martes, 17 de marzo de 2009

Un triunfo estratégico para las tinieblas

Publicado en El Cruzado
La semana del 22 de Diciembre del 2008, SS. Benedicto XVI habría hecho una declaración pública contra la teoría de género. Esta teoría, es un sofisma que busca lograr la aceptación de la conducta homosexual y otros vicios en la sociedad contemporánea.

La teoría de género desvincula el concepto de sexo masculino/femenino de la naturaleza de hombre/mujer. Esta teoría (que siendo tal, se define como “no demostrada”) sostiene que el rol sexual –“género”- es cultural y no biológico; es social y no determinado en la propia naturaleza humana por un designio de Dios; es una construcción social o un paradigma y no una condición natural del hombre. Así, el rol masculino puede ser tomado por una mujer o viceversa.

Un lector optimista, se manifestaba extasiado por la noticia en un correo que nos envió, ya que su esperanza – nos comentaba – era que Benedicto XVI fuera un restaurador de la Iglesia Católica en estos momento de profunda crisis en el mundo católico y en quienes dirigen el rebaño.
La agencia ANSA (el 22 de Diciembre recién del 2008) informó que Benedicto XVI “recordó hoy la naturaleza humana de ‘hombre’ y ‘mujer’, contra la categoría ‘gender’ (género)”. Dijo aún el Pontífice, en el discurso a la Curia romana, en la audiencia de intercambio de felicitaciones con motivo de la Navidad: “No es una metafísica superada si la Iglesia habla de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer y pide que este orden de la creación sea respetado”(1) .

Concordamos plenamente con lo que indica Su Santidad. En un mundo en el que el relativismo moral rige a la opinión pública – incluso en los medios católicos más “conservadores” – una declaración del Papa orientando a los católicos frente a la teoría de “género” y sus desviaciones, es más que acertada. ¡Cómo no alegrarse al oír un Papa conservador haciendo eco, cual catedral medieval, del infalible Magisterio Tradicional de la Iglesia! Sin embargo, esta conclusión podría ser prematura…

¿Cómo comprender entonces, la postura del Vaticano apoyando la despenalización de la sodomía frente a la ONU?
El Padre Lombardi junto a Benedicto XVI
Hace un algunas semanas, publicamos una noticia impactante. Citamos la agencia Reuters: el portavoz del Vaticano – el P. Federico Lombardi- explicó la posición de la delegación de la Santa Sede en la ONU, sobre despenalizar la sodomía . Dijo que “el Vaticano pidió el viernes a todos los gobiernos del mundo que despenalicen la homosexualidad” y que "la Santa Sede sigue defendiendo que cualquier signo de injusta discriminación hacia las personas homosexuales debe ser evitado y urge a los Estados a suprimir los castigos penales contra ellos" (2) Obviamente, cualquier tipo de trato injusto, falta a la caridad para con el prójimo, por lo que una “injusta discriminación” no puede ser compartida por un alma recta. Lo que nos llama la atención, al contrario, es que el Vaticano urja a los estados a suprimir la penalización de la sodomía. ¿Por qué lo hace?

