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sábado, 25 de octubre de 2014

Papa Alejandro VI (Borja) vs. Anti-Papa Francisco (Bergoglio)

En el curso de este video responderemos a una objeción que recibimos muy a menudo. Algunas personas tratan de argumentar haciendo referencia a Rodrigo de Borja, quien fue el Papa Alejandro VI. Alejandro VI fue uno de los papas más notorios en la historia de la Iglesia. Cuando era cardenal, Rodrigo de Borja tuvo hijos. Más tarde cuando fue Papa se involucró en un nepotismo escandaloso, y actuó inmoralmente en varias otras formas. Sin embargo, Alejandro VI nunca fue un hereje público. Así que no hay comparación alguna con el Antipapa Francisco, ya que este Francisco es un hereje manifiesto.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La herejía del Vaticano II sobre los judíos

vaticanocatolico.com Hno. Pedro Dimond
La herejía del Vaticano II sobre los judíos

Los Antipapas del Vaticano II participando en el culto judío: Juan Pablo II en la sinagoga de Roma en 1986, Benedicto XVI en la sinagoga de Colonia, Alemania en el 2005, y Francisco en una sinagoga de Buenos Aires, Argentina en 2012

Ver en YouTube: La herejía del Vaticano II sobre los judíos (14 minutos)

