués, Benedicto XVI pronunció un discurso alabando la república. Él dijo:
Apenas pisó suelo portugués alabó la república
“Por la separación de la Iglesia y el Estado, la revolución republicana ocurrida Portugal hace 100 años abrió una nueva era de libertad para la Iglesia, a la cual los dos concordatos de 1940 y 2004 darían forma en el ámbito cultural y en la perspectiva eclesiástica profundamente marcada por un rápido cambio (texto del discurso en la versión vaticana inglesa).
La monarquía portuguesa fue oficialmente católica; la república es de inspiración masónica y oficialmente a-católica. Además, la república promovió violentos ataques contra la Iglesia, incluyendo la confiscación de sus propiedades.
¿Por qué el jefe de la Iglesia católica hizo una tal alabanza a ese régimen y deja de lado a una considerable porción de sus propios fieles? Trataré de responder más adelante.
También es inexplicable que, si bien que el 91% de los portugueses son católicos, en el mismo discurso Benedicto XVI haya enviado sus saludos a todas las religiones: “A todos, sea cual sea su fe o religión, les extiendo un saludo de amistad”. Así, en ese corto discurso inicial él desdeñó al 16% de los monárquicos del país como también a los muchos anti-republicanos, cuyo número se encuentra entre los mejores hijos de la Iglesia y a su vez se dirigió a los menos del 9% de miembros de las falsas religiones, quienes no podrían importarle menos lo que él dice.

Asimilación del protestantismo y la Ilustración
También en Lisboa, el 12 de mayo, Benedicto se dirigió a los representantes del mundo de la cultura. Él describió al mundo actual como en conflicto entre la tradición y el presente: la tradición representada por el catolicismo y el presente por la Ilustración. Este es un enfoque hegeliano con su tesis, antítesis y síntesis, que él presenta como esencia del Vaticano II. Esto es lo que dijo sobre el objetivo del Concilio y sus frutos:
Un cordial saludo al primer ministro José Sócrates, quien propuso la ley de aborto
“Precisamente, a fin de colocar al mundo moderno en contacto con las vivificantes y perennes energías del Evangelio, es que el segundo Concilio Vaticano fue convocado. Allí, la Iglesia, sobre la base de una toma de conciencia renovada de la tradición católica, tomó seriamente y discernió, transformó y superó las críticas fundamentales que dieron origen al mundo moderno: la Reforma y la Ilustración. De esta forma, la misma Iglesia se adaptó y remodeló lo mejor de sus exigencias de modernidad, trascendiendo a ellos, por una parte, y por otra evitando los errores y callejones sin salida. El Concilio estableció las bases para una auténtica renovación y para una nueva civilización – la civilización del amor – como un servicio evangélico al hombre y a la sociedad”.
Benedicto XVI fue muy claro: en los choques continuos entre la tesis y la antítesis – la tradición y el presente, el catolicismo y la Revolución – el Vaticano II representa la feliz síntesis hegeliana que asimila los buenos aspectos de cada uno y los trasciende a ambos, dando nacimiento a la Iglesia revolucionaria. Esta es la Iglesia que conducirá al hombre a lo largo de los próximos pasos de la historia.
Al admitir ambos modelos – el del catolicismo y el de la Revolución – y señalando un nuevo objetivo a ser alcanzado, así habló Benedicto al mundo de la cultura.
Con esto, se hace claro el por qué él rechazó a los monárquicos. Ellos pertenecerían a un pasado arcaico fuera de esta marcha hegeliana hacia el futuro. Este punto de vista, huelga decir, es equivocado. Los tradicionalistas y monárquicos defienden los principios correctos que forjaron la nación portuguesa. Si la marcha de Benedicto XVI hubiera sido aplicada en el pasado, Portugal habría sido medio musulmán después de la Reconquista, y no católico.
El hermano RatzingerQuienquiera que lea los discursos papales en Portugal no puede dejar de notar un nuevo estilo de hablar. Benedicto XVI nunca se dirigió a su audiencia como un Padre. El siempre utilizó las expresiones “mis hermanos y hermanas” y “mis amigos”. A mi entender, el título de Papa es una referencia al Papa italiano, que es un término afectuoso de Padre. Me pregunto si él está preparando el término del título de Papa, como lo hizo con la designación de Patriarca de Occidente.
Antes del Concilio, los Papas siempre se dirigían a su público católico como “nuestros hijos”. Cuando hablaban a los obispos, ellos decían “nuestros venerables hermanos en el episcopado”, porque los obispos, al igual que el Papa, tienen la plenitud del poder del Orden. Ellos nunca se dirigirían a los sacerdotes, religiosos y religiosas o seminaristas como “mis hermanos y hermanas”.
Este nuevo estilo de hablar es, por lo tanto, otro paso en la destrucción de las costumbres papales tradicionales.

Fátima utilizada para promover la república universal
En la explanada delante de la basílica de Fátima, Benedicto XVI dijo “sería un error pensar que el mensaje profético de Fátima se ha completado”. Después, en su breve homilía, él expresó el deseo de que ya que el centenario de las apariciones en 2017 se acerca, la Virgen “acelerase el cumplimiento de la profecía del triunfo del Inmaculado Corazón de María, para la mayor gloria de la Santísima Trinidad”.
Estas palabras se han interpretado en el sentido de que Benedicto se volvió a abrir a la cuestión de si el “tercer secreto” que él reveló el 2000 fue el auténtico. Yo creo que esta interpretación carece de fundamento en la realidad. El tema que él estaba tratando no tenía nada que ver con el “tercer secreto”. Él considera esto un capítulo cerrado de la historia.
Usando el mensaje de Fátima para promover la fraternidad universal
El Papa estaba hablando de tener “los corazones abiertos al amor universal”. “Sólo con este amor fraternal y generoso”, afirmó, “tendremos éxito en la construcción de la civilización del amor”. Él también elogió la peregrinación de las estatuas de Fátima en su esfuerzo por promover la “causa de la solidaridad fraternal”. Este es el contexto de sus palabras:
Para saber lo que él quería decir con “el cumplimiento de la profecía” debemos fijarnos en la homilía que él dirigió a los obispos en ese mismo día cuando elogió sus “testimonios como profetas de la justicia y de la paz y defensores de los derechos inalienables de la persona”. Cuando se dirigió al mundo de la cultura, el también explicó su comprensión de la profecía diciendo: “Nuestra época exige lo mejor de nuestros esfuerzos, el coraje profético y una renovada capacidad para señalar nuevos mundos al mundo”. Por lo tanto, hay que entender sus palabras sobre la profecía de acuerdo con este significado social.
En la misa final en Oporto, él definió más claramente lo que sería el objetivo ideal de la Iglesia: “Hoy la Iglesia está llamada a enfrentar nuevos desafíos y está dispuesta a dialogar con las diferentes culturas y religiones en la búsqueda de maneras de construir, junto a todos los pueblos de buena voluntad, la coexistencia pacífica de las naciones”.Por lo tanto, lo que él hizo fue insertar el mensaje de Nuestra Señora de Fátima en el objetivo de alcanzar una unión universal de religiones y pueblos: la civilización del amor. Esto es nada menos que la consecución de una pan-religión en la esfera religiosa y un orden mundial único en la esfera temporal. Esto es lo que él espera que sea plenamente logrado en el 2017. Él usó Fátima para promover este objetivo.
Por lo que puedo ver, aquellos quienes suponen que ahora Benedicto está dispuesto a negar sus palabras anteriores y preparándose a revelar otro secreto están apenas cayendo en ilusiones.
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