martes, 10 de marzo de 2009

Llamar a las cosas por su Nombre

La Herejía consiste en negar uno o más principios de un sistema de creencias, dejando intocados los demás que la componen. Es entonces una negación parcial, nunca total de la verdad, cuya gran peligrosidad radica justamente en este hecho, en la parte de verdad que se lleva cautiva.
por Benjamín Benavídez
Polemizando con un amigo acerca del dogma “Fuera de la Iglesia no hay Salvación ni perdón de los pecados”, según se define en la Bula Unam Sanctam de Bonifacio VIII (18/11/1302), llegamos a considerar cuál sería la situación de los protestantes actuales frente a este dogma y otras definiciones del Magisterio, como por ejemplo la del Concilio de Florencia o la Encíclica Mirari Vos de Gregorio XVI (15/08/1832).
Mi interlocutor insistía en poner a los protestantes (hermanos separados) en el camino de la salvación exceptuándolos de aquellas definiciones magisteriales. Me di cuenta entonces de la importancia que tiene llamar a las cosas por su nombre. Puesto que, de seguir llamando herejía al protestantismo y hereje a quien adhiera a su doctrina, como siempre designó la Iglesia, ninguna discusión habría tenido lugar y mi amigo no se hubiera confundido, pues las formulas dogmáticas los incluyen claramente.
Dice la definición dogmática del Concilio de Florencia - Decreto Cantate Domino del 4 de Febrero de 1442 (D-714):
"La Santa Iglesia romana firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno que está aparejado para el diablo y, sus ángeles [Mt. 25, 41], a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el cuerpo de la Iglesia, que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su salvación los sacramentos y producen premios eternos los ayunos, limosnas y demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia Católica".
Concilio de Florencia
Por eso decía San Ignacio de Loyola en carta a San Pedro Canicio (13/08/1554):
"Quien llamara evangélicos a los herejes, convendría que pagase alguna multa, porque no se goce el Demonio de que los enemigos del Evangelio y cruz de Cristo tomen un nombre contrario a sus obras; y a los herejes se los a de llamar por su nombre, para que dé horror hasta nombrar a los que son tales, y cubren el veneno mortal con el velo de un nombre de salud".
Y esto decimos, no con la intención de lastimar a nadie sino porque sólo la Verdad nos hará libres, y más vale un remedio aplicado a tiempo que cien lamentaciones cuando ya no hay cura. El respeto humano mal entendido, no es caridad.
San Ignacio de Loyola
Y de las siete obras de misericordia, dice Santo Tomás que la más difícil es la corrección fraterna. Nadie se sienta ofendido pues con la Verdad Católica, antes bien, reflexione y vuelva a la recta doctrina, porque el tiempo es breve.
La Herejía consiste en negar uno o más principios de un sistema de creencias, dejando intocados los demás que la componen. Es entonces una negación parcial, nunca total de la verdad, cuya gran peligrosidad radica justamente en este hecho, en la parte de verdad que se lleva cautiva.
Por ejemplo si a un gran profesor de física se le ocurriera enseñar desde su cátedra de la universidad que un cuerpo que se encuentra en reposo puede cambiar su condición espontáneamente y sin que una fuerza exterior actúe sobre él, se convertiría en un heresiarca newtoniano, porque ha impugnado la segunda Ley de la Mecánica Clásica o Mecánica Newtoniana. Y los alumnos que lo siguieran se convertirían en herejes. Claro es que, al mismo tiempo, serían el hazmerreír de la comunidad científica, porque cualquiera sabe empíricamente, es decir por la experiencia, que ningún cuerpo se moverá si algo no lo impulsa. Y es que, tanto las leyes deducidas empíricamente como las conclusiones lógicas (v.g., un teorema), obligan a la razón que no tiene más remedio que aceptarlas. Si alguien demuestra el Binomio de Newton, no hay posibilidad de opugnarlo.
Santo Tomás de Aquino
Pero cosa diferente es el trato de lo que trasciende el mundo material y de las ideas, como son las Verdades reveladas por Dios. Y no es que contraríen o fuercen a la razón, sino que la trascienden de tal modo que obligan a un acto de Fe que le sirve de base. Podrá demostrarse mil veces el misterio de la Santísima Trinidad, pero nadie se verá “obligado” a aceptarlo. Se requiere de un asentimiento, dado en el sacrosanto templo de nuestro libre albedrío, allí donde ni el demonio puede entrar. Es un acto de Fe que Dios permite con su Gracia.
Por la Fe, se cree lo que Él revela, y luego la inteligencia se remonta hacia lo alto para buscar justificaciones racionales a eso que creemos por la autoridad de Quien lo ha revelado. Así los Santos Padres expurgaron la filosofía griega creando ese monumento inigualado que es la filosofía y teología católicas, para explicar por la razón lo que creían por la Fe.
Impulsada por el viento de la Fe, la Razón se remonta hacia las cúspides más altas, alcanza lo que parecía inaccesible y domeña a la soberbia que es el peligro máximo de la inteligencia humana, ensoberbecerse. Así también cuando pierde el motor y guía de la Fe, enloquece y cae hasta los abismos más profundos, en los que no pocas veces aguarda, la apostasía, la desesperación y la muerte.
Por eso, ya desde los inicios de la Iglesia, comenzaron algunos a negar esta o estotra verdad de fe; fueron los primeros herejes. Y, como el misterio de iniquidad sigue actuando en el mundo, tal como nos anticiparon San Pablo y San Juan, estas herejías recorren a lo largo la historia de la Iglesia.
El monge hereje y apóstata Martín Lutero
La herejía de Lutero y sus seguidores consistió en negar la Unidad de la Iglesia. Es dogma de Fe que ella es Una Santa Católica y Apostólica. Y que Pedro y su sucesor, el Papa, como Vicario de Jesucristo, es su Pastor Universal.
Al negar Lutero la Unidad, separando a los fieles del Pastor, la doctrina protestante terminó invadida por una cantidad interminable de errores, haciéndose incontables las Comuniones y Sectas Protestantes. Es consecuencia lógica; negado el Pastor, las ovejas sueltas a la libre interpretación bíblica son pasto de los lobos rapaces. Y es que no en vano dijera Jesucristo Nuestro Señor a San Pedro: “Apacienta mis Ovejas” y “Confirmas a tus hermanos (en la Fe)”. Es Pedro quien garantiza la infalibilidad de la doctrina y sin él, el enemigo tiene su fiesta.
Papa Pío XII
Como dice el Papa Pío XII en Mystici Corporis (29/06/1943):
"Hállanse, pues, en un peligroso error quienes piensan que pueden abrazar a Cristo, Cabeza de la Iglesia, sin adherirse fielmente a su Vicario en la tierra. Porque, al quitar esta Cabeza visible, y romper los vínculos sensibles de la unidad, oscurecen y deforman el Cuerpo místico del Redentor, de tal manera, que los que andan en busca del puerto de salvación no pueden verlo ni encontrarlo."
- La descomposición de la teología protestante es tal que ha llegado a aprobar... ¡La ordenación de homosexuales para el Episcopado! Otra comprobación de que el espíritu del mundo campea a sus anchas cuando Pedro está ausente.
La terminología "hermanos separados" es una nadería desde el punto de vista semántico porque al no indicar el motivo de la separación, todos los hombres pueden, como partícipes de la dignidad humana, estar incluidos en dicha definición; es indefendible teológicamente y a la luz de las definiciones dogmáticas; y es pastoralmente contraproducente, porque incentiva al “hermano” a quedarse como está al mismo tiempo que minimiza la peligrosidad de la herejía ante los ojos de los católicos.
Por eso, libres ya de todo errado ecumenismo, sin falsos respetos humanos pero con humildad y verdad, sabiendo que una cosa es la herejía a la que hay que odiar y otra el hermano confundido a quien debemos amar y, justamente en prenda de nuestro amor, llamemos a las cosas por su nombre y reiteremos a todos los cristianos que aún se mantienen, por libre decisión, fuera de la Iglesia Católica la siguiente invitación que el Papa Pió XI les dirigiera en Mortalius Animos (06/01/1928):
Papa Pío XI
"Vuelvan, pues, a la Sede Apostó1ica, asentada en esta ciudad de Roma, que consagraron con su sangre los Príncipes de los Apóstoles San Pedro y San Pablo, a la Sede raíz y matriz de la Iglesia Católica (1); vuelvan los hijos disidentes, no ya con el deseo y la esperanza de que la Iglesia de Dios vivo, la columna y el sostén de la verdad (2) abdique de la integridad de su fe, y consienta los errores de ellos, sino para someterse al magisterio y al gobierno de ella. Pluguiese al Cielo alcanzásemos felizmente Nos, lo que no alcanzaron tantos predecesores Nuestros; el poder abrazar con paternales entrañas a los hijos que tanto nos duele ver separados de Nos por una funesta división."
(1) S. Cipr. Carta 38 a Cornelio 3. (Entre las cartas de S. Cornelio Papa III; Migne P.L. 3, col. 733-B).
(2) I Tim. 3, 15.