En Nostra Aetate #4, el Vaticano II habla sobre los judíos. Téngase cuenta que en este pasaje el Vaticano II se refiere específicamente a los judíos que no son parte de la Iglesia y no aceptan el Evangelio. Respecto a ellos, el Vaticano II declara:
“Y, si bien la Iglesia es el nuevo Pueblo de Dios, no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios ni malditos, como si esto se dedujera de las Sagradas Escrituras”[1].
El Vaticano II declara que los judíos que no aceptan a Jesucristo y no pertenecen a la Iglesia, no deben ser considerados como reprobados por Dios, como si esto se dedujera de las Escrituras. Eso es totalmente herético. La enseñanza de la Sagrada Escritura, la Tradición católica y el dogma católico es exactamente lo contrario. En el Evangelio Jesús declara que quienes no lo aceptan a Él son, de hecho, reprobados por Dios y no se salvarán.
Mateo 10, 33: “Más a quien me negare delante de los hombres, yo también le negaré [o reprobaré] delante de mi Padre que está en los cielos”.
Juan 3, 36: “El que cree en el Hijo tiene la vida eterna; el que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que está sobre él la ira de Dios”.
También véase Juan 8, 24, Juan 14, 6, Marcos 16, 16, 1 Juan 5, 11-12, Hechos 3, 23, Hechos 13, 46 y muchos otros pasajes. Es un dogma católico que debemos creer en Jesucristo y tener la fe católica para la salvación o ser aceptados por Dios. La declaración del Vaticano II constituye un nuevo falso evangelio.
De hecho, cuando el Vaticano II declara que no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios, en el latín original utiliza la palabra ‘reprobati’. ‘Reprobati’ (que literalmente significa, haber sido rechazado por haberse probado ser indigno) es un participio presente pasivo perfecto del verbo latino reprobo, yo repruebo.
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Cantate Domino, 1441: “A cuantos, consiguientemente, sienten de modo diverso y contrario, [la Iglesia] los condena, reprueba y anatematiza, y proclama que son ajenos al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia”[2].
El Concilio dogmático de Florencia, en la solemne bula Cantate Domino de 1441, utilizó el mismo verbo en latín, reprobo, para enseñar exactamente lo opuesto de lo que el Vaticano II enseña. En Florencia se utilizó ‘reprobat’ (que significa ‘reprueba’) para enseñar solemnemente que la Iglesia Católica de hecho reprueba a todas las personas, incluyendo los judíos, que piensen o sienten de modo diverso y contrario a su enseñanza. La declaración del Concilio de Florencia, de que la Iglesia reprueba a todos quienes sienten de modo diverso y contrario a su enseñanza, viene inmediatamente después de numerosas declaraciones dogmáticas acerca de Jesucristo y la Santísima Trinidad. Por lo tanto, en su contexto, el Concilio de Florencia se estaba refiriendo a los que niegan la verdad católica sobre Jesús y la Santísima Trinidad. El Concilio de Florencia declaró dogmáticamente que la Iglesia los reprueba. Es por lo tanto un dogma que los judíos que no aceptan a Cristo son reprobados por Dios y por la Iglesia. Los judíos necesitan convertirse para ser aceptados por Dios y salvarse.
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Cantate Domino, 1441, ex cathedra: “La Santa Iglesia Romana firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno que está aparejado para el diablo y sus ángeles, a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el cuerpo de la Iglesia, que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su salvación los sacramentos y producen premios eternos los ayunos, limosnas y demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia Católica”[3].
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Cantate Domino, 1441, ex cathedra: “La Santa Iglesia Romana Firmemente cree, profesa y enseña que las legalidades del Antiguo Testamento, o sea, de la Ley de Moisés, que se dividen en. ceremonias, objetos sagrados, sacrificios y sacramentos, como quiera que fueron instituidas en gracia de significar algo por venir, aunque en aquella edad eran convenientes para el culto divino, cesaron una vez venido nuestro Señor Jesucristo, quien por ellas fue significado, y empezaron los sacramentos del Nuevo Testamento. Y que mortalmente peca quienquiera ponga en las observancias legales su esperanza después de la pasión, y se someta a ellas, como necesarias a la salvación, como si la fe de Cristo no pudiera salvarnos sin ellas. No niega, sin embargo, que desde la pasión de Cristo hasta la promulgación del Evangelio, no pudiesen guardarse, a condición, sin embargo, de que no se creyesen en modo alguno necesarias para la salvación; pero después de promulgado el Evangelio, afirma que, sin pérdida de la salvación eterna, no pueden guardarse. Denuncia consiguientemente como ajeos a la fe de Cristo a todos los que, después de aquel tiempo, observan la circuncisión y el sábado y guardan las demás prescripciones legales y que en modo alguno pueden ser partícipes de la salvación eterna, a no ser que un día se arrepientan de esos errores”[4].
En la misma bula solemne Cantate Domino, el Concilio de Florencia declaró que todos los que mueren como judíos irán al infierno, y que pecan mortalmente los que practican el judaísmo u observan la Ley de Moisés después de la promulgación del Evangelio. No cabe duda que, según la enseñanza católica, en cuanto los judíos permanezcan sin convertirse a Cristo y a su Iglesia, ellos son reprobados por Dios. Aun así, el Vaticano II enseña exactamente lo contrario, y utiliza el mismo verbo latino que el Concilio de Florencia utilizó para enseñar exactamente lo opuesto. El fuerte contraste entre la enseñanza católica y la enseñanza del Vaticano II es sorprendentemente capturado en esta cita de San Ambrosio. Nótese su uso de la palabra reprobar.
San Ambrosio, Sermón 37, Las dos barcas: “La infidelidad de la Sinagoga es un insulto al Salvador. Por eso Él [Cristo] eligió la barca de Pedro, y abandonó la de Moisés, es decir, Él reprobó a la sinagoga infiel, y adoptó la Iglesia creyente”.
No es un secreto el hecho de que la enseñanza del Vaticano II sobre los judíos sea nueva y revolucionaria. Nostra Aetate #4 ha sido citada innumerables veces por los líderes judíos y por las más altas autoridades en la secta del Vaticano II, como un documento histórico que supuestamente cambió las relaciones de la ‘Iglesia Católica’ hacia los judíos. Siguiendo la promulgación de Nostra Aetate, los antipapas del Vaticano II aprobaron la falsa religión del judaísmo en muchas declaraciones y acciones. De hecho, estas declaraciones y acciones son verdaderamente tan numerosas (hay literalmente cientos) que sólo podemos resumirlas. Nuestro libro y sitio web vaticanocatolico.com contienen abundante documentación sobre este tema, con citas completas y referencias específicas.
Basándose en la nueva enseñanza del Vaticano II sobre los judíos, los antipapas del Vaticano II han enseñado repetidamente la herejía de que el Antiguo Testamento no ha sido revocado por Dios, y que los judíos, a pesar de rechazar a Cristo, tienen una alianza irrevocable con Dios. Véase por ejemplo, el discurso de Juan Pablo II ante los judíos en Mainz, Alemania Occidental[5], el 17 de noviembre de 1980; su mensaje al Rabino Jefe de Roma[6], del 23 de mayo de 2004; y su encuentro de 1997 sobre las “Raíces del Antijudaísmo”, en cual declaró: “Este pueblo persevera a pesar de todo, porque es el pueblo de la alianza...”[7]. Eso es una completa herejía.
Papa Pío XII, Mystici corporis, # 12, 29 de junio de 1943: “… a la Ley Antigua abolida sucedió el Nuevo Testamento… Jesús abolió la Ley con sus decretos (Ef. 2, 15)… Pues, como dice San León Magno, hablando de la Cruz del Señor, ‘de tal manera en aquel momento se realizó un paso tan evidente de la Ley al Evangelio, de la Sinagoga a la Iglesia, de los muchos sacrificios a una sola hostia, que, al exhalar su espíritu el Señor, se rasgó inmediatamente de arriba abajo aquel velo místico que cubría a las miradas el secreto sagrado del templo’. En la Cruz, pues, murió la Ley Vieja, que en breve había de ser enterrada y resultaría mortífera …”.
Para subrayar aún más la enseñanza del Vaticano II que no se ha de señalar a los judíos como reprobados, los antipapas del Vaticano II han expresado su estima por la religión judía en sí misma, aunque ella niega a Cristo y la Trinidad. Eso es apostasía. Ellos han alentado a los rabinos en “su misión”[8]. Les han dedicado un Día al judaísmo con el fin de estimar el judaísmo. Ellos han enseñado repetidamente que los judíos pueden salvarse sin creer en Cristo. Juan Pablo II incluso conmemoró el centenario de la sinagoga judía en Roma. Los antipapas del Vaticano II han nombrado obispos que abiertamente enseñan que la Iglesia Católica no busca convertir a los judíos, y que la Iglesia Católica cambió su enseñanza acerca de los judíos en el Vaticano II.
‘Arzobispo’ Joseph Doré, discurso a la B’nai B’rith, 2003: “En el Vaticano II, la Iglesia Católica finalmente revisó esta enseñanza...”.
Los antipapas han citado repetidamente Nostra Aetate como base para su nueva actitud hacia el judaísmo después del Vaticano II.
Ellos han permitido el culto judío (que la enseñanza católica prohíbe bajo pena de pecado mortal) en el Vaticano y en otras así llamadas ‘iglesias católicas’. En repetidas ocasiones han visitado sinagogas y toman parte activa en el culto judío – que son actos de apostasía. De hecho, en el 2005, cuando Benedicto XVI participó en un servicio judío en una sinagoga de Colonia, Alemania él habló sobre Nostra Aetate y su enseñanza acerca de los judíos[9]. Cuando Juan Pablo II fue a una sinagoga en 1986, él inclinó su cabeza con los judíos mientras ellos rezaban por la venida del ‘Mesías.’ En los años posteriores al Segundo Concilio Vaticano, los antipapas del Vaticano II también aprobaron e incluso publicaron libros que de hecho enseñan que los judíos no tienen que considerar a Jesús como el Mesías profetizado, y que es válida una lectura de las Escrituras que rechace a Jesús como el Mesías e Hijo de Dios[10]. Los ‘obispos’ estadounidenses, siguiendo la iniciativa de los antipapas, emitieron una declaración repudiando la conversión necesaria de los judíos . Los antipapas del Vaticano II también han aprobado las declaraciones de líderes judíos, tal como las de los rabinos David Rosen y Alan Solow, quienes ambos se dirigieron a Benedicto XVI. Ellos declararon, basados en Nostra Aetate, que la Iglesia Católica ya no busca más convertir a los judíos y que la alianza judía con Dios es eterna.
El 30 de octubre de 2008, el rabino David Rosen del Comité Internacional Judío se dirigió a Benedicto XVI. El citó Nostra Aetate y agradeció a Benedicto XVI, a través del ‘cardenal’ Kasper, por las garantías de que la Iglesia ya no intenta convertir a los judíos. La declaración de Rosen a Benedicto XVI fue publicada en el periódico del Vaticano.
El 12 de febrero de 2009, Alan Solow Presidente de la Conferencia de las Mayores Organizaciones Judías de Estados Unidos, afirmó directamente a Benedicto XVI: “... como es confirmado en Nostra Aetate – la alianza entre Dios y el pueblo judío es eterna”[12]. Benedicto XVI le agradeció por sus comentarios de los cuales fueron publicados en el periódico del Vaticano.
En la implementación de la nueva enseñanza del Vaticano II, Juan Pablo II y Benedicto XVI también asignaron al ‘cardenal’ Walter Kasper como presidente de la Comisión para las relaciones religiosas con los judíos. Kasper enseñó abiertamente que los judíos son salvados sin la fe en Cristo y que la declaración del Vaticano II en Nostra Aetate abandonó la enseñanza católica tradicional de que la Nueva Alianza tomó el lugar de la Antigua Alianza.
‘Cardenal’ Walter Kasper, discurso a la Comité Internacional de Enlace Católico-Judío, Nueva York, 1 de mayo de 2001: “... la vieja teoría de la sustitución [esto es, la teoría de la Nueva Alianza sustituyendo la Antigua] ha desaparecido desde el Segundo Concilio Vaticano...”.
El Antipapa Francisco ha cometido un sinnúmero de actos apóstatas con los judíos. Él ha participado en el culto judío muchas veces e incluso ha ayudado a organizarlo. Él ha enseñado que los judíos tienen una alianza válida con Dios y que ellos han sido liberados de “todo mal”[13]. Francisco abierta y repetidamente rechaza convertir a los judíos y a otros no católicos. También le aseguró específicamente a su buen amigo, el rabino Abraham Skorka, que la Iglesia Católica no puede participar en el proselitismo con los judíos[14]. Es por eso que nombró al ‘cardenal’ Kurt Koch como el Presidente de la Comisión para las relaciones religiosas con los judíos. En 2013 Koch repudió abiertamente la idea de que la Iglesia Católica tiene una misión de convertir a los judíos[15].
No hay duda al respecto: la enseñanza de la secta del Vaticano II sobre los judíos, que viene y está contenida en Nostra Aetate #4, es anticristiana. Es indudablemente herética. Es una negación de la enseñanza de Jesucristo y el dogma católico.
De hecho, es interesante considerar que el verbo en latín reprobo, que fue utilizado por el Concilio de Florencia y el Vaticano II para dos diferentes enseñanzas acerca de los judíos, es la fuente de la palabra en español: réprobo. En la estricta enseñanza dogmática un réprobo es alguien ajeno al estado de gracia. Un réprobo es alguien que Dios expulsa. Un réprobo no tiene derecho a la presencia de Dios, a su favor o a la salvación como resultado de creencias o acciones malvadas. Dios ‘reprobat’ (reprueba) a esa persona. Las personas que mueren en un estado de reprobación por supuesto se irán al Infierno, mientras que los réprobos que aún siguen con vida pueden dejar de ser réprobos por una verdadera conversión; sin embargo, ellos están actualmente en un estado de condenación. Así, cuando el Vaticano II declara que los judíos, a pesar de no aceptar a Cristo y su Iglesia, no deben ser señalados como reprobati, eso significa que ellos no son réprobos. Es una declaración formal de que ellos se pueden salvar: que ellos no deben ser considerados en un estado de condenación o reprobación, aunque ellos rechazan el Evangelio. Por supuesto, eso es herejía flagrante. Todos estos hechos demuestran que la enseñanza del Vaticano II sobre los judíos en Nostra Aetate #4 es contraria a la enseñanza de Jesucristo, la Tradición católica, el dogma católico y todos los Papas verdaderos.

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Notas:
[1] http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html [2] Denzinger 704. [3] Denzinger 714. [4] Denzinger 712. [5] http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/speeches/1980/november/documents/hf_jp_ii_spe_19801117_ebrei-magonza_sp.html [6] http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/speeches/2004/may/documents/hf_jp-ii_spe_20040523_rabbino-segni_sp.html [7] http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/speeches/1997/october/documents/hf_jp-ii_spe_19971031_com-teologica_sp.html [8] http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2006/january/documents/hf_ben-xvi_spe_20060116_rabbino-roma_sp.html [9] http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2005/august/documents/hf_ben-xvi_spe_20050819_cologne-synagogue_sp.html [10] http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/pcb_documents/rc_con_cfaith_doc_20020212_popolo-ebraico_sp.html [11] http://web.archive.org/web/20021015093402/http://www.nccbuscc.org/comm/archives/2002/02-154.htm [12] http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/chrstuni/information_service/pdf/information_service_131_en.pdf [13] http://www.news.va/pt/news/francisco-felicita-pesach-al-rabino-jefe-de-la-c-2 [14] http://www.vaticanocatolico.com/iglesiacatolica/vatican-insider-francisco-y-el-rabino-skorka-hacen-historia-en-el-vaticano/ [15] “... los judíos estarían exentos de la misión evangelizadora de la Iglesia”. – http://www.alfayomega.es/noticias_digital/2013/05/20130513_cardenalKoch.php