lunes, 23 de febrero de 2009

Santo del día

San Pedro Damián
Reseña bibliográfica: Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia (1007-1072). Combatió la herejía de la simonía y difundió el uso de la disciplina y la penitencia. Cardenal, Obispo de Ostia, Italia.
Comentario del Prof. Plinio.
San Pedro Damián difundió la costumbre de recibir la disciplina. La propagación de esta práctica fue, en mi opinión, uno de los mayores servicios que se pudo hacer a la Iglesia.
Debido a ello, él difundió el espíritu de penitencia, que es, en muchos sentidos, más importante que la humillación moral y el dolor físico que proviene de la disciplina. El espíritu de penitencia es la comprensión y la adhesión a los principios en que se basa la penitencia.
Estos son los principios: Desde que el hombre es concebido con el pecado original, él necesita luchar contra las pasiones e instintos desordenados. El es un pecador, y el pecado es una ofensa a la justicia de la Divina Majestad, y demanda que sea hecha una reparación. Esta reparación debe ser un sufrimiento proporcional a la ofensa cometida. A menudo, esa ofensa es un placer ilícito que la persona se proporcionó. Así como el ladrón que roba dinero está obligado a la restitución, la persona que se toma algún placer ilícito, no tiene derecho de tomarlo ante la Divina Providencia, y, por lo tanto, también debe hacer la restitución para restablecer el equilibrio. Una persona que tiene el espíritu de penitencia entiende la gravedad de sus pecados.
Además, incluso cuando no se ha cometido el pecado, la penitencia es útil para romper las malas inclinaciones de la carne y la tendencia a la rebelión del orgullo humano.
El hombre moderno aborrece la penitencia y, más aún, el espíritu de penitencia. Si van a ver una película, leer una novela, o simplemente entran en un ambiente moderno, verán que esta noción de penitencia está a millas de distancia. Por el contrario, las invitaciones a exacerbar el orgullo humano y la sensualidad están presentes en todas partes.
Una de las características del hombre o la mujer contra-revolucionarios, es tener el espíritu de penitencia. La propagación del uso de la disciplina, de las camisas de pelo [cilicios] y cosas similares son valiosas, porque nos ayudan a formar un estado de espíritu vigilante sobre uno mismo y para luchar contra nuestras malas inclinaciones.

El Santo del Día son comentarios sobre las características más destacadas de la vida de los santos que San Juan Bosco acostumbraba a hacer a sus alumnos de su colegio. Siguiendo su ejemplo, el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira tenía la costumbre de de hacer un comentario sobre la vida de los santos en una reunión a jóvenes todas las tardes con el fin de fomentar en ellos la práctica de la virtud y el amor a la Iglesia Católica. Los textos de los datos biográficos y los comentarios provienen de notas personales tomadas por el Sr. Atila S. Guimaraes (editor de Tradition in Action) de 1964 a 1995.

Progresismo en la Iglesia

Cardenal Congar: En el Concilio Vaticano II la Iglesia rompió sus vínculos con el pasado
Los teólogos J. Ratzinger e Y. Congar durante el Concilio Vaticano II
El conocido teólogo Card. Yves Congar, co-autor de 10 de los 16 documentos finales del Vaticano II, considera que con Dignitatis humanae y Gaudium et spes, el Concilio abandonó las doctrinas que vinculan a la Iglesia católica con el pasado, que él genéricamente llama Edad Media. Ambos documentos del Vaticano II se refieren respectivamente a la libertad religiosa y a la Iglesia en el mundo moderno.
La foto de arriba muestra la edición italiana de su libro La Crisis en la Iglesia y Mons. Lefebvre. A continuación la traducción del italiano del texto resaltado en amarillo de la foto de abajo:
En un mundo que es finalmente pluralista – que se volvió irreversiblemente pluralista debido a la convergencia de los hombres, información e ideas en un mundo donde el valor de la persona se ha impuesto asimismo como inviolable – la Iglesia desea ejercer una influencia sobre las personas a través de las personas por medio de la persuasión y la fuerza de la verdad misma. La ‘influencia’ es una acción real sin ‘poder’. Es la hora de los testimonios y signos evangélicos como la expresión de un amor total.
Desde hace algún tiempo, la Iglesia ha cambiado su modo operativo, pero no de la misma manera en todas partes. Algunas mentalidades siguen siendo dominadas por la nostalgia de un poder a través de la cristianización, la nostalgia de un nuevo bautismo de Clovis, como lo llamó Etienne Gilson. La Iglesia del Vaticano II, con su declaración sobre la libertad religiosa [Dignitatis humanae] y la Constitución Pastoral Gaudium et spes sobre la Iglesia en el mundo moderno – ¡un título significativo! – se coloca claramente a sí misma en el mundo moderno pluralista y, sin negar lo que ella tiene de grande, rompe los lazos que la anclaban a la orilla de la Edad Media. No se puede permanecer vinculado a un momento de la historia.

(Yves Congar, La crisis nella Chiesa e Mons. Levèbvre (Brescia: Queriniana, 1976) pp. 51-52)

domingo, 15 de febrero de 2009

GABRIEL GARCIA MORENO
(21.XII.1821 - 6.VIII.1875)

Mártir del Estado Católico
Soldado de la Doctrina Pontificia
Gobernante eminente de la República de Ecuador
Paladín de la Civilización Cristiana
Asesinado por la Masonería

"En medio de esos gobiernos entregados al delirio de la impiedad, la República del Ecuador se distinguía milagrosamente de todas las demás, por su espíritu de justicia y por la inquebrantable fe en su presidente […] Y ved ahí que los impíos, en su ciego furor, miran como un insulto a su pretendida civilización moderna, la existencia de un gobierno que sin dejar de consagrarse al bien material del pueblo, se esfuerza al propio tiempo en asegurar su progreso moral y espiritual […] Ha caído bajo el hierro de un asesino victima de su fé y de su caridad cristiana hacia su patria." Pío IX.
"Campeón de la fe católica, a quien se aplican justamente las palabras con que la Iglesia celebra la memoria de los santos mártires Tomas de Cantorbery y Estanislao de Polonia: ha sucumbido por la Iglesia bajo el puñal de los impíos." Leon XIII.
Asesinato del presidente Gabriel García Moreno

Verdad Olvidada

¿Cómo debe actuar un católico frente a un mal Papa?