domingo, 19 de octubre de 2014

Los católicos franceses en el siglo XIX - 20

Se dividen los campos

Enviado al Parlamento el proyecto de ley de enseñanza, Louis Veuillot, que cumplió la promesa hecha a Falloux de mantenerse en silencio hasta ese momento, pasó a comandar la oposición que formaba la gran mayoría de los católicos.
Muchos católicos no liberales —como el gran abad de Solesmes, Dom Guéranger— se sentían inclinados a apoyar el proyecto, pues éste representaba una cierta mejoría para la situación de la libre enseñanza, además por ser defendido por el propio jefe del partido católico, el conde Montalembert. Pero Veuillot esclarecía los espíritus con éxito cada vez mayor, mostrando que la ley concebida por Falloux chocaba de frente con los principios hasta entonces defendidos por el Parlamento; y por tanto iría a causar un profundo mal a Francia.
Montalembert, desesperado, pedía el auxilio de los católicos de proyección, suplicándoles que defendiesen públicamente el proyecto. Extrañando el silencio de Dom Guéranger, después de haber divulgado por la prensa una carta que éste le había enviado, le escribió insistiéndole para que volviese al asunto. En esa carta Montalembert desviaba completamente la cuestión, procurando demostrar que el motivo de la oposición de Veuillot no era la fidelidad a los principios, sino el espíritu de rebelión. Afirmaba que los errores del mundo moderno y el virus revolucionario habían penetrado en el seno de la Iglesia y eran la causa de toda la polémica, porque los católicos ya no querían reconocer el principio de autoridad, y que éste, y no la ley de enseñanza, era lo que estaba en juego. Acusaba a Veuillot de ser el responsable de la situación, promoviendo la rebelión contra los antiguos jefes del partido católico y los obispos que apoyaban la ley. Y alegaba que Dom Guéranger no podía ahora retirar la aprobación que había dado al proyecto, puesto que su ejemplo había contribuido para llevar a Montalembert a aprobarlo también.
En respuesta, Dom Guéranger comenzó defendiéndose, definiendo muy bien su posición:
Ahora, conversemos sobre la ley de enseñanza. No os aconsejé atacarla; solamente afirmé, si mal no recuerdo, que ella tenía aspectos que vos no podíais defender. Me acusáis de haber cambiado; si me hubiese engañado cuando aprobé la ley, no estaría por eso obligado a disculparme delante de vos, pues felizmente mis cartas no tuvieron influencia en la aprobación de estas el proyecto: ellas son posteriores.
He aquí, una vez más mi pensamiento. Si se aprueba la ley, como no colaboré en ella, consideraré un bien, porque mejora la situación abriendo camino para las escuelas católicas, y porque es tal vez la única ley posible, a pesar de sus deplorables restricciones. Pero decir que ella es buena, que yo gustaría defenderla en todos sus detalles, seguramente no. Vos mismo declarasteis  que es una transacción; luego, debe contener puntos poco agradables a ambas partes. Ahora, tomar la defensa directa de esos puntos, yo no lo haría, y lamento ver que lo hacéis. No puedo ni concebir la idea de veros consagrar para siempre la Universidad. Mi buen amigo, la Universidad es el mal, es la revolución, es la incredulidad; vos mismo nos lo demostrasteis elocuentemente.
Cuando apareció el proyecto de ley, quise ver de inmediato el extracto donde estaba formulada la libertad de las escuelas católicas; y esperaba menos de lo que encontré. Quedé tan contento, que ni pensé en profundizar el resto. Veía muy bien que la Universidad continuaba de pie. No era insensato al punto de esperar que eso no aconteciese. Me resigné de buena voluntad, y poco después os escribí. Releyendo mis cartas no encontrareis nada que consagre el conjunto del proyecto, con sus ‘consejos’, sus ‘aprobaciones’, etc. La carta que fue publicada insiste solamente sobre el bien real de que caían las barreras que hasta entonces habían impedido a la Iglesia de gozar del derecho de educar a sus hijos, sobre la ceguera que habría en pretender tener todas las facilidades para hacer el bien, sobre el tiempo perdido en luchas inútiles por una libertad abstracta. Continuo pensando de ese modo, y lamento que el “Univers”, a pesar de mis esfuerzos, no haya modificado su línea de conducta en ese sentido.
En mi viaje a París, sin renunciar a mi primer punto de vista, comprendí finalmente la ley y medí los sacrificios necesarios para gozar de sus beneficios. Eso me causó una gran pena, porque os vi comprometido. Para nosotros, católicos que no somos periodistas ni diputados; una cosa es aceptar lo que hay de bueno en la ley cuando ella hubiere sido aprobada; otra es, para un hombre influyente como vos, tener que defender todo el proyecto de ley, que tiene tanto de mal cuanto de bien”.
Más adelante el abad de Solemnes tomó la defensa de Louis Veuillot, mostrando que realmente la actitud del redactor jefe del Univers era la más perfecta:
Mi bien amigo, o no sois justo o estáis sumergido en una grave ilusión, cuando decís que fui a París como monje y volví como periodista; que la atmosfera de Veuillot y Du Lac causó en mí esa transformación. Sabed de una vez por todas que esos dos hombres excelentes no tienen principios diferentes de los vuestros y de los míos a respecto de la autoridad y del espíritu revolucionario, de la oposición y de los peligros del espíritu moderno. Ellos son católicos, por tanto deben ser amigos de la autoridad. Soy más viejo, sacerdote, religioso, y más teólogo que ellos, y no tengo miedo de dejarme envolver por su influencia. Al contrario, tal vez haya sido útil a ellos. Y si estuve en París cuando fue publicada la miserable carta del presidente a Edgard Ney, considero que el artículo de Veuillot sobre ella habría sido otro”.
Pero, querido amigo, no vamos a acusar de espíritu revolucionario a personas honestas, sólo porque no piensan como nosotros en una materia tan delicada como la ley de enseñanza. Decid antes que ellos permanecen hombres del pasado, que la aversión que tienen por la Universidad y sus amalgamas testifica una persistencia honrosa en los principios que en el fondo son más seguros, y cuyo abandono, incluso para un buen fin, nos será funesto más temprano o más tarde. Vos encontráis a esos hombres tales como los formasteis, no en vuestros cuartos de hora de liberalismo, sino en vuestros más admirables momentos de celo e impopularidad. Aun cuando considere que ellos van demasiado lejos, los amo en esa actitud. Ellos conservan las antiguas máximas, tienen tradiciones; y “L’Ami de la Religion”, quieto y contento con la ley, no las tienen”.
Dom Guéranger, como se ve, hizo concesiones y estaba dispuesto a aceptar la ley, pero no a defenderla. Muchos otros católicos adoptaron la misma línea de conducta; por ejemplo, Mons. Parisis, obispo de Langres, que fue el jefe eclesiástico del partido católico. Todo ellos, entre tanto, si no apoyaban en toda la línea la campaña de Veuillot contra la ley, desaprueban radicalmente la actitud de Mons. Dupanloup, del conde de Falloux y principalmente la de Montelembert. El rompimiento completo entre los dos grupos se iniciaría, y la ley de enseñanza puede ser considerada la divisora de aguas entre los católicos ultramontanos y los liberales.