Por Plinio Corrêa de Oliveira
Publicado originalmente en Tradition in Action

He recibido esta pregunta: ¿Cómo debe comportarse una persona que busca actuar con rectitud en un período en que reinan malos Papas, como, por ejemplo, durante ese período del Renacimiento?
Infalibilidad en la enseñanza papal extraordinaria
Esta pregunta no es muy difícil de responder en términos de la doctrina católica. La fuente de la verdad es la Revelación, que proviene de la Escritura y la Tradición. El Magisterio católico nos da la correcta interpretación de la Revelación. Los Papas son infalibles sólo cuando ellos enseñan una doctrina ex cathedra, cuando ellos oficialmente invocan su prerrogativa de infalibilidad sobre la doctrina. En tal caso, no se puede discrepar con él.
Lo mismo sucede con respecto a los Concilios. El Concilio Vaticano II, por ejemplo, declaró explícitamente que no era infalible. Juan XXIII declaró también lo mismo sobre ese Concilio. Concretamente, dijo que el Vaticano II sería un Concilio pastoral, y no un Concilio doctrinario. Por lo tanto, no tenía la intención de enseñar alguna doctrina como infalible; su propósito era sólo dar orientación.
Hay Concilios que enseñan dogmas, el Concilio Vaticano I, por ejemplo, que promulgó el dogma de la Infalibilidad Papal. En ese caso, tenemos la obligación de aceptar esta verdad sin discusión porque el poder infalible lo dio Jesucristo lo dio al Soberano Pontífice para enseñar y orientar a la Iglesia.
En el pontificado de Pío IX, dos dogmas fueron proclamados de diferente manera. El primero fue el dogma de la Inmaculada Concepción que el Papa proclamó ex authoritate propia – por su propia autoridad – sin el apoyo de un Concilio. El segundo fue el dogma de la Infalibilidad Papal que él definió con el apoyo del Concilio Vaticano en 1870. Estas proclamaciones solemnes de dogmas son parte del magisterio papal extraordinario.
Infalibilidad en la enseñanza papal ordinaria
Otra forma de ejercer el privilegio de la infalibilidad es cuando muchos Papas enseñan la misma doctrina en los documentos de su magisterio ordinario. Cada documento no es infalible per se, pero cuando una larga serie de documentos enseñan lo mismo, esa doctrina se convierte en infalible, ya que no es posible que la Divina Providencia permita que la Iglesia acepte un error durante un largo período de tiempo. Sería absurdo. Por lo tanto, cuando una larga serie de encíclicas enseñan una misma doctrina, también son infalibles. Esto es lo que se llama la infalibilidad del magisterio papal ordinario.
El Papa Paulo V careció de la más elemental modestia que la moral católica enseña se debe tener
Los fieles solían ser bastante seguros sobre qué doctrina seguir. Hasta el Concilio Vaticano II, los Papas constantemente y continuamente enseñaron la misma doctrina. A través de los siglos muchos documentos pontificios se confirmaban uno a otro y repetían los mismos puntos de doctrina. Por esta razón, los fieles tenían una completa tranquilidad mental de sobre lo que es correcto y lo que es errado y qué debería ser aceptado o rechazado.
Los Papas pueden cometer malas acciones y no se les debe seguir
Ahora, analicemos la situación de un católico en el Renacimiento. En el Renacimiento el católico a menudo vio a malos Papas hacer cosas que la doctrina de la Iglesia censuró. No sólo en su vida privada, sino también ellos actuaron como Papas.
Por ejemplo, cuando la construcción de la Basílica de San Pedro estaba siendo terminada, el Papa Paulo V que era de la familia Borgia, ordenó a los arquitectos a inscribir en letras de oro en una franja de mosaicos azul obscuro sobre la fachada de las columnas estas palabras: Paulus Quintus Borghesi fecit –Paulo V de la familia Borgia lo hizo. Esto es, él faltó incluso a la más elemental modestia. Nadie con un poco de sentido de vergüenza colocaría tales palabras exaltándose a sí mismo y a su familia en la más grande iglesia de la Cristiandad: “Yo fui quien lo hizo”. Nadie construiría una casa y luego colocaría un gran cartel sobre la puerta diciendo: “John Smith lo hizo”. Daría la desagradable impresión de que usted es un megalómano.
Además, en las bellas puertas de bronce de la Basílica de San Pedro, junto con otras cosas, fueron esculpidas la leyenda de Leda y el cisne. Una historia que involucra actos de bestialidad. Entonces, el Papa permitió una leyenda pagana en el portal de la Basílica Vaticana. ¿Quién puede defender una exhibición de paganismo en la Basílica de San Pedro? Nadie. Fue una cosa que no se debiera hacer.
¿Cuál debiera ser la actitud de un fiel con respecto a aquella acción de amor propio de Paulo V? Desde que el Papa hizo tal cosa, pareciera que no sería pecado, sin embargo, la doctrina católica dice que sí lo es. Alguien podría experimentar un problema de conciencia frente a la contradicción.
No hay razón para un problema de conciencia. Cuando un Papa peca, cuando hace algo malo o incorrecto, su posición como Papa no cambia la naturaleza de la acción. Es mala. No está involucrada la infalibilidad Papal.
¿Cómo puede uno saber cuando algo está errado? Para eso sólo necesita verificar con la enseñanza previa de la Iglesia. Si la enseñanza constante de los anteriores Papas, los Tratados de Moral y el sentire cum Ecclesia [pensar con la Iglesia] enseña de otra manera, el nuevo Papa ha actuado en contra de la doctrina católica e hizo algo malo. Y los fieles católicos en tiempos del Renacimiento tuvieron suficientes motivos para rechazar las malas acciones de los Papas.
Cuando estuve en el Vaticano, visité el departamento de Lucrecia Borgia, la hija del Papa Alejandro VI. Fue una cosa escandalosa, de la que ella se aprovechó para promover todo tipo de comportamiento libertino. Las paredes tienen pinturas de aquello. Cualquier turista que quiera visitar el departamento las puede ver, y su historia es contada por los guías del Vaticano.
Lucrecia Borgia en su apartamento, por Rossetti
¿Qué debe hacer un católico del Renacimiento frente a un ejemplo como ese? ¿Acaso debe pensar que él también puede ser inmoral porque el Papa tuvo una hija y le permitió a ella actuar de manera disoluta? ¿Debe pensar que la moral católica ha cambiado? No. Simplemente debe tener la honestidad de darse cuenta de que el Papa pecó haciendo lo que hizo, y que su hija pecó también. Un católico no debe seguir los malos hábitos de un Papa, sino que debe seguir los dictados de la moral católica.
Los Papas pueden cometer errores doctrinarios
Pero, ¿qué hay de la doctrina? ¿Puede un Papa cometer errores en materia de doctrina? Esto está implícito en la noción de infalibilidad. Cuando los Papas no invocan el privilegio de la infalibilidad, pueden errar. La infalibilidad significa la imposibilidad de fallar, errar o caer. Si el mismo Papa afirma que un documento no es infalible, es porque es falible. Entonces, el puede cometer errores.
¿Cómo un católico puede saber cuándo hay un error? El puede revisar el Magisterio anterior y verificar si hay una larga sucesión de enseñanzas papales que afirman lo mismo. Si no la hay, o hay alguna diferencia en la enseñanza, entonces la nueva enseñanza del Papa esta errada. Es muy sencillo. Esto no quiere decir que cada católico debe por sí mismo juzgar al Papa. Nada de eso. Lo que estoy diciendo es que si hay una clara y continua enseñanza de Papas anteriores que dicen lo contrario de lo que enseña el nuevo Papa, este último, ipso facto (automáticamente) ha sido juzgado por las enseñanzas anteriores. El fiel católico sólo debe reconocer el error.
Alguien podría objetar: ¿Por qué los documentos de los Papas anteriores son más creíbles que los documentos del nuevo Papa?
Porque una larga serie de documentos papales consistentemente enseñan la misma doctrina ellos gozan del privilegio de la infalibilidad del Magisterio ordinario. Un documento aislado de un nuevo Papa que no invoca la infalibilidad en cuanto a su doctrina puede ser falible.
Alguien podría preguntar: ¿Cuánto tiempo podemos tener una enseñanza errónea en la Iglesia que se opone a la correcta?
No sé la respuesta a esa pregunta. Creo que es algo que los futuros teólogos deberán estudiar.
Un Papa, un Cardenal y un monje junto a un emperador son castigados en el infierno
Miniatura del siglo XIV - Biblioteca Vaticana