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sábado, 18 de octubre de 2014

Almas delicadas sin debilidad, y fuertes sin brutalidad


Si en la era del romanticismo la opinión pública se inclinaba para las almas delicadas, sutiles, frágiles, exageradamente delicadas, exageradamente sutiles, diríamos exageradamente frágiles si la fragilidad ya no fuese en sí misma un defecto y una exageración, en nuestros días, cuando la lucha por la vida del alma y del cuerpo imponen un esfuerzo incesante, la admiración se vuelve más frecuentemente para las almas poderosas, fuertes, realizadoras, enérgicas. Y, como todo cuanto es humano está sujeto a la exageración, somos propensos no raras veces a glorificar las fuerza física de los boxeadores y atletas, o la fuerza casi hipnótica de ciertos dictadores, como valores absolutos y supremos.
En esto, como en todo, un sano equilibrio se impone. Y de este equilibrio la Iglesia Católica es maestra, fuente de toda virtud.
Entre la fuerza y la delicadeza de alma no hay incompatibilidad, desde que una como la otra sean entendidas rectamente. Y un alma puede al mismo tiempo ser delicadísima sin ninguna flaqueza y fuertísima sin ninguna brutalidad.
A bien decir, no hay en Brasil persona piadosa que no haya leído "El Alma de todo Apostolado", de Dom Chautard, el famoso abad trapista que vivió algún tiempo en nuestro país, donde intentó -en vano, infelizmente- fundar un monasterio de su orden en Tremembé, Estado de São Paulo. Es imposible leer las páginas admirables de ese libro que tiene una unción que recuerda a veces la "Imitación de Cristo", sin sentir los tesoros de delicadeza que su gran alma encerraba. Dom Chautard fue, entre tanto, también un gran luchador. Contemplativo por vocación, las circunstancias permitidas por la Providencia exigieron que entrase en muchas luchas. Enfrentó con éxito a Clemanceau, el célebre ministro anticlerical de Francia que pasó para la historia con el apodo de "el tigre", y que durante la primera guerra mundial como que personificó todo el coraje y la capacidad de resistencia del pueblo francés. Y de tal manera su gran alma se impuso a la de Clemanceau, que éste prestaba a Dom Chautard un respeto que conservó hasta sus últimos días. La fuerza del hombre se ve en su poderosa personalidad, impregnada de toda la calma de un contemplativo, de toda la decisión de una voluntad de hierro, y de toda la majestad de un espíritu robusto, profundo, enteramente penetrado de las cosas de Dios. La mirada como que sintetiza todas estas cualidades. Mirada noble y dominante, con que Dom Chautard hacía proezas. Durante un viaje por el Oriente, encontró un león enjaulado, lo miró atentamente, e hipnotizó a la fiera...
*   *   *
Todos los que convivieron con el gran Dom Fray Vital Maria Gonçalves de Oliveira celebraron la extraordinaria dulzura de su trato, la gran delicadeza de su alma. A lo largo de su gloriosa lucha con las autoridades masónicas, Dom Vital reveló, sin embargo, una firmeza que hizo de él uno de los mayores obispos que la Iglesia ha tenido. Larga frente noble y como que vivificada por el soplo de las grandes ideas, cejas vigorosas, de una línea implacablemente regular, ojos igualmente de una impresionante regularidad de diseño y admirable nitidez, de los cuales se desprende una mirada calmada, fuerte y profunda, que ve a lo lejos y está habituado a considerar las cosas por sus aspectos más altos, más trascendentes y, por lo tanto, más reales. Nariz que tiene una línea de indiscutible franqueza, barba espesa y varonil, porte erecto. Todo en Dom Vital indica al pastor que ama ardientemente cada una de sus ovejas, y que por esto mismo es capaz de luchar contra cualquier fiera, para expulsarla del aprisco.
Dom Chautard, trapista emérito, modelo de vida contemplativa, Dom Vital, capuchino experto, modelo de vida activa, ambos obras primas de equilíbrio entre la fuerza y la delicadeza del alma, bien muestran cuánto la fe puede vivificar con energías invencibles a los hombres, en este siglo de luchas de todos los momentos y todos los aspectos.
Plinio Corrêa de Oliveira
Catolicismo Nº 52 - Abril de 1955