lunes, 9 de febrero de 2009

La abominación en el Santuario

Paulo VI, el Pontífice católico-judío
Uno de los símbolos exclusivos del sumo sacerdote Judío en el Antiguo Testamento era una especie de chaleco que llevaba sobre sus vestiduras llamado “ephod”. Sobre el ephod, vestía el “juicio racional”, un pectoral de oro incrustado con 12 piedras preciosas, simbolizando las doce tribus de Israel. Esta simbología prácticamente desapareció cuando la verdadera Sinagoga dio nacimiento a la Iglesia Católica.
La falsa Sinagoga, sin embargo, que negó a Nuestro Señor Jesucristo, lo crucificó y persiguió a la Iglesia primitiva, continuó con muchos de los ritos del Antiguo Testamento. El año 70 el emperador Tito destruyó el Templo de Jerusalén y el sumo sacerdote judío perdió su función, que era presentar sacrificios ante el Arca de la Alianza resguardada dentro del Templo. Desde entonces, el judaísmo realizó diferentes tipos de sacrificios privados pero ya no de manera oficial, sólo concebible en el Templo de Jerusalén.
Curiosamente, durante su pontificado Paulo VI comenzó a utilizar una miniatura del “juicio racional”, una especie de hebilla o broche de cierre que se sostenía de un cordón entre las dos partes de una de sus estolas favoritas, donde había una figura de San Pedro en un lado y San Pablo en la otra.
Mucho se ha especulado sobre la utilización sin precedentes de aquel símbolo Judío en la estola papal, pero ninguna respuesta precisa se ha podido encontrar. Uno es libre para pensar, por lo tanto, que en una especie de manifestación semi-pública, Paulo VI quiso añadir a su rol de Pontífice de la Iglesia Católica, la de sumo sacerdote del Judaísmo.

viernes, 23 de enero de 2009

La abominación en el santuario:
El sacerdote de los delincuentes celebra una Misa picnic
Arriba vemos una Misa siendo celebrada en un picnic en Francia. Los dos hombres sentados en el suelo mientras pronuncian la fórmula de la Consagración son el Obispo Norbert Henri Turini de Cahors, Francia, y Fr. Guy Gilbert, quien es llamado el “Sacerdote de los Delincuentes” por su trabajo con la juventud delictual.
Aquí vemos a ambos, al Obispo y al sacerdote durante su Misa blasfema, ofreciendo el Cuerpo y la Sangre del Salvador a las personas que asisten.
Fr. Guy Gilbert saludando a Benedicto XVI
Fr. Gilbert usa su ropa de motocicleta
Fray Gilbert recibe la bendición de SS Juan P. II
Aquellos que imaginan que los Papas Conciliares están en contra de tamaños excesos deberían repensar sus supuestos evaluaciones.

martes, 20 de enero de 2009

El Paso en falso de Massimo Introvigne

UN PASO EN FALSO
por Julio Alvear Téllez

El Dr. Plinio Corrêa de Oliveira (1908-1995)
El blog amigo La Reacción Católica publicó un lúcido artículo sobre una biografía del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira, escrita por el escritor católico italiano Massimo Introvigne, actual director de Cesnur (Centro Studi sulle Nuove Religioni), en que realmente desvirtúa sustancialmente el verdadadero pensamiento de ilustre católico brasilero y hombre de acción, el verdadero cruzado del siglo XX.
Invitamos a nuestros lectores a leerlo haciendo click aquí.