miércoles, 15 de octubre de 2014

Algunas de las herejías del Antipapa Francisco desde octubre a diciembre de 2013

Hno. Miguel Dimond
Mensaje de Francisco del 4 de octubre de 2013 al Concejo mundial de Iglesias:
“Con ocasión de la X Asamblea general del Consejo mundial de Iglesias, le pido que transmita mi cordial saludo y buenos deseos a todos los que se han reunido en Busan, y en especial al secretario general, doctor Olav Fykse Tveit, y a los representantes de las comunidades cristianas presentes. Os aseguro mi gran interés pastoral por las deliberaciones de la Asamblea y ratifico de buen grado el compromiso de la Iglesia católica a proseguir su larga colaboración con el Consejo mundial de Iglesias… Por esta razón, confío que la presente Asamblea ayudará a consolidar el compromiso de todos los seguidores de Cristo a favor de una oración y una colaboración más intensas al servicio del Evangelio… aseguran una educación sólida e integral de los jóvenes y garantizan a todos el ejercicio incondicional de la libertad religiosa… Sobre todos los que se han reunido en Busan invoco las abundantes bendiciones de Dios omnipotente, fuente de toda vida y de todo don espiritual”[1].
El Antipapa Francisco promueve el no católico “Consejo mundial de Iglesias”. Él dice que tiene un “gran interés pastoral por las deliberaciones de la [herética] Asamblea”. En seguida declara que la Iglesia Católica tiene una “larga colaboración con el Consejo mundial de Iglesias”. Sólo una secta no católica tendría una “larga colaboración” con una secta herética no católica. A continuación indica que los miembros del herético “Consejo mundial de Iglesias” son “seguidores de Cristo”. Él concluye su mensaje pidiendo al herético “Consejo mundial de Iglesias” que garantice “el ejercicio incondicional de la libertad religiosa”. La herética idea de la libertad religiosa ha sido condenada específicamente por numerosos Papas. No obstante, Francisco quiere que las personas tengan un derecho “incondicional” en promover las herejías y falsas religiones. Incondicional significa “sin restricción” (http://lema.rae.es/drae/?val=incondicional).
Mensaje de Francisco del 11 de octubre de 2013 sobre el 70º aniversario de la deportación de los judíos de Roma
“Ilustre rabino jefe, estimados miembros de la Comunidad judía de Roma:
“Deseo unirme, con la cercanía espiritual y la oración, a la conmemoración del septuagésimo aniversario de la deportación de los judíos de Roma. Mientras volvemos con la memoria a aquellas trágicas horas de octubre de 1943, es nuestro deber tener presente ante nuestros ojos el destino de aquellos deportados, percibir su miedo, su dolor, su desesperación, para no olvidarlos, para mantenerlos vivos, en nuestro recuerdo y en nuestra oración, junto a sus familias, a sus parientes y amigos, que lloraron su pérdida…”[2].
Francisco considera ser “estimados” a los seguidores de la falsa religión del “judaísmo”. A continuación afirma su “cercanía espiritual” con aquellos que niegan a Jesucristo. Él termina diciendo que no debemos olvidarnos de las almas de los que murieron en el rechazo de Jesús, y por lo tanto se condenaron. Él dice que debemos “mantenerlos vivos, en nuestro recuerdo y en nuestra oración”, aun cuando Jesús reveló que tales personas no tienen la vida (Juan 3, 36: “El que cree en el Hijo tiene la vida eterna; el que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que está sobre él la ira de Dios”).
Discurso de Francisco del 11 de octubre de 2013 a los representantes de la comunidad judía de Roma:
“Queridos amigos de la Comunidad judía de Roma, ¡Shalom!
“Estoy contento de acogeros y de tener así la posibilidad de profundizar y ampliar el  primer encuentro celebrado con algunos de vuestros representantes el pasado 20 de marzo. Saludo a todos con afecto, en particular al rabino jefe, doctor Riccardo Di Segni… Como Obispo de Roma, siento particularmente cercana la vida de la Comunidad judía de la Urbe: sé que ella, con más de dos mil años de presencia ininterrumpida, puede enorgullecerse de ser la más antigua de Europa occidental. Desde hace muchos siglos, por lo tanto, la Comunidad judía y la Iglesia de Roma conviven en esta ciudad nuestra... Paradójicamente, la tragedia común de la guerra nos enseñó a caminar juntos… En su gran mayoría no estaban ciertamente al corriente de la necesidad de actualizar la comprensión cristiana del judaísmo o tal vez conocían poco la vida misma de la comunidad judía… También aquí, como frecuentemente me gusta subrayar, el Pueblo de Dios tiene un olfato propio e intuye el sendero que Dios le pide recorrer. En este caso el sendero de la amistad, de la cercanía, de la fraternidad. Espero contribuir aquí, en Roma, como Obispo, a esta cercanía y amistad, igual que tuve la gracia —porque ha sido una gracia— de hacer con la comunidad judía de Buenos Aires. Entre las muchas cosas que nos pueden reunir, está el testimonio de la verdad de las diez palabras [los diez mandamientos], del Decálogo… Queridos amigos, os doy las gracias por vuestra visita e invoco con vosotros la protección y la bendición del Altísimo para este camino nuestro común de amistad y de confianza. Que Él, en su benevolencia, conceda a nuestros días su paz. Gracias”[3].
El Antipapa Francisco se siente “cercano” de la comunidad judía que rechaza a Cristo. Él dice que camina “junto” con los judíos. Según él, tenemos que conocer más de “la vida misma de la comunidad judía”. Él cree que debemos aprender más de la vida de quienes rechazan la Vida – Jesucristo.
El Antipapa Francisco se refiere enseguida a los judíos como “el Pueblo de Dios”. Él dice que los judíos “intuyen el sendero que Dios les pide recorrer”, aun cuando, en realidad, lo rechazan (1 Juan 2, 23: “Todo el que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre”). Enseguida expresa su “cercanía” con quienes rechazan a Jesucristo. El Antipapa Francisco declara más de una vez que es una “gracia” tener trato o cercanía con aquellos que rechazan a Jesús. Francisco dice que los judíos dan “testimonio de la verdad de las diez palabras [los diez mandamientos]”. Los judíos rechazan a Jesucristo, por tanto niegan el primer mandamiento de Dios. Siendo que ellos rechazan al Hijo, no tienen al Padre, y por ende, no pueden dar testimonio de la verdad de los Diez Mandamientos. Francisco termina su mensaje de apostasía pidiendo bendiciones para el “camino común” que él sigue con las almas que rechazan a Jesucristo y la fe católica.
Discurso de Francisco del 21 de octubre de 2013 a la Federación Luterana Mundial:
“Queridos hermanos y hermanas luteranos, y queridos hermanos católicos:
“De buen grado os doy la bienvenida a todos vosotros, delegación de la Federación luterana mundial y representantes de la Comisión para la unidad luterano-católica. Este encuentro es una respuesta al encuentro, muy cordial y agradable, que mantuve con usted, estimado obispo Younan, y con el secretario de la Federación luterana mundial, reverendo Junge, con ocasión de la celebración de inicio de mi ministerio como Obispo de Roma. Contemplo con sentido de profunda gratitud al Señor Jesucristo los numerosos pasos que las relaciones entre luteranos y católicos han dado en las últimas décadas, y no sólo a través del diálogo teológico, sino también mediante la colaboración fraterna en múltiples ámbitos pastorales y, sobre todo, en el compromiso de avanzar en el ecumenismo espiritual… Este año, como resultado del diálogo teológico, que ya cumple cincuenta años, y en vista de la conmemoración del quinto centenario de la Reforma, se publicó el texto de la Comisión para la unidad luterano-católica, con el significativo título: «Del conflicto a la comunión. La interpretación luterano-católica de la Reforma en 2017». Me parece realmente importante para todos el esfuerzo de confrontarse en diálogo sobre la realidad histórica de la Reforma, sobre sus consecuencias y las respuestas que a ella se dieron… A la luz del camino de estos decenios, y de los numerosos ejemplos de comunión fraterna entre luteranos y católicos, de lo cual somos testigos, confortados por la fe en la gracia que se nos da en el Señor Jesucristo, estoy seguro de que sabremos llevar adelante nuestro camino de diálogo y de comunión…”[4].
¡Francisco promueve el ecumenismo y una positiva “conmemoración del quinto centenario de la Reforma”! La mal llamada “Reforma” fue uno de los mayores males de la historia. Ella ha hecho que innumerables almas abracen la herejía del protestantismo y se pierdan por toda la eternidad. El Antipapa Francisco expresa la “comunión” que él sostiene con los luteranos. La Iglesia católica, en cambio, ha declarado que “no hay comunión” con quienes rechazan la doctrina católica.
Papa San León Magno, sermón 129: “Dondequiera que sea, ya que fuera de la Iglesia Católica existe nada perfecto, nada puro… Nos no somos de ningún modo comparados con los que se separan de la unidad del cuerpo de Cristo; no estamos en comunión”.
Discurso de Francisco del 24 de octubre de 2013 a la delegación del Centro Simon Wiesentahl, una organización internacional judía:
“Queridos amigos:
“Doy la bienvenida a la delegación del Simon Wiesenthal Center, organización internacional judía para la defensa de los derechos humanos. Sé que esta cita había sido acordada hace ya tiempo por mi amado Predecesor Benedicto XVI, a quien habíais pedido visitarle y a quien se dirige siempre nuestro afectuoso recuerdo y nuestra oración… Hoy desearía destacar cómo el problema de la intolerancia debe ser afrontado en su conjunto: allí donde se persigue y se margina a una minoría por causa de sus convicciones religiosas o étnicas está en peligro el bien de toda una sociedad y todos debemos sentirnos implicados… sobre todo debemos ser capaces de transmitir la pasión por el encuentro y el conocimiento del otro, promoviendo una implicación activa y responsable de nuestros jóvenes. En esto, es de gran importancia el compromiso compartido al servicio de la sociedad y de los más débiles. Os aliento a seguir transmitiendo a los jóvenes el valor del esfuerzo común para rechazar los muros y construir puentes entre nuestras culturas y tradiciones de fe. Sigamos adelante con confianza, valor y esperanza. Shalom!”[5].
Francisco enseña que si las personas que promueven “convicciones religiosas” malvadas son “marginalizadas”, ¡que “está en peligro el bien de toda una sociedad”! Esta es una completa apostasía promovida por el Antipapa Francisco. Luego les habla a los judíos que rechazan a Cristo como si fueran misioneros de Dios en el mundo y guías sólidos para las almas. Este personaje es un hereje abominable.
Apelo de Francisco a la Audiencia General del 30 de octubre de 2013:
“Al final de la audiencia saludaré a una Delegación de Superintendencias iraquíes, con representantes de los diversos grupos religiosos, que constituyen la riqueza del país, acompañada por el cardenal Tauran, Presidente del Consejo pontificio para el Diálogo Interreligioso”[6].
Francisco dice que los representantes de varias religiones falsas de Irak “constituyen la riqueza del país”. Esto es apostasía.
Carta de Francisco del 25 de noviembre de 2013 al “Patriarca ecuménico” sobre la fiesta de San Andrés:
“A Su Santidad Bartolomé I
“Arzobispo de Constantinopla, Patriarca ecuménico
“A los hermanos, paz, amor y fe de parte de Dios Padre y del Señor Jesucristo (Ef 6, 23).
“Después de recibir con alegría a la delegación que Usted, Santidad, envió a Roma para la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, es con la misma alegría que transmito, a través de este mensaje confiado al cardenal Kurt Koch, presidente del Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, mi cercanía espiritual en la fiesta de San Andrés, hermano de Pedro y santo patrono del Patriarcado ecuménico. Con el profundo afecto reservado a los hermanos amados, presento mis mejores deseos orantes a Usted, Santidad, a los miembros del Santo Sínodo, al clero, a los monjes y a todos los fieles y —junto a mis hermanos y hermanos [sic] católicos— me uno a vuestra oración en esta ocasión de fiesta. Santidad, amado hermano en Cristo, ésta es la primera vez que me dirijo a Usted con ocasión de la fiesta del apóstol Andrés, el primero de los llamados. Aprovecho la ocasión para asegurarle mi intención de perseguir relaciones fraternas entre la Iglesia de Roma y el Patriarcado ecuménico. Es para mí fuente de gran aliento reflexionar acerca de la profundidad y la autenticidad de los vínculos existentes entre nosotros, fruto de un camino colmado de gracia a lo largo del cual el Señor ha guiado a nuestras Iglesias desde el histórico encuentro en Jerusalén entre el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras, del cual en breve celebraremos el quincuagésimo aniversario. Dios, fuente de toda paz y amor, en estos años nos ha enseñado a considerarnos los unos a los otros como miembros de la misma familiaUnidos en Cristo, por lo tanto, experimentamos ya la alegría de ser hermanos auténticos en Cristo… Hoy, como entonces, los cristianos de Oriente y de Occidente deben dar un testimonio común, de modo que, fortalecidos por el Espíritu del Cristo resucitado, puedan difundir el mensaje de salvación en todo el mundoCon sentimientos de profunda estima y de cordial amistad en Cristo invoco abundantes bendiciones sobre Usted, Santidad, y sobre todos los fieles del Patriarcado ecuménico, pidiendo la intercesión de la Virgen Madre de Dios y de los santos apóstolos y mártires Pedro y Andrés”[7].
Francisco declara nuevamente que el líder (y los seguidores) de una iglesia herética y cismática es “santo”. Francisco incentiva el pecado mortal al decirle a los “católicos” que se unan en oración con los cismáticos. Él celebra la existencia de “vínculos” con los cismáticos. Él dice que se considera miembro “de la misma familia”. Eso claramente significa que los cismáticos están en la Iglesia de Cristo. Esto es completamente herético. Él dice que el Señor guía a la iglesia cismática. El Antipapa Francisco dice que los cismáticos son cristianos y que son “fortalecidos” por el “Espíritu”. Puesto que Dios sólo conduce a la gente a la verdad —la verdad católica que los cismáticos rechazan—, la declaración de Francisco es un insulto a Dios.