sábado, 17 de enero de 2009

Verdad Olvidada

SOCIEDAD ENTRE HOMBRES Y DEMONIOS
Beato Francisco Palau y Quer
(1811 - 1872)
El combate se ha trasladado a otro terreno
¿Quiénes serán estos nuevos, y últimos apóstoles, que se presentarán a la lucha, cómo, y donde, en qué época aparecerán, en qué forma y con qué armas lidiarán y vencerán? Esto es un secreto, que será revelado y no tardará, con signos horrendos en el cielo, y sobre la tierra. Belzebuth va a ser arrojado a los abismos con sus ángeles ¡ay de este día!
Hemos cesado, hemos desistido, cesamos, y desistimos de batallar con los demonios que poseen cuerpos humanos: el combate se ha trasladado a otro terreno. (...) los demonios poseedores oponían una resistencia feroz al poder eclesiástico; que por esta causa los energúmenos y maleficiados no quedaban curados radicalmente; y que por esta misma razón los exorcismos y el Exorcistado no da aquellos efectos que le son tan propios y naturales según su institución, cuales son la expulsión de los espíritus malos, y la curación de sus enfermedades; buscando como era muy natural la causa de esta resistencia obstinada, reconocemos ser que les sostienen desde los aires los príncipes y las potestades con su rey Belzebuth, que se presenta armado con una orden de hombres, que tienen alianza con él, y a semejanza de una red misteriosa se extienden sobre toda la tierra, teniendo sus centros, sus escuelas, sus maestros en todas las capitales del mundo; y su obra está autorizada y sostenida por las leyes del libre culto, y por autoridades paganas, que se presentan bajo la forma de católicos unas y otras enemigas declaradas del catolicismo.
La lucha se ha trasladado por consiguiente a otro terreno, esto es, contra estos espíritus de maldad, que bajo mil formas envenenan los aires, producen peste, el cólera, el tifus, fiebres extrañas arman un pueblo contra otro pueblo, una nación contra otra, inventando máquinas de muerte contra el hombre, siempre nuevas, presiden las asambleas, y todas las reuniones políticas y religiosas que tienen por objeto la destrucción del catolicismo, y sostienen en sus tronos reyes y gobiernos antisociales, desbaratando todos los planes concebidos por verdaderos católicos para salvar con la Iglesia la sociedad humana.
Estos ángeles perversos han elevado en poder al hombre malo, y ligados con estos inicuos nos hacen la guerra, les introducen, ya en figura, ya en persona en las habitaciones durante la noche, trasladándoles como hicieron con Jesús por los aires, y por ellos y con ellos envenenan, malefician, lujurian, matan...
Esta horrenda lucha es un secreto, y por serlo poca cosa diremos mas esperando, que el cielo confunda con signos la incredulidad de los católicos malos, que niegan la existencia de esta sociedad, entre demonios y hombres, que ahora está velada bajo las cortinas del misterio; donde se urde la negra conspiración que contra la sociedad entera se consuma en el mundo oficial, siendo víctima de ella el pueblo en masa, el verdadero pueblo, la gente de arte y trabajo.

"El Ermitaño”, Año IV, n º 121, 2 de Marzo de 1871

miércoles, 14 de enero de 2009

El silencio cómplice frente a la blasfemia arrogante

Una cruel profanación anti-marial

Editorial de El Cruzado, 14 de enero del 2009

Nuestro país heredó del hidalgo español y del religioso misionero que se aventuró en estas tierras, un profundo espíritu católico. ¡Cuántos misioneros dieron la vida para iluminar con la luz de Cristo a los pueblos paganos que vivían en las tinieblas del error! De ese apostolado y del heroísmo misionero español, se formó una nación compactamente católica, perdurando en el tiempo como súbdita amorosa de la Virgen del Carmen, “Reina y Patrona de Chile”. ¡Cuánto debemos a la Providencia y la Reina del Cielo porque nuestro pueblo haya sido evangelizado por España, de quien recibimos la Verdadera Fe!
Sí, nuestro país es un país, categóricamente, católico apostólico romano.
Sin embargo, la prensa moderna y algunos elementos pervertidos (a los cuales Dios les permite libertad de acción, para probar nuestra fidelidad y por ende, nuestra justa e indignada reacción) se empeñan en hacer lo contrario del misionero que en el 1700 cruzó nuestro largo país encendido en el celo de Dios. Efectivamente, estos “anti-misioneros”, inflamados del amor al demonio, viajan por nuestro país esparciendo como esporas venenosas, la noción de que Chile es el país que el socialismo quiere que sea. Fruto de una progresiva, implacable y penetrante revolución cultural, el socialismo busca transformar a Chile en un país pagano, inmoral y perverso. Y en extremo, esta revolución cultural intenta convencernos de que nuestras familias están ávidas de novedades inmorales, como la blasfemia. Nada más contrario al sentir cristiano de nuestra sociedad.
Es con el fin de alertar a nuestros amigos, simpatizantes y al público en general, que comentamos con católica indignación, la siguiente triste noticia.


Un show anti-marial


El jueves 15 de enero, se pretende llevar adelante un show agresivamente profano. El show anti-mariano, consta de una escandalosa personificación que se hará de Nuestra Señora. Por más que agreda la conciencia, en vez de inspirar la pureza única y sublime y la grandeza inconmensurable de la Madre de Dios, esta obra inicua sólo inspira sensualidad y perversión. Aunque le cueste creerlo, este irrespetuoso y pérfido evento, tendrá de protagonistas a varias modelos quienes no se caracterizan por reflejar pureza de alma y castidad cristiana. Por el contario, son personalidades de la “farándula” – nombre dado a la frivolidad en televisión- que siempre están prestas a destacarse, mal vestidas, en cuanto show lascivo sea posible. ¿Le cuesta creerlo? Eso no es todo. Para hacer una personificación “artística” de la Virgen María, también se ha invitado a un “transformista”, es decir, a un travesti –un sodomita sometido a operaciones para cambiar su físico – llegando con esto al sumum de la blasfemia. Nada más opuesto a la santidad de la Virgen, que un transformista blasfemo burlándose de Ella.


El “transformista” personificando a la Santísima Virgen

Una de las modelos se presenta coronada, como Nuestra Señora de las Gracias


El “artista” posa junto a dos modelos, frente al palacio de gobierno, La Moneda. Note que en la aureola de la modelo está impresa la Virgen de Guadalupe
Y vosotros, Obispos: ¿Por qué calláis?...
Un valiente abogado católico, Alvaro Ferrer, representando a una organización de inspiración católica y con el favor de Dios, interpuso un recurso de protección en la I. Corte de Apelaciones de Santiago, moción que fue acogida por los magistrados y que terminará por decidirse este jueves, en la resolución.
Sin embargo, frente a tamaña grosería y ofensa a la Madre de Dios, cabe preguntarse: ¿qué han dicho los Obispos, la máxima autoridad de la Iglesia local?
Los Obispos de la Iglesia chilena, en el pasado, fueron especialmente (y lamentablemente) locuaces para hacer airosos pronunciamientos, cuando se trató de denunciar la enérgica reacción del Gobierno Militar contra el terrorismo. Cartas, entrevistas, ceremonias, comisiones investigadoras, actas, documentos, misas, etc. Todo tipo de iniciativas se usaron para proteger al terrorismo en nuestro país y para desprestigiar a las Fuerzas Armadas. Probado quedó el poder de la voz solemne del purpurado.
Y ahora esta voz imponente, la voz de los Príncipes de la Iglesia, debe ser oída. Por eso decimos con sumo respeto y veneración, pero con firmeza: ¿Por qué calláis? ¿Acaso los derechos humanos de un terrorista son más importantes que la ley y los derechos de Dios?
Vosotros que en el pasado usasteis todo el poder de vuestra investidura obispal – la cual veneramos con entusiasmo - ¿dónde estáis ahora que Nuestra Señora os necesita? El momento es ahora.
Sólo nos responde el eco de la trágica pregunta. Pregunta dolorosa que presagia el abandono evidente de la misión que el Pastor de los Pastores, les encomendó.
“¡Ay! De quien calla cuando pecan las almas que le fueron confiadas” [i], dice San Gregorio Magno.
Al Canónigo Thellier de Poncheville, San Pio X le dijo: "Todo el mal depende de nosotros, sacerdotes... Si todos estuviesen inflamados de un celo de amor, bien pronto la tierra entera sería católica"[ii]
________
[i] Sigfrido Huber, “Los Santos Padres / Sinopsis desde los tiempos apostólicos hasta el siglo sexto”, Ediciones Descleé, de Brouwer, Buenos Aires, 1946, tomo II, pp. 373 – 374. Texto traducido desde el portugués por El Cruzado, negritas nuestras.
[ii] M. Servant, pág. 80, nota 1 -- apud "La Croix de Paris", 1904, número del 26 de mayo
San Pío X
Se quiere hacer en Chile una suprema blasfemia contra la Santísima Madre de Dios. Urge crear un estado de espíritu de oposición reflexiva, llena de fidelidad y de coherencia.
Que el Apóstol Santiago, quien milagrosamente asistió al conquistador español en su epopeya cristiana, nos asista para resistir y alentar a otros a formar un enérgico e inexpugnable bloque de reacción contra la blasfemia. Y que Nuestra Señora del Carmen, recientemente ultrajada en la Catedral, interceda por nosotros y aplaque la ira de su Divino Hijo, frente a la ofensa impune y el silencio cómplice de sus hijos queridos.

martes, 6 de enero de 2009

La abominación en el santuario:
Primera comunión en Suiza
Estas fotografías corresponden a la primera comunión de unos niños en una parroquia católica de la pequeña ciudad de Wuppenau, en el cantón de Thurgau, Suiza.
Analicemos las fotografías:
Aplicando la doctrina progresista del sacerdocio común de los fieles, el cura local pretende enseñarles a los niños que ellos concelebran la Misa y la transubstanciación del pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, de la cual ellos recibirán su Primera Comunión. Esto es lo que los niños están haciendo al extender sus manos sobre el altar.
Una niña acolita vertiendo el vino consagrado en el cáliz para la Comunión de los niños.
Un niño, que realiza el papel de ministro de Eucaristía, se prepara para dar la Primera Comunión a los demás.
Después de la ceremonia, una niña sostiene la custodia con el Santísimo Sacramento en medio de un ambiente de fiesta en el jardín.

Cuando este tipo de ceremonia se realiza en una pequeña ciudad, es síntoma de que el progresismo ha penetrado incluso en las venas más pequeñas de la Iglesia. Esto significa que una completa revolución que ha sido llevada a cabo dentro de ella y exige una acción proporcional en contra para corregir estos abusivos excesos.

Fuente site: Tradition in Action

martes, 30 de diciembre de 2008

La abominación en el santuario:
Misa rock con el arzobispo de Viena

Las fotografías que presentamos son realmente impresionantes. Corresponden a una misa rock animada con globos y presidida por el arzobispo de Viena cardenal Christoph von Schonborn, el discípulo favorito del Papa Benedicto XVI.