Contrariamente a lo que Francisco enseña, la Iglesia católica enseña que los herejes y cismáticos no son cristianos.
Francisco luego proclama que él y el cismático están “unidos”, y que el líder cismático difunde “el mensaje de salvación en todo el mundo”. El Antipapa Francisco es un cismático.
Discurso de Francisco del 28 de noviembre de 2013 en la reunión con los participantes de la “Plenaria del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso”:
“La Iglesia católica es consciente del valor que reviste la promoción de la amistad y del respeto entre los hombres y las mujeres de diversas tradiciones religiosas… es de particular actualidad el tema elegido para su reunión: «Miembros de diferentes tradiciones religiosas en la sociedad»… Hemos visto largamente en la historia, la tragedia de los pensamientos únicos. Por eso, es imprescindible el reconocimiento del derecho fundamental a la libertad religiosa, en todas sus dimensiones. Sobre esto, el magisterio de la Iglesia se ha expresado con gran solicitud en los últimos decenios. Estamos convencidos de que por este camino se llega a la construcción de la paz del mundo[8].
Francisco nuevamente promueve el “respeto” por las falsas religiones que llevan las almas a la condenación eterna. Una vez más, también promueve la herejía condenada de la libertad religiosa. Francisco dice que “el magisterio” ha expresado la libertad religiosa “con gran solicitud”. Sin embargo, el verdadero magisterio católico ha condenado exactamente la misma herejía que el Antipapa Francisco afirma es la enseñanza del magisterio. Francisco termina su herético discurso declarando que la paz del mundo viene del reconocimiento del “derecho” a promover las falsas creencias sobre Dios.
Discurso de Francisco del 30 de noviembre de 2013 a la comunidad greco-melquita:
“En particular, exhorto al respeto recíproco entre las diversas confesiones religiosas, para asegurar a todos un futuro basado en los derechos inalienables de la persona, incluida la libertad religiosa. Vuestra Iglesia desde hace siglos ha sabido convivir pacíficamente con otras religiones y está llamada a desempeñar un papel de fraternidad en Oriente Medio… En esta fiesta de san Andrés apóstol, hermano de san Pedro, mi pensamiento se dirige a Su Santidad Bartolomé, Patriarca de Constantinopla, y a las Iglesias ortodoxas, tantas Iglesias hermanas. Oramos al Señor para que nos ayude a proseguir el camino ecuménico, en la fidelidad a los principios del Concilio Ecuménico Vaticano II. Que os ayude a ser siempre cooperadores de la evangelización, cultivando la sensibilidad ecuménica e interreligiosa[9].
Francisco exhorta el respeto por las “confesiones religiosas” no católicas. Él dice que la Iglesia católica necesita vivir en “fraternidad” con las “otras religiones”. Él luego identifica las iglesias heréticas y cismáticas como “iglesias hermanas”. El Antipapa Francisco proclama: “Oramos al Señor” para “proseguir el camino ecuménico” y cultivar “la sensibilidad ecuménica e interreligiosa”. ¡Qué apóstata!
Telegrama de Francisco del 6 de diciembre 2013 al enterarse de la muerte de Nelson Mandela:
“Ha sido con tristeza que he sabido de la muerte del expresidente Nelson Mandela. Envío mis condolencias y oraciones a toda la familia Mandela, a los miembros del gobierno y a toda la gente de Sudáfrica. Al encomendar el alma del fallecido a la infinita misericordia de Dios Todopoderoso, pido al Señor que consuele y fortalezca a todos los que lloran su pérdida... rezo para que el ejemplo del fallecido presidente inspire a las generaciones de sudafricanos...”[10].
Francisco reza por el fallecido no católico y comunista Nelson Mandela. El Antipapa Francisco reza para que el “ejemplo” del comunista “inspire a las generaciones”.
Mensaje de Navidad Urbi et Orbi de Francisco del 25 de diciembre de 2013:
Hemos podido comprobar la fuerza de la oración. Y me alegra que hoy se unan a nuestra oración por la paz en Siria creyentes de diversas confesiones religiosas. No perdamos nunca la fuerza de la oración”[11].
Francisco le alegra que las personas que rechazan el verdadero Dios estén unidas en oración. Según Francisco, las oraciones ofrecidas por los seguidores de las falsas religiones tienen “fuerza”. Eso es lo que él proclama a la ciudad y al mundo. El Antipapa Francisco es un apóstata.
Artículo en inglés: http://www.mostholyfamilymonastery.com/catholicchurch/anti-pope-francis-heresies-october-december-2013/
Notas:
[1] L’ Osservatore Romano, 1 de noviembre de 2013, ed. ing., p. 3. – http://m2.vatican.va/content/francescomobile/es/messages/pont-messages/2013/documents/papa-francesco_20131004_world-council-churches.html
[2] L’ Osservatore Romano, 18 de octubre de 2013, ed. ing., p. 7. – http://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/pont-messages/2013/documents/papa-francesco_20131011_70-deportazione-ebrei-roma.html
[3] L’ Osservatore Romano, 18 de octubre de 2013, ed. ing., p. 7. – http://mobile.vatican.va/content/francescomobile/es/speeches/2013/october/documents/papa-francesco_20131011_comunita-ebraica-roma.html
[4] L’ Osservatore Romano, 25 de octubre de 2013, ed. ing., p. 5. – http://mobile.vatican.va/content/francescomobile/es/speeches/2013/october/documents/papa-francesco_20131021_delegazione-luterana.html
[5] L’ Osservatore Romano, 1 de noviembre de 2013, ed. ing., p. 6. – http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/october/documents/papa-francesco_20131024_delegazione-simon-wiesenthal-center.html
[6] L’ Osservatore Romano, 1 de noviembre de 2013, ed. ing., p. 3. – http://es.radiovaticana.va/news/2013/10/30/reconciliaci%C3%B3n,_paz,_unidad_y_estabilidad_para_la_querida_naci%C3%B3n_de/spa-741987 o ver video en YouTube de la audiencia “Francisco: Recen por Irak, siempre afectado por la violencia”http://www.youtube.com/watch?v=nfjuQ8326XI
[7] L’ Osservatore Romano, 6 de diciembre de 2013, ed. ing., p. 6. – http://m2.vatican.va/content/francescomobile/es/messages/pont-messages/2013/documents/papa-francesco_20131125_messaggio-bartolomeo.html
[8] L’ Osservatore Romano, 6 de diciembre de 2013, ed. ing., p. 16. – http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/november/documents/papa-francesco_20131128_pc-dialogo-interreligioso.html
[9] L’ Osservatore Romano, 6 de diciembre de 2013, ed. ing., p. 5. – http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/november/documents/papa-francesco_20131130_greco-melchiti.html
[10] L’ Osservatore Romano, 13 de diciembre de 2013, ed. ing., p. 4. – https://www.aciprensa.com/noticias/pesame-del-papa-francisco-por-muerte-de-nelson-mandela-85822/
[11] L’ Osservatore Romano, 3 de enero de 2013, ed. ing., p. 8. – http://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/urbi/documents/papa-francesco_20131225_urbi-et-orbi-natale.html
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