el cardenal recibe un globo al igual que los otros asistentes
escribe una oración en una hoja de papel que va colgada a un globo
los globos son liberados y llenan la cúpula de la iglesia
la pantomima al igual que toda la misa culmina con una iluminación estilo discoteque al ritmo de la música rock
la misa es acolitada por mujeres
la consagración (oh dolor!) es hecha con un trozo enorme de pan
trozos de pan consagrado son distribuidos de la manera más descuidada y sacrílega.
si no se convence de lo que está viendo vea el video y saque sus propias conclusiones, ¿es esto católico? ¿hasta dónde pretenden llegar? ¿quién repara esta ofensa a Dios? No hay palabras!!!
Fuente site: Tradition in Action

domingo, 28 de diciembre de 2008

Verdad Olvidada

Libertad religiosa, un “derecho monstruoso”
publicado originalmente en Tradition in Action
En nuestros días, cuando tenemos el Vaticano II y los Papas conciliares defienden el principio revolucionario de la libertad religiosa, es bueno para nosotros recordar que este es un principio anti-católico. Los Papas que siguieron la bi-milenaria tradición de la Iglesia lo condenaron y enseñaron lo opuesto.
El Papa Pío VI, un contemporáneo de la Revolución Francesa cuando la libertad religiosa fue proclamada por primera vez como un derecho civil, fue muy explícito al condenarlo sin reservas. Él lo llama de “derecho monstruoso” y un “sueño imaginario”. Consideramos muy apropiado ofrecer este documento a nuestros lectores.
Papa Pío VI
El efecto necesario de la constitución decretada por la Asamblea es aniquilar la religión católica y, con ella, la obediencia debida a los reyes. Con este propósito establece como un derecho humano en la sociedad esa absoluta libertad que no solo asegura el derecho de ser indiferentes a las opiniones religiosas, sino que también concede total libertad de pensar, hablar y escribir e incluso imprimir cualquier cosa que uno desea en materias religiosas, incluso las imaginaciones más desordenadas. Este derecho monstruoso, la Asamblea lo reclama, sin embargo, como resultado de la igualdad y libertad natural de todos los hombres.
Pero, ¿Qué podría ser más imprudente que establecer entre los hombres esta igualdad y descontrolada libertad, que ahoga toda razón, el más precioso don natural dado al hombre, que lo distingue de los animales?
Después de haber creado al hombre en un lugar lleno de delicias, ¿acaso Dios no lo amenaza de muerte si come de la fruta del árbol del bien y del mal? Con esta primera prohibición, ¿no le estableció Él límites a su libertad? Cuando después de que el hombre desobedeció la orden, incurriendo en la culpa, ¿Dios no le impuso nuevas obligaciones a través de Moisés? Y a pesar de dejar al hombre libre voluntad de escoger entre el bien y el mal, ¿no le proporciona Dios los preceptos y mandamientos que lo salvarían “si él los observa”?
¿De dónde entonces, esa libertad de pensar y actuar que la Asamblea concede al hombre en sociedad como un indiscutible derecho natural? ¿La invención de este derecho no contraría el derecho del Supremo Creador a quien le debemos la existencia y todo lo que tenemos? ¿Podemos ignorar que el hombre no fue creado para sí mismo, sino que para ser útil a su prójimo?
El hombre debe usar su razón antes que todo para reconocer a su Soberano Creador, en honrarlo y admirarlo, y someter su persona en todo a Él. Por lo tanto, desde su niñez, el hombre debe ser sumiso a quienes le son superiores en edad, debe regirse por sus instrucciones y sus enseñanzas, ordenar su vida de acuerdo a las leyes de la razón, de la sociedad y de la religión. Esta exaltación de la igualdad y la libertad, por lo tanto, son para él, desde el momento en que nace, no más que sueños imaginarios y palabras sin sentido.
Pío VI, Brief Quod aliquantum, 10 de marzo de 1791, Recueil des Allocutions, Paris: Adrien Leclere, 1865, pp. 53-55

CONFERENCIA SOBRE LA LIBERTAD RELIGIOSA

Publicado originalmente en El Cruzamante
por el R.P. Ricardo Félix Olmedo

I.- Introducción:

En esta serie de conferencias organizada con el fin de exponer distintos documentos del Concilio Vaticano II, y juzgar de su “continuidad” o no con el Magisterio tradicional de la Iglesia y la filosofía perenne, que es la filosofía de Santo Tomás, nos toca comentar hoy lo que era, por su clasificación, un documento de menor importancia, la Declaración sobre las relaciones de la Iglesia y Estado, titulada "Dignitatis Humanæ".
En el amplio problema de las relaciones Iglesia-Estado había un tema – el de la “libertad religiosa” – "nunca tratado en ningún Concilio Ecuménico" en los veinte siglos de existencia de la Iglesia, y que sin embargo, se transformará no por casualidad sino por especial previsión e intención de los enemigos de la Iglesia, en uno de los más trascendentales y de capital importancia como paso previo al compromiso de la Iglesia con el mundo, y en particular con el Movimiento ecuménico.
Ya antes del Concilio, en las Sesiones de la Comisión preparatoria, esta cuestión había enfrentado durísimamente a las dos tendencias que lucharon durante el Concilio, representadas una por el Cardenal Ottaviani, que había presentado un esquema titulado “De las relaciones entre la Iglesia y el Estado y de la Tolerancia religiosa”, que constaba de 7 páginas de texto y 16 páginas de referencias, que iban desde Pío VI (1790) a Juan XXIII (1959), y la otra representada por el Cardenal Bea, con un proyecto redactado por él y que llevaba el sugestivo título “La libertad religiosa”, de 14 páginas, y sin referencias alguna al Magisterio precedente.
Ningún texto fue objeto de tantas revisiones, y seis borradores distintos se presentaron ante la Asamblea de los Padres Conciliares, hasta que fue promulgado recién el penúltimo día del Concilio Vaticano II (el 7 de diciembre de 1965).
Para uno de los peritos americanos, el P. John Courtney Murray, este tema de la libertad religiosa era "el problema americano del Concilio", y un Obispo estadounidense se ufanaba de que sin el apoyo de los americanos "el documento no habría llegado al aula conciliar"; otro, "hablando en nombre de casi todos sus pares americanos", afirmaba que "la sustancia de la doctrina tal como la tenemos aquí es verdadera y sólida, y la más apropiada para nuestros tiempos", que "en general la declaración sobre la libertad religiosa es aceptable", y era de la mayor importancia que "la Iglesia se mostrase ante el mundo moderno como la campeona de la libertad – de la libertad humana y de la libertad civil – particularmente en materia de religión".